La modalidad de crédito en Argentina está cambiando: en apenas dos años, más de cinco millones de personas se incorporaron al sistema de financiamiento formal y una parte significativa de ese crecimiento fue gracias al sector fintech.
De acuerdo con un informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), la cantidad de personas con al menos un crédito vigente pasó de unos 16 millones a más de 21 millones.
Dentro de ese universo, los usuarios que obtuvieron préstamos a través de plataformas fintech aumentaron de aproximadamente 3,7 millones a más de 8 millones.
De esta forma, según el estudio, casi cuatro de cada diez personas que acceden actualmente a un crédito formal lo hacen a través de una fintech, lo que representa un incremento de casi el 40%.
¿A qué se debe el boom del crédito en las fintech?
La expansión de estas compañías modificó el perfil tradicional del mercado crediticio. A diferencia de los bancos, estas plataformas digitales ampliaron el acceso a trabajadores informales, monotributistas, personas con poca actividad bancaria y consumidores sin un historial crediticio consolidado.
Sebastián Cao, analista del Research & Forecast Econométrica, manifestó que este crecimiento parece explicarse por la expansión general del crédito que se vio hasta fines de 2025, en un contexto en el que las fintech atienden a un segmento del mercado relativamente menos formalizado, que además fue uno de los principales generadores de empleo en los últimos años.
"Si bien este segmento logró recomponer sus ingresos reales, todavía presenta ingresos promedio inferiores a los de los sectores formales, lo que también implica una menor capacidad de absorción de shocks sobre sus ingresos y con menor elasticidad frente a la tasa de interés", aseveró Cao.
Más inclusión financiera, pero también más morosidad
El crecimiento de las fintech no se explica solamente por una mayor demanda de préstamos, ya que también está relacionado con la posibilidad de evaluar a los clientes mediante herramientas digitales y fuentes de información alternativas, como el comportamiento de pagos, las transacciones y otros datos disponibles en sus plataformas.
Sin embargo, esta mayor inclusión financiera también tiene un costo, y es que este segmento presenta niveles de morosidad superiores a los de los bancos.
Según los datos relevados por el ITBA, cerca del 30% de la cartera fintech se encuentra en situación irregular cuando se considera el conjunto de los atrasos, aunque también existe una diferencia importante según la duración de la mora.
La denominada mora operativa, que contempla atrasos de entre 30 y 360 días, se mantiene alrededor del 23%. Este indicador dejó de crecer al ritmo que mostraba meses atrás y comenzó a estabilizarse desde fines de 2025.
El problema es que la mora total continúa aumentando por el peso de los créditos que acumulan atrasos prolongados y tienen menores posibilidades de recuperación.
En este sentido, Cao aseguró que el aumento de la mora puede explicarse, al menos en parte, por la incorporación de nuevos deudores, muchos de ellos jóvenes y con menor historial crediticio.
"A esto se suma un cambio importante en el contexto macroeconómico: con la fuerte desaceleración de la inflación, las deudas dejaron de licuarse en términos reales como ocurría en el pasado", hizo hincapié.
Y agregó: "En consecuencia, aun cuando las tasas nominales hayan descendido, el costo financiero de estas financiaciones pasó a representar una carga real significativa sobre los ingresos de los hogares".
Por otra parte, recientemente el Gobierno nacional se refirió al aumento de la mora. Tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía Luis Caputo abordaron la cuestión.
En el caso del mandatario, en el marco de una entrevista con el periodista Luis Majul, aseguró que nadie les puso "un arma en la cabeza a los deudores para sacar un crédito".
Mientras que Caputo fue más pragmático al minimizar el dato del informe de Equifax que reveló una mora crediticia récord en Argentina, con el 16,1% en personas físicas, y calificarlo como una problemática entre privados.