La preocupación por la infraestructura de carga en un contexto en el que los autos eléctricos no paran de crecer en ventas llevó a Ford a poner manos en el asunto.
La compañía decidió llevar adelante un estudio, con el objetivo de ayudar a quitar todo tipo de preocupación. En rigor, la idea fue conocer los puntos más idoneos para instalar nuevas infraestructuras de carga rápida.
Los científicos de la firma estadounidense desarrollaron un algoritmo basado en más de 1 millón de kilómetros de datos de conducción. La investigación se realizó en el Gran Londres, para lo cual Ford conectó un dispositivo en 160 camionetas.
Los participantes produjeron 500 millones de puntos de datos, más de 15.000 días de uso. Esta información luego fue enviada a la nube para su análisis por parte del lobal Data Insight and Analytics de Ford.
¿Qué es transformación digital?: todo lo que siempre quisiste saber y no te animaste a preguntar
En concreto, tan sólo se necesitaba desplegar un número relativamente pequeño de estaciones de carga rápida, así como ubicarlas estratégicamente.
Aunque los vehículos en la prueba no eran eléctricos, era posible comprender su funcionamiento. En consecuencia, predecir su capacidad para acceder a los puntos de carga como si se tratara de vehículos eléctricos.
Usando los datos de la nube, analizaron en profundidad los viajes realizados, los estacionamientos y su duración. Ayudaron a identificar las formas en que la carga podría integrarse en los viajes regulares. Especialmente, para empresas cuyos conductores necesitaban parar varias veces, por ejemplo, para hacer entregas.
Este enfoque de Ford podría extenderse a otras ciudades mediante el uso de "big data" proveniente de vehículos conectados. Esto no solo puede ayudar a mejorar la ciudades, sino que también llevará a una planificación eficaz de la instalación de infraestructura de carga.
Canasta tecnológica, una locura: ya se paga hasta $6.000 mensuales para tener TV por cable, Internet y celular
John Scott, líder del proyecto City Data Solutions, Ford Mobility, ha explicado: "Poder encauzar, analizar y aprovechar las enormes cantidades de datos disponibles a través del uso de vehículos existentes puede marcar una diferencia real en cuanto a la facilidad de desplazamiento en las ciudades del futuro".
Ford llevó a cabo también un estudio independiente involucrando a 20 Transit Custom PHEV. La compañía descubrió que las flotas operaban en modo totalmente eléctrico durante el 35% de su tiempo en la carretera. La cifra subía al 45% en el Gran Londres y al 68% en el centro de Londres.
Durante su prueba, basada en 80,000 kilómetros de la flota de PHEV, no se utilizaron instalaciones de carga públicas. En contrapartida, los vehículos se cargaron de forma doméstica o en las empresas. Además, en promedio, los vehículos comenzaron el día con solo un 45% de carga. Eso avalaría la instalación de los nuevos puntos de carga en ruta. También se encontró que, con el tiempo, los operadores se volvieron más adeptos a la carga efectiva de vehículos, principalmente en sus depósitos.
Las estaciones de carga rápida pueden proporcionar hasta un 80% de carga de batería en 30 a 40 minutos. En la actualidad, hay más de un millón de vehículos eléctricos en Europa.
Se espera que, en todo el mundo, los VE representen la mayor parte de las ventas de vehículos nuevos y un tercio de las flotas en 2040. Pero la preocupación por los puntos de carga sigue estando ahí. El estudio puede ayudar a dar seguridad a los futuros usuarios de vehículos eléctricos y ayudar a su desarrollo.