El sistema de transporte del AMBA actualiza sus tarifas en septiembre de 2026 con incrementos muy dispares según el medio y la jurisdicción.
El ajuste más fuerte es el de los trenes: 14,29%. El boleto mínimo para las líneas Urquiza, Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur queda en $480.
El resto del sistema sube bastante menos. Los colectivos que dependen de la Ciudad aumentan 4,1%, con el boleto mínimo para tramos de hasta 3 kilómetros con SUBE registrada en $887,99. Los colectivos bonaerenses suben 4,3% y su mínimo llega a $1.158,97. El subte también ajusta 4,1% y pasa a $1.753.
La diferencia de más de diez puntos entre el tren y el resto del sistema afecta especialmente a quienes combinan medios para llegar al trabajo. Y llega en un momento particular: desde agosto de 2026, quien viaja en tren y sigue en subte o colectivo porteño perdió el descuento del segundo tramo de la Red SUBE.
Es decir: el medio que más aumenta es el mismo que dejó de tener bonificación en la combinación.
¿Cuánto suben las prepagas y qué empresa aumenta más?
Las empresas de medicina prepaga ya informaron a la Superintendencia de Salud los porcentajes que aplicarán desde septiembre, con diferencias notables entre compañías e incluso entre planes de una misma empresa.
Los aumentos confirmados:
- Swiss Medical: 3,11%
- Omint: 2,9%
- Galeno: entre 2,3% y 2,8%
- Avalian: 2,5%
- OSDE: entre 1,9% y 2,3% según el plan
La brecha entre el aumento más alto y el más bajo es de 1,2 puntos porcentuales. Sobre una cuota familiar de $400.000, eso representa una diferencia de casi $5.000 mensuales según la empresa.
Si el aumento resulta desproporcionado respecto de los ingresos, existe la posibilidad de solicitar el cambio a un plan de menor cobertura dentro de la misma empresa o de migrar a otra prepaga sin período de carencia, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la normativa.
¿Cuánto aumentan los alquileres y los colegios privados?
Los alquileres con ajuste trimestral por IPC suben 6,22% en septiembre. Sobre un alquiler de $500.000, la nueva cuota queda en $531.100.
Ese porcentaje surge de la acumulación del IPC del trimestre, con el índice de julio de 2026 en 2,1%. No todos los inquilinos tienen ajuste este mes: depende de qué se pactó en cada contrato, ya que conviven esquemas trimestrales, cuatrimestrales, semestrales y anuales.
En educación privada, los colegios con aporte estatal de la Ciudad suben en promedio 4,2% y los bonaerenses 2,5%.
En términos concretos, una primaria bonaerense de jornada de cuatro horas con 100% de aporte estatal queda con una cuota de $38.070. Una escuela equivalente en CABA, $49.366.
Luz, gas, agua y servicio doméstico: qué se sabe de los aumentos
Las tarifas de electricidad y gas todavía no tienen cuadros publicados. Se espera en los próximos días la difusión de los nuevos valores de Edenor, Edesur, Metrogas y Naturgy BAN. El aumento es un hecho; lo que falta es el porcentaje.
El agua tiene un detalle que conviene seguir. Su ajuste surge de una fórmula automática basada en el Coeficiente de Modificación K. Entre mayo y agosto de 2026 rigió un tope de suba mensual del 3%, pero ese esquema venció con el mes que termina. Eso significa que el ajuste de septiembre podría no tener ese límite.
El servicio doméstico aumenta 1,8%. El personal para tareas generales pasa a cobrar aproximadamente $3.871,87 por hora con retiro y $4.144,32 por hora sin retiro. El salario mensual de jornada completa queda en $475.001,19 con retiro y $523.998,96 sin retiro.
¿Cuánto suman estos aumentos en el presupuesto familiar?
Vale hacer la cuenta con un caso concreto para dimensionar el impacto acumulado.
Una familia que alquila en $500.000 con ajuste trimestral, tiene prepaga con aumento del 2,5%, un hijo en colegio privado de CABA con aporte estatal y usa transporte público a diario enfrenta un incremento mensual de varias decenas de miles de pesos solo por estos rubros, sin contar luz, gas y agua que todavía no se conocen.
El dato que conviene tener presente es que estos aumentos son en gastos fijos, la categoría más difícil de recortar. A diferencia del consumo variable, donde se puede ajustar comprando menos o cambiando de marca, el alquiler, la cuota del colegio y la prepaga se pagan completos o no se pagan.
Esa rigidez es exactamente la que explica por qué, según los estudios de consumo, la tarjeta de crédito quedó última en la lista de prioridades de pago de los hogares argentinos.