Puntos importantes
La temporada de presentación de balances de las compañías más influyentes del planeta dejó una lección contundente en Wall Street: la tolerancia del mercado financiero para las promesas a largo plazo en torno a la Inteligencia Artificial se agotó.
En el período 2026, los inversores establecieron un filtro severo que divide a las "Siete Magníficas" entre aquellas corporaciones capaces de traducir la IA en contratos corporativos con flujo de caja predecible y las que continúan destinando miles de millones de dólares a investigación sin mostrar ingresos tangibles en el corto plazo.
Esta divergencia quedó al desnudo en los reportes trimestrales de Amazon y Apple. Mientras la firma fundada por Jeff Bezos registró uno de los mejores trimestres de su historia reciente impulsada por la aceleración del negocio en la nube, la compañía dirigida por Tim Cook entregó métricas de demanda sólidas pero proyecciones futuras que decepcionaron a una plaza bursátil que cotiza con multiplicadores sumamente exigentes.
El salto de Amazon y la carrera por el cómputo en la nube
El balance de Amazon se convirtió en el gran triunfador del segmento tecnológico. En un informe elaborado por Balanz, al que accedió iProUP, se destaca que la compañía "superó ampliamente las expectativas del mercado", al reportar una ganancia por acción (EPS) de u$s5,75 frente a los u$s1,81 esperados por los analistas, e ingresos totales (revenue) por u$s200.600 millones, por encima de las estimaciones del consenso situadas en u$s196.160 millones.
Sin embargo, más allá de superar las estimaciones de ingresos por primera vez por encima de la barrera de los u$s200.000 millones ( 20% interanual) y lograr un resultado operativo de u$s27.500 millones ( 43%), el verdadero catalizador de la suba del 12% en la cotización de su acción radica en el desempeño de Amazon Web Services (AWS).
El brazo de infraestructura en la nube creció un 37% interanual, registrando su mayor ritmo de expansión en 18 trimestres, con un margen operativo que saltó del 32,9% al 39,4%.
Esta aceleración responde directamente al consumo energético y de datos de las nuevas tecnologías.
"Los modelos de IA generan mucha demanda de cómputo. Y en aumento", explica el economista Gustavo Neffa. El especialista destaca la posición dominante de la firma y la carrera entre las grandes plataformas internacionales:
- Amazon es la líder y mostró con AWS el mejor crecimiento ( 37% interanual), casi alcanzando a Microsoft con Azure ( 43%)
- Google Cloud es la tercera, pero es la que más crece con una tasa del 82% interanual
A la par del empuje de AWS, la división de publicidad de Amazon avanzó 26%, mientras que la oferta de servicios de IA y procesamiento con chips propios superaron individualmente una tasa de ejecución anual de u$s25.000 millones.
La clave que convalidó la agresiva estrategia de desembolsos en infraestructura (CapEx) radica en la certidumbre de sus ventas futuras: el backlog (contratos firmados pendientes de ejecución) de AWS escaló de u$s364.000 a u$s496.000 millones, confirmando que gran parte de la capacidad proyectada para 2027 ya se encuentra reservada por grandes corporaciones.
Al evaluar esta dinámica, el especialista José Luis Del Palacio analiza el contraste operativo dentro de la industria. "Cuando Amazon tiene un backlog de u$s496.000 millones y la capacidad de 2027 está reservada, la inversión en CapEx no es especulativa. Es ejecutar compromisos ya hechos", afirma en declaraciones a las que accedió iProUP.
"Eso es diferente a Meta, que invierte esperando que el CapEx de hoy genere demanda mañana. Amazon construye para abastecer; Meta apuesta a que construir primero atrae clientes después", puntualiza.
La encrucijada de Apple: números sólidos pero dudas sobre la IA
En la vereda opuesta, Apple presentó un trimestre con métricas del negocio tradicional muy firmes pero guiadas por la prudencia para el tramo final del año.
Según releva el informe de Balanz, la empresa de la manzana "superó las expectativas del mercado" al anotar una ganancia por acción de u$s2,02 (vs. u$s1,89 esperados) e ingresos consolidados por u$s109.420 millones (frente a los u$s108.860 millones proyectados por la plaza). El desempeño estuvo traccionado por incrementos en la venta de iPhone ( 22%) y Mac ( 29%).
No obstante, el reporte encendió luces amarillas en el análisis de Wall Street. La división de Servicios desaceleró su ritmo de crecimiento del 16% al 12%, ubicándose por debajo de las previsiones.
Asimismo, el margen bruto reportado (50,1%) se vio beneficiado por dos puntos extraordinarios fruto de devoluciones arancelarias; sin dicho efecto, la métrica real se situó en 48,1% y se encamina a caer hacia la zona de 46%-47% en el próximo trimestre por el encarecimiento global de los módulos de memoria.
A esto se sumó una proyección de crecimiento para el trimestre venidero de tan solo 9% a 11% (frente al 12% proyectado por los analistas), condicionada por restricciones en la cadena de suministros que afectarán la producción de iPhone, Mac y iPad.
Pese a haber incrementado un 32% su presupuesto en Investigación y Desarrollo (I D) -alcanzando una cifra cercana a los u$s27.000 millones- y de evaluar esquemas para monetizar las funciones avanzadas de Siri mediante suscripciones en iCloud , Apple aún no exhibe ingresos directos provenientes del ecosistema de la Inteligencia Artificial.
"El problema con Apple es que con una demanda fuerte en iPhone y Mac, tener una guía de crecimiento de 9%-11% genera una desconexión. A una valuación de 40 veces ganancias, el mercado no compra la premisa de 'lo actual es sólido pero el futuro es incierto'", advierte Del Palacio.
"Apple invierte u$s27.000 millones en I D en IA sin ingresos visibles. Hasta que Siri AI genere dinero de verdad, es gasto puro. El mercado premió a Microsoft y Amazon porque ya monetizan IA. Apple pide paciencia mientras recorta sus márgenes", completa el analista.
La dispersión de las "Magnificent 7" y el impacto en los Cedears
Los resultados de esta semana confirmaron una tendencia que reconfigura las carteras de los inversores en la Bolsa porteña: la brecha dentro del grupo tecnológico de mayor capitalización superó los 53 puntos porcentuales en el rendimiento acumulado del año (YTD), marcando una enorme dispersión entre activos del mismo sector.
Mientras algunas emisoras registran avances destacados impulsadas por la aceleración en la nube o el consumo, del otro lado de la tabla quedaron firmas castigadas por la revisión de sus márgenes o la desaceleración del consumo masivo y publicitario.
Este comportamiento confirma que el mercado dejó de operar al sector tecnológico como un monobloque homogéneo. El retorno en el ecosistema cripto y bursátil de 2026 ya no premia la mera exposición conceptual a la tecnología, sino la capacidad contable de generar margen operativo y ventas de escala B2B con alta visibilidad de flujo de caja.
Toda decisión de colocación de capitales o asignación de ahorros exige que los inversores evalúen minuciosamente su perfil de riesgo y sus metas financieras antes de tomar posiciones. Informarse a través de fuentes oficiales y realizar consultas periódicas con asesores financieros matriculados ante la CNV constituye un paso esencial para resguardar el patrimonio.