El costo de vida en los Estados Unidos volvió a encender las señales de alerta sobre la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
De acuerdo con un informe elaborado por el equipo de Research de Balanz difundido este miércoles, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre registró una variación mensual del 0,6%, ubicándose en línea con las proyecciones previas del consenso de analistas.
Sin embargo, la lectura de mediano plazo dejó un saldo más complejo para las autoridades monetarias. A pesar de la coincidencia en la cifra mensual, la variación interanual trepó al 3,7%, situándose por encima del 3,6% que estimaba el mercado y acelerándose respecto del 3,4% observado en agosto.
La dinámica del noveno mes del año estuvo fuertemente traccionada por el rubro energético, que pasó de un alza del 2,1% al 5,2% mensual, respondiendo al incremento general en los combustibles y, en particular, al encarecimiento del fuel oil, que escaló un 15,3% tras el 10,1% del período anterior.
En contrapartida, los alimentos no mostraron variación (0,0%), mientras que los servicios excluyendo energía avanzaron a un ritmo del 0,4%, empujados por el transporte (que subió a 0,6%) y el costo de los alquileres.
¿Qué ocurrió con la inflación núcleo y por qué superó las previsiones de Wall Street?
El comportamiento de la medición subyacente -que depura la volatilidad de los componentes más inestables de la canasta- mostró señales de persistencia que desafían el enfriamiento de la actividad:
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Variación mensual: La inflación núcleo (que excluye alimentos y energía) avanzó un 0,3%, superando el 0,2% proyectado por los operadores de mercado
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Medición interanual: El registro anualizado se ubicó en el 2,6%, quedando por encima del 2,5% esperado por los economistas y del 2,4% consolidado durante agosto
Esta aceleración en la base subyacente confirma que las presiones inflacionarias no responden exclusivamente a un shock transitorio en el precio internacional del petróleo, sino que continúan filtrándose hacia el sector de los servicios privados y los contratos de arrendamiento.
¿Cómo reaccionaron los bonos del Tesoro y qué descuenta el mercado sobre las tasas de la Fed?
La confirmación de cifras por encima de lo previsto desató un reacomodamiento inmediato en los precios de los activos financieros estadounidenses:
- En el mercado de renta fija soberana, la parte corta de la curva de rendimientos registró subas de hasta 12 puntos básicos en los títulos con vencimientos de 2 a 5 años. En tanto, los tramos más largos exhibieron un ajuste más moderado pero significativo, con alzas de entre 5 y 8 puntos básicos, reflejando la exigencia de un mayor premio por tasa para financiar al Tesoro estadounidense.
- En materia de decisiones crediticias, los operadores mantienen la previsión de un incremento de 25 puntos básicos recién para la reunión de diciembre, aunque la sorpresa en los datos elevó las probabilidades de que la Fed adelante la medida al encuentro de fin de mes e incorporó en las curvas entre dos y tres subas adicionales durante 2027. En paralelo, los contratos a futuro de los índices S&P 500 y Nasdaq, que operaban en terreno positivo antes de la publicación, se dieron vuelta de forma inmediata para operar con caídas.