Los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) crecieron 52% interanual entre enero y agosto de 2026 y alcanzaron así a más de 135.000 medidas contra empresas en Argentina.
El impacto golpea principalmente a las pequeñas y medianas compañías, que concentran más de 80% de los casos.
ARCA ya aplicó más de 135.000 embargos en 2026 y miles de empresas enfrentan problemas de liquidez
De acuerdo con datos oficiales, ARCA trabó 135.744 embargos en los primeros ocho meses del año, frente a los 89.565 registrados en el mismo período de 2025.
La evolución muestra una aceleración marcada: en enero se contabilizaron apenas 1.051 medidas, mientras que en agosto la cifra trepó a 29.561.
En términos históricos, el salto es aún más evidente: en 2024 se habían registrado 66.994 embargos en ese lapso, lo que refleja un crecimiento sostenido en los últimos tres años.
El fenómeno afecta sobre todo a las microempresas, que recibieron 113.116 embargos, más de 80% del total.
ARCA aceleró los embargos contra empresas y la cifra de agosto encendió las alarmas en el rubro pyme
En números absolutos, unas 42.100 compañías fueron alcanzadas por estas medidas, aunque muchas recibieron más de un embargo.
Los montos bloqueados sumaron $285.391 millones hasta agosto, comprometiendo la liquidez de las firmas y dificultando el pago de salarios, proveedores y cargas sociales.
La Unión Industrial Argentina (UIA) y otras cámaras empresariales solicitaron suspender los embargos y ejecuciones fiscales por 180 días, argumentando que la rapidez con la que ARCA activa los procedimientos judiciales agrava la situación financiera de estas empresas.
El reclamo apunta a dar un respiro en un contexto de caída de ventas y restricciones para acceder al crédito.
A pesar de la magnitud del problema, 30.941 contribuyentes lograron regularizar su situación en lo que va del año, ya sea mediante planes de facilidades de pago o cancelación de las deudas que originaron las medidas.
Sin embargo, el ritmo de embargos aún supera la capacidad de respuesta de muchas empresas, que ven comprometida su operatoria cotidiana.
ARCA intensifica controles y pone la mira en creadoras de OnlyFans por ingresos no declarados
ARCA también puso la mira en las creadoras de contenido de OnlyFans en la Argentina y comenzó a fiscalizar sus ingresos, detectando operaciones no declaradas entre 2022 y 2024.
Los reclamos incluyen deudas millonarias que, en algunos casos, superan los $150 millones, lo que generó alarma en el sector.
Según trascendió, el organismo habría solicitado información directamente a la empresa en el Reino Unido para identificar los ingresos de las usuarias locales.
El objetivo es verificar si los montos percibidos fueron declarados en el país y si se emitieron las facturas correspondientes bajo el régimen de exportación de servicios.
El caso tomó notoriedad cuando una creadora denunció en redes sociales haber recibido una notificación por u$s300.000 en ingresos atribuidos a su nombre, que según confirma nunca percibió directamente.
La deuda estimada, sumando intereses y multas, superaría los $150 millones. La mujer explicó que trabajaba con agencias que administraban sus cuentas y se quedaban con la mayor parte de la facturación, mientras ella recibía apenas un sueldo fijo de u$s1.500 mensuales.
ARCA avanza sobre OnlyFans y exige a creadoras declarar ingresos como exportación de servicios
En Argentina, la generación de contenidos en plataformas como OnlyFans no se considera un hobby ni una ganancia eventual, sino una actividad económica autónoma.
Esto implica que las creadoras deben inscribirse en el régimen impositivo correspondiente, ya sea Monotributo o Régimen General, y emitir Factura E para operaciones con clientes del exterior.
ARCA intensificó en 2026 los controles sobre transferencias internacionales, billeteras digitales y plataformas de pago como Payoneer, Wise o Skrill, lo que permite rastrear con precisión los movimientos financieros.
El problema se agrava en los casos donde agencias intermediarias desaparecieron, dejando a las trabajadoras con deudas fiscales sobre ingresos que nunca cobraron. Desde el sector se reclama mayor claridad regulatoria y mecanismos que contemplen la particularidad de estas actividades digitales.