El año pasado, el Gobierno lanzó el decreto que crea el Sistema de Finanzas Abiertas, que permitirá a los usuarios compartir los datos de su banco o fintech con otra entidad.
En este sentido, un proyecto de ley avanza en Diputados para que los usuarios puedan llevar su préstamo a otro proveedor que le ofrezca mejores condiciones.
Cómo cambiar de banco un préstamo
El viernes, las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia firmaron la orden del día con un proyecto que engloba varias iniciativas destinadas a paliar la mora récord. Y que podría convertirse en ley en las próximas semanas.
Bajo el título "Ley de Transparencia Crediticia, Educación Financiera, Mitigación de Fraude Digital y Protección de los Consumidores", el primer dictamen establece que el BCRA fijara procedimientos para que:
- Un crédito de consumo sea sustituido por uno nuevo aprobado por otra entidad
- El usuario consienta el intercambio seguro y estandarizado de información entre ambos proveedores
También indica que el Central deberá crear un "perfil crediticio" que ofrezca:
- Interoperabilidad entre bancos y fintech para migrar productos
- Acceso gratuito del usuario y posibilidad de corregir datos
La base podría ser el Perfil Único Bancario (PBU), proyecto del diputado Martín Yeza (PRO). Todavía no se definió cómo se accedería a ese "panel": con clave fiscal de ARCA o el logue más amigable de MiArgentina. Pero las credenciales del ente recaudador aparecen como las más robustas y ya se estaría probando ese sistema.
Christian Balatti, consultor fintech y fundador de EsXAI, asegura que "el principal cambio será pasar de una vida financiera fragmentada a una visión única de cuentas, tarjetas, préstamos e inversiones", al operar un panel que imagina "como un 'Tablero Financiero Personal', más amplio que MODO".
Diego Kupferberg, experto en desarrollo de emprendimientos digitales, asegura que desde allí se podría "controlar quién tiene sus datos, autoriza o revoca accesos y dispara portabilidad sin repetir onboarding: el usuario no mueve plata, mueve permisos".
De esta forma, "cambiar de entidad no implicará empezar de cero: nueva evaluación, nuevos papeles, pérdida del historial de buen pagador".
Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente de ITBA, agrega que "el concepto internacional de Open Banking se basa justamente en la portabilidad consentida de datos, no en que todas las entidades tengan acceso indiscriminado".
La normativa excluye los préstamos hipotecarios, obligaciones impositivas y de la seguridad social; y deudas de tarjetas en dólares, ya sean con plásticos emitidos en el país o el exterior. Al mismo tiempo, incluye suma otros productos que se podrían migrar a otro banco o fintech.
Qué otros productos financieros se podrán cambiar de banco
Más allá de los créditos, el segundo dictamen refiere a la posibilidad de trasladar más de un servicio. Kupferberg clasifica los otros productos con mayores chances de trasladar:
- Cuentas y billeteras: "Las más simples de portar porque no implican riesgo crediticio"
- Tarjetas de crédito: "El historial de consumo permite mejorar condiciones o límites sin rehacer el análisis"
- Inversiones y seguros: "Requieren integraciones más complejas, como custodia, pólizas, comisiones de rescate. Incluso en mercados maduros como Reino Unido o Brasil"
El proyecto para portar créditos que debatirá Diputados
Esto ampliaría el mercado de crédito según expertos. Chaves del Valle asegura que "el BCRA señaló que incorporar información de cuentas, tarjetas, inversiones, facturación y pagos puede mejorar los perfiles crediticios y la predicción del comportamiento de personas tradicionalmente excluidas".
Kupferferg acota que en Brasil "los datos de finanzas abiertas ya pesan hasta 20% del análisis crediticio y permiten líneas hasta 30% más grandes a clientes antes invisibles".
Sin embargo, que el universo se estire tiene sus bemoles. Según Balatti, "puede ayudar al que tiene poca historia crediticia, pero no alcanza para quien no tiene ninguna". Además, advierte que "hay un riesgo: cuanto más preciso sea el scoring, más fácil será identificar y excluir a los perfiles de mayor riesgo". Y la mayor inclusión podría no ser tal.
Los riesgos del open banking
La posibilidad de migrar productos financieros enfrenta ciertas amenazas. La primera, según Balatti, es que "todavía resta mucho trabajo por hacer en educación financiera: si hay una brecha para lo mas básico, será mayor para dar el consentimiento o pedir portabilidad de un crédito".
En este apartado, el proyecto establece que toda oferta de crédito debe indicar claramente:
- El costo financiero total efectivo anual (CFTEA) de manera explícita
- Desagregación de todos los impuestos nacionales, provinciales y municipales
- Autocontrol: el usuario puede poner topes de consumo en sus tarjetas independiente de límite de crédito
- Botón de arrepentimiento
El segundo gran problema tiene está relacionado con el negocio de bancos y billeteras, quienes ya plantearon que debe haber incentivos comerciales para el intercambio de datos. Al ser una cuestión de mercado, Kupferberg señala que la industria deberá elegir entre tres modelos:
- "Comisiones por consulta a la API: una tarifa regulada que funcione como 'peaje' de infraestructura"
- "Reciprocidad de datos: quien comparte también recibe, habilitando venta cruzada"
- "Nuevos ingresos por scoring y originación: venderse el servicio de proveedor de datos de calidad"
Chaves del Valle asegura que las finanzas abiertas también permitirán que diversas entidades compitan automáticamente por el usuario", lo que mejorarìa condiciones".
"Por ejemplo, que puedas autorizar una vez por año a tres bancos, dos fintech y un broker a analizar su perfil y devolverle sus mejores ofertas de cuenta, crédito, tarjeta e inversión", anticipa.
El timing es perfecto. La mora en el tope de la agenda puede hacer que este mes Argentina dé un pequeño paso en la portabilidad de los créditos, para comenzar el salto hacia un usuario que deja de estar atado a una entidad.