En 2020, todas las industrias se vieron afectadas directa o indirectamente frente a la llegada de la pandemia y el sector logístico no fue la excepción. El silencio en las calles, los comercios cerrados y las luces de las pantallas iluminando los días de millones de personas alrededor del mundo reflejaban el claro indicio de que las necesidades de los consumidores habían cambiado. Y, en consecuencia, los desafíos comenzaban a ser otros.

La forma en la que consumimos productos cambió radicalmente en los últimos dos años, las tendencias que se venían evidenciando sufrieron un efecto catalizador, empujadas por los efectos de la pandemia. Los consumidores ahora no solo buscan productos que se adapten a sus necesidades, sino que también son dueños del dónde, el cómo y el cuándo y buscan que las soluciones se integren a su dinámica diaria.

En consecuencia, fueron los vendedores quienes se tuvieron que adaptar a los contextos de sus clientes. En un escenario donde la venta al público no estaba habilitada y el e-commerce crecía exponencialmente, las empresas enfocadas en aplicar tecnología para brindar soluciones logísticas más eficientes en servicios de última milla, como Pickit, supimos acelerar nuestra capacidad de adaptación para convertirnos en aliados tanto de grandes marcas, como de pequeños y medianos emprendedores.

En pickit contamos con más de 2.500 puntos distribuidos a nivel nacional y más de 5.000 a nivel regional, y en 2020 entregamos más de 15 millones de paquetes entre Argentina, México, Colombia y Uruguay. Al mismo tiempo que acompañamos a los usuarios y sus paquetes en cada paso del trayecto, poniendo como prioridad la experiencia y desarrollo del cliente. Sin embargo, en tiempos de pandemia, los procesos del sector logístico se aceleraron a tal grado que los diferentes servicios de logística se vieron obligados a plantear nuevas ofertas.

Si bien en el caso de Pickit, la innovación ya era un valor que perseguíamos desde el comienzo, en un momento donde muy poca gente estaba autorizada a salir de su casa, y muy pocos comercios estaban habilitados para operar, aceleramos el trabajo poniendo foco en el clásico envío a domicilio, donde la comodidad de los clientes es la prioridad, lanzando nuevos servicios que agilizan los envíos a la dirección indicada, logrando plazos de entrega de hasta dos horas de realizada la compra.

También desarrollando nuevas modalidades, como la entrega en punto pickit, donde el usuario puede retirar su compra seleccionando un punto de retiro de su conveniencia y que no requiere estar atado a horarios de entrega.

Esos avances y esas formas de relacionarse con los clientes llegaron para quedarse, no solo en Argentina, sino que también a nivel regional. Lo cierto es que, en lo sucesivo, la innovación, y la tecnología como elementos que forman parte del proceso diario de consumo, son una tendencia que seguirá en aumento, viéndose beneficiada por la reapertura de pequeños comercios que están repensando su modelo de negocio para poder adaptarse a los cambios.

A su vez, las nuevas modalidades en el mundo logístico no solo estarán enfocadas en el servicio que ofrecen sino en qué valor agregado tiene cada empresa para brindar una mejor experiencia de compra a los consumidores y al mismo tiempo una mejor experiencia de venta a los clientes.

* Por Rodrigo Montoto, Director de Producto de Pickit

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