Puntos importantes
El Gobierno lanzó el año pasado el decreto 353/25 que inaugura el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), un mecanismo con el que busca, en una primera fase, dinamizar el mercado de crédito.
Bajo este modelo, y siempre con consentimiento explícito del cliente, una persona podrá autorizar que una fintech o banco acceda a su información en otra entidad para recibir una mejor oferta.
"El primer caso de uso va a ser con datos de ARCA, con lo cual estamos mucho más cerca del Open Data que del Open Finance. Obviamente, vamos a estar utilizando esa data para el objetivo que tenemos, que tiene que ver con el crédito", aseguró Pedro Inchauspe, director del BCRA, en un encuentro impulsado por la Cámara de Medios de Pago.
Por qué el proyecto arranca con ARCA y no con los bancos
Open Data significa abrir información en manos del Estado, mientras que Open Finance se refiere a los registros de bancos y billeteras. Lo segundo es mucho más difícil.
El SFA se anunción en mayo 2025, pero su ejecución presentó obstáculos: cada actor invirtió recursos propios en recolectar y resguardar la información de sus clientes.
Lautaro Bengolea, experto en ciencia de datos, remarca que "arrancar por datos públicos es la decisión pragmática, porque permite mostrar el sistema funcionando sin pedirle a nadie que entregue su activo más valioso".
"El problema es que el dato de ARCA te dice cuánto declara una persona, no cómo se comporta pagando. Y el comportamiento es lo que predice el repago", completa. Por lo tanto, el impacto sobre el crédito puede más modesto de lo que sugiere el anuncio.
Los plazos concretos y quién paga el costo
El cronograma que planteó el BCRA tiene dos instancias claramente definidas:
- Hasta fin de año se llevarán adelante los ensayos necesarios para estandarizar los procesos de consentimiento y autenticación de identidad. Es decir, resolver cómo se verifica que una persona es quien dice ser y cómo autoriza formalmente que sus datos se compartan
- Durante 2027 está previsto el lanzamiento masivo de la herramienta
Inchauspe lanzó una definición que anticipa cómo se comportará el mercado. "Obviamente, tiene una carga operativa y económica para los que están obligados a participar. El resto lo hará si considera que atrás hay un caso de negocio".
Planteó que la demora de una década en llegar al Open Finance le permite al BCRA nutrirse de los aprendizajes de reguladores extranjeros. Según LatamFintech, esta información posibilita ofrecer líneas hasta un 30% más grandes a clientes que no conocían previamente.
El mismo análisis advierte sobre el costo de una implementación mal diseñada: "En Brasil e Inglaterra se pagó un sobrecosto que generó un montón de frustraciones: los hicieron invertir y no estaba claro en qué iban a conseguir a cambio".
Un documento conjunto del FMI, Banco Mundial, la ONU, Banco Internacional de Pagos y Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre delineó pautas para implementarlo:
- Diseñar una normativa proporcional y enfocada en los riesgos, con reglas claras para el acceso consentido a los datos
- Asegurar un marco estricto de protección de la información y de los derechos del consumidor
- Garantizar que la sociedad cuente con información clara sobre el funcionamiento del sistema
- Promover la participación extensa de distintos proveedores, evaluando incorporar a otros grandes tenedores de datos
- Monitorear las políticas de precios y fijar lineamientos en materia de compensaciones
El problema que el proyecto intenta resolver
El contexto crediticio explica por qué el "apuro" antes del año electoral:
- El stock de crédito al sector privado es similar en términos reales al de julio de 2025, según la consultora 1816
- Las líneas al consumo acumulan 13 meses consecutivos a la baja, de acuerdo con LCG
- Los préstamos al sector privado representan 14,3% del PBI contra un promedio latinoamericano de 47%
- La mora de las familias se ubica en 12,8%, pero trepó a un récord de 34% en entidades no financieras, según 1816
Ahí aparece la apuesta implícita del proyecto. Si las entidades cuentan con más información, podrán distinguir mejor entre un buen y un mal pagador, prestando más a los primeros. Ese razonamiento asume que el problema del crédito es de información, no de ingresos. Pero los datos disponibles apuntan en otra dirección:
- Los pagos mensuales de deuda pasaron de representar el 9% de la masa salarial a más del 24% según el Banco Nación
- El 82% de los argentinos considera que su salario no le gana a la inflación, de acuerdo con un sondeo de Zentrix de octubre
La economista Camila Ferreyra plantea el límite de la herramienta: "Las finanzas abiertas resuelven un problema real: la asimetría de información entre quien presta y quien pide prestado. Pero no resuelven que a una familia le quede menos plata cada mes después de pagar lo indispensable".
"Un scoring mejor puede identificar con más precisión a quién prestarle. Eso puede terminar excluyendo a más gente en lugar de incluirla. Depende de cómo se use", completa.
Lo que esto habilita más allá del crédito
El Radar Estratégico del Ecosistema Asegurador, elaborado por EY Argentina y CIDeS sobre 72 ejecutivos del sector, vincula explícitamente el Sistema de Finanzas Abiertas con el crecimiento del seguro embebido, es decir, las pólizas que se venden integrada dentro de otro producto.
El informe sostiene que la portabilidad de información financiera "sienta las bases para que aseguradoras, bancos y otros actores coordinen datos y capacidades para propuestas más personalizadas".
El 73% de los ejecutivos consultados considera que el seguro embebido será relevante o muy relevante dentro de cinco años. El benchmark regional muestra las posibilidades del modelo: en Brasil, 8 de cada 10 ventas de seguros de vida se canalizan a través de esquemas de Open Finance.
Así, el sistema que el BCRA diseña para el crédito puede terminar reconfigurando también como se venden otros productos, como seguros, préstamos hipotecarios y productos de inversión.