Morgan Stanley cerró el tercer trimestre de 2026 con resultados que superaron las previsiones de Wall Street.
El auge fue impulsado por un desempeño excepcional en su negocio de renta variable y un récord histórico en gestión patrimonial, donde alcanzó activos totales por u$s10,5 billones.
Morgan Stanley supera previsiones y rompe récord histórico en gestión patrimonial
La entidad reportó ingresos netos de u$s20.300 millones, frente a los u$s18.200 millones del mismo período de 2025.
El beneficio neto fue de u$s4.900 millones, equivalente a u$s3,03 por acción, y superó las estimaciones de los analistas.
El retorno sobre el capital tangible (ROTCE) se ubicó en 22,6%, marcando el quinto trimestre consecutivo por encima del 20%, algo que refleja la solidez de su modelo integrado.
El negocio de Equities generó ingresos por u$s5.800 millones, muy por encima de los u$s4.900 millones esperados.
Morgan Stanley sorprende con récord en gestión patrimonial y resultados superiores a lo esperado
Este desempeño estuvo respaldado por la volatilidad del mercado, el crecimiento en derivados y prime brokerage, y la participación en grandes operaciones de oferta pública inicial (OPI), entre ellas la de SpaceX, que aportó un volumen significativo de nuevos activos.
La división de Wealth Management alcanzó ingresos récord de u$s9.100 millones, con un beneficio antes de impuestos de u$s2.800 millones.
Durante el trimestre, captó u$s232.000 millones en nuevos activos netos, más del doble de lo esperado, y registró flujos basados en comisiones por u$s80.000 millones.
En total, los activos de clientes en gestión patrimonial e inversión crecieron hasta u$s10,5 billones, consolidando a Morgan Stanley como líder global en este segmento.
La dirección de la firma se mostró optimista respecto al ciclo de banca de inversión y al impacto de la infraestructura de inteligencia artificial en el mercado de capitales.
Sin embargo, advirtió sobre riesgos vinculados a tasas de interés elevadas, precios energéticos y tensiones geopolíticas, factores que podrían afectar la actividad en renta fija y la confianza de los inversores.
Morgan Stanley revela los sectores que liderarán la próxima ola de crecimiento impulsada por la IA
Morgan Stanley advirtió que la inteligencia artificial entró en una nueva fase y que los próximos grandes beneficiados ya no serán solo los fabricantes de chips como Nvidia, sino sectores estratégicos como energía, automatización industrial, telecomunicaciones y ciberseguridad.
El banco estima que Estados Unidos invertirá alrededor de u$s860.000 millones en infraestructura vinculada a IA durante 2026, con un impacto directo en estas industrias.
Durante los últimos años, la idea de Wall Street sobre la IA estuvo dominada por Nvidia y el boom de los procesadores gráficos.
Sin embargo, Morgan Stanley sostuvo que la revolución tecnológica se expande hacia sectores que hasta ahora quedaban fuera del radar de los inversores.
La pregunta ya no es solo qué empresas fabrican chips, sino cuáles lograrán aprovechar la IA para mejorar sus negocios y cuáles se beneficiarán de la infraestructura necesaria para sostener su crecimiento.
Uno de los puntos centrales del informe "On the Markets" de octubre de 2026 es el impacto de la IA en el consumo energético.
Los centros de datos requieren cantidades crecientes de electricidad, lo que abre oportunidades para compañías de generación y distribución. Al mismo tiempo, la automatización industrial se perfila como un sector clave, ya que la IA permitirá optimizar procesos, reducir costos y aumentar la productividad en fábricas y cadenas de suministro.
La expansión de la IA también demanda redes más robustas y seguras. Morgan Stanley identificó a las telecomunicaciones como un sector que se beneficiará de la necesidad de mayor ancho de banda y conectividad global.
En paralelo, la ciberseguridad se vuelve indispensable: la proliferación de agentes de IA y sistemas autónomos incrementa los riesgos de ataques, lo que convierte a las empresas de seguridad digital en actores estratégicos.
El banco estima que las compañías vinculadas a estas tendencias podrían registrar un crecimiento de ganancias por acción cercano al 20% anual en 2027 y 2028, según el consenso de mercado.
Además, amplió su cobertura temática incorporando el concepto de inteligencia artificial soberana, que apunta a la localización de semiconductores y al desarrollo de capacidades propias en cada país, en un contexto de competencia tecnológica global.
Morgan Stanley planteó que la IA ya no es solo un fenómeno tecnológico, sino un motor macroeconómico que impactará en el PIB, las ganancias corporativas y la geopolítica.