La mora de los créditos dejó de subir tras 19 meses y el Gobierno gana margen para impulsar préstamos

Tras casi dos años de subas, la mora de los préstamos dejó de crecer en junio y mejoró las expectativas sobre el crédito bancario.
Por B.A.
Finanzas 4.0
03.08.2026 • 17:30hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

La morosidad de créditos en Argentina se estabilizó en junio, bajando al 7,6% tras 19 meses de aumento, según datos de 1816.

El dato representa un alivio para Luis Caputo y el Gobierno, impulsando la recuperación del crédito al sector privado.

Aún así, hay alertas: mora del 33% en entidades no financieras y crecimiento de refinanciaciones.

El sistema financiero argentino mostró la primera señal de estabilización en uno de los indicadores que más preocupaban al mercado: la morosidad de los créditos dejó de aumentar.

Luego de 19 meses consecutivos de deterioro, este cambio representa un alivio para Luis Caputo, que busca consolidar la recuperación del crédito sin comprometer la solidez del sistema financiero.

Los datos surgen de un informe de la consultora 1816, elaborado sobre la base de información de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), y anticipan las cifras oficiales que difundirá la autoridad monetaria.

Según el relevamiento, la mora total del crédito al sector privado pasó de 7,7% en mayo a 7,6% en junio, algo que terminó con una tendencia ascendente que se había iniciado en octubre de 2024.

En el segmento de las familias, el indicador descendió de 12,8% a 12,7%, mientras que en las empresas se mantuvo estable 3,5%.

Los bancos e inversores observan de cerca estos datos ya que coinciden con una etapa de fuerte expansión del crédito y reduce los temores sobre un deterioro más acelerado de la cartera.

Las señales de alerta todavía siguen presentes

El informe atribuye la estabilización a una combinación de factores. El volumen de préstamos en situación irregular creció, pero a un ritmo menor que en los meses anteriores.

Al mismo tiempo, el stock total de crédito se expandió en términos reales, lo que permitió que la relación entre préstamos impagos y cartera total dejara de aumentar.

El Banco Central ya había informado que durante junio los préstamos en pesos al sector privado volvieron a crecer en términos reales, impulsados por el financiamiento comercial.

Pese al cambio de tendencia, la consultora advirtió que aún es prematuro hablar de una recuperación definitiva.

La mayoría de las principales entidades financieras registró un incremento de la mora durante junio y el panorama es más complejo entre las entidades no financieras, donde la irregularidad de los préstamos otorgados a familias alcanzó el 33%, muy por encima del sistema bancario tradicional.

Otro dato que refleja las dificultades de algunos deudores es el crecimiento de las refinanciaciones. Actualmente, los créditos refinanciados representan 3,4% del total de los préstamos a familias y 0,7% de los créditos a empresas.

Los bancos mantienen un colchón para absorber el riesgo

Uno de los aspectos que brinda tranquilidad al mercado es que las entidades financieras muestran elevados niveles de previsiones para cubrir eventuales incumplimientos.

Ese nivel de cobertura reduce el impacto patrimonial que podría generar un deterioro adicional de la cartera e indica por qué el aumento de la mora no se tradujo en problemas de solvencia para el sistema financiero.

La estabilización del indicador llega en un momento clave para el equipo económico ya que durante los últimos meses el Gobierno impulsó una mayor oferta de crédito para sostener la recuperación de la actividad económica. 

Durante los últimos meses, el Gobierno impulsó una mayor oferta de crédito para sostener la recuperación de la actividad económica, aunque el aumento de la morosidad comenzaba a generar dudas sobre la velocidad con la que podía continuar ese proceso.

Si la tendencia observada logra consolidarse en los próximos meses, el Gobierno contará con un argumento adicional para profundizar el financiamiento al sector privado sin que ello implique un deterioro significativo en la calidad de las carteras bancarias.

Sin embargo, tras casi dos años de subas ininterrumpidas, que la mora muestre señales de descenso representa la primera señal positiva para un mercado que seguía de cerca la evolución del crédito en la nueva etapa económica.

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