Puntos importantes
La mora de los créditos en Argentina llegó a un pico histórico pero ya empezó a ceder, según el presidente de Banco Macro, Jorge Brito, quien remarcó que los préstamos otorgados en los últimos meses muestran una morosidad mucho menor a la del stock de deuda acumulada.
"Yo creo que tocamos el rojo y volvimos al amarillo", sintetizó el banquero durante su participación en el evento Fabricando Futuro - Industriales de Corazón, organizado por La Fábrica Podcast y el Movimiento Industrial.
Por qué los nuevos créditos muestran menos mora
Brito explicó que la señal de mejora no surge del stock de deuda que hoy está en problemas, sino del comportamiento de los préstamos más recientes.
"Los nuevos créditos vienen con mucha menos morosidad", precisó, y agregó que "cuando los bancos miramos qué ocurre con los nuevos créditos" el panorama cambia.
Según su lectura, el fenómeno actual responde a una acumulación de deuda generada durante los meses de mayor tensión económica y no a un deterioro estructural de la capacidad de pago.
Cuánta gente está afectada por los atrasos
El titular de Banco Macro estimó que el problema alcanza a unas 3 millones de personas dentro del sistema financiero no bancario y a cerca de 1,5 millones que operan únicamente con bancos. Precisó además que el 14% del total prestado a individuos registra algún nivel de incumplimiento, en un contexto de mora crediticia en niveles récord.
La brecha entre segmentos es amplia. En las entidades no bancarias, que incluyen billeteras virtuales y financieras, la mora llegó al 33% en junio, casi el triple del 7,6% que exhibieron los bancos tradicionales en el mismo mes.
Qué dicen los datos oficiales sobre el techo de la mora
El diagnóstico de Brito coincide con el que sostiene el propio Banco Central. El vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, afirmó en la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que el indicador de mora "tocó un pico" y que "cada vez son menos los que dejan de pagar y los que entran en mora".
Según datos de la Central de Deudores del BCRA procesados por la consultora 1816, el indicador de irregularidad del crédito a los hogares llegó al 12,8% en mayo, el nivel más alto en más de dos décadas, y cedió levemente al 12,7% en junio.
El propio BCRA confirmó esa baja de 0,1 puntos porcentuales en su informe mensual sobre bancos, que además explicó la mejora por una expansión del crédito que creció a un ritmo mayor que la irregularidad.
Werning atribuyó buena parte del cuadro a la suba de tasas del shock cambiario post electoral de 2025: mientras el costo financiero para las empresas cayó a una quinta parte de su pico, las tasas para las familias apenas retrocedieron una cuarta parte y todavía se ubican en tres cuartos de aquel máximo.
Por qué Brito rechaza las quitas de deuda
El presidente de Banco Macro cuestionó las iniciativas legislativas que buscan condonar o reducir deudas de los morosos, en momentos en que la Cámara de Diputados ya dio luz verde al debate.
Con 249 votos afirmativos, el cuerpo aprobó este miércoles tratar en comisiones 50 proyectos de ley para aliviar el sobreendeudamiento familiar, entre los que hay iniciativas que van desde declarar la emergencia crediticia hasta suspender embargos judiciales y topear tasas de interés.
El dictamen está previsto para el 29 de septiembre y, para evitar el veto del presidente Javier Milei, ninguna de las propuestas podrá tener costo fiscal.
Brito sostuvo que ese tipo de respuestas no puede pasar por "proyectos con soluciones mágicas", porque "generalmente las pagamos los contribuyentes argentinos". Werning fue en la misma línea al calificar esas iniciativas de "populistas" y advertir que esas medidas "atentan contra el acceso al crédito futuro".
El banquero puso el foco en el riesgo regulatorio: "Tenemos que tener cuidado de que esta solución para los morosos no traiga el riesgo de que no haya financiamiento para lo que necesitamos en el futuro".
En ese sentido, planteó que el camino pasa por avanzar hacia créditos con tasas más bajas y plazos más largos, en lugar de mecanismos de quita que puedan afectar la seguridad jurídica del sistema.
Justamente uno de los ejes del paquete legislativo apunta al crédito no bancario, que registra niveles de mora muy superiores a los del sistema tradicional: distintos proyectos buscan someter a fintechs y billeteras virtuales al control directo del Banco Central.