Anki, que saltó a la fama en 2013 por asociarse con Apple, no pudo consolidar su negocio de robots equipados con inteligencia artificial
29.04.2019 • 19:41hs • Anki
Anki
¿La inteligencia artificial es una burbuja?: el caso de la startup que recaudó u$s200 millones y hoy cerró sus puertas
Anki saltó a la fama en 2013 cuando presentó su Anki Drive, un producto similar al scalextric que permitía controlar autos de juguete llenos de sensores desde el iPhone.
Seis años pasaron de su momento de fama, que parece haber quedado muy atrás: hoy, la firma anunció su cierre y el despido de 200 empleados.
Anki también fue conocida por sus robots con inteligencia artificial, Cozmo y Vector, que ofrecían un juguete personal con funciones de asistente y educativos, y cuya personalidad recordaba a Wall-E, ya que tanto la animación de los ojos como la personalidad de estos robots fueron obra de un animador de Pixar.
Anki llegó a recaudar más de 200 millones de dólares, pero no fue suficiente como para crecer en el mercado.
Según indicó su CEO, la causa del cierre de la compañía se debe a que no encontraron suficiente financiación para mantener la compañía a flote, por lo que no les es posible apoyar un negocio de hardware y software, y crear un plan de trabajo a largo plazo.
"Nos hemos quedado sin fondos para apoyar un negocio de hardware y software y crear un puente hacia nuestro plan de trabajo de productos a largo plazo. A pesar de nuestros éxitos en el pasado, buscamos todas las vías para financiar el desarrollo de nuestros futuros productos y expandir nuestras plataformas. Un importante acuerdo financiero fracasó con un inversor estratégico y no pudimos llegar a un acuerdo. Estamos haciendo todo lo posible para cuidar de cada uno de nuestros empleados y sus familias, y nuestro equipo directivo seguirá explorando opciones disponibles", indicaron.
Anki dejará de operar a partir del 1 de mayo y los 200 empleados que forman parte de la compañía sólo recibirán una semana de salario por concepto de indemnización.
La decisión se tomó después de que una nueva ronda de financiación fracasara en el último minuto, ya que a pesar de que buscaban crecer una compañía de robótica e inteligencia artificial, la imagen que percibía el público y los inversores, era de una empresa de juguetes y entretenimiento.