La desaceleración de la inflación, la recuperación del crédito y el regreso de las inversiones comenzaron a modificar parte del escenario económico argentino.
Sin embargo, los avances económicos impactan de forma diferente en todos los hogares. Mientras algunos sectores lograron mejorar su patrimonio o sus ingresos, otros todavía sienten el peso del ajuste sobre:
- Consumo
- Empleo
- Poder adquisitivo
Un informe elaborado por la Fundación Pensar, basado en un estudio de la consultora Moiguer, sostiene que el país atraviesa una nueva etapa caracterizada por una economía "a dos velocidades", donde conviven sectores altamente beneficiados con otros que aún no encuentran señales claras de recuperación.
Según el documento, las actividades vinculadas con las exportaciones, la energía, la minería, el agro, los servicios profesionales, los bancos y los grandes proyectos de inversión son las que mejor atravesaron el cambio de rumbo económico.
En cambio, se observan con mayores dificultades las empresas y actividades que dependen del consumo interno, entre ellas:
- Industrias pyme
- Construcción tradicional
- Comercios de cercanía
- Obras públicas
- Empleo estatal
- Servicios personales
La diferencia también se refleja en el mercado laboral, ya que, de acuerdo con datos de Invecq citados en el informe, desde noviembre de 2023 se perdieron 165.000 empleos asalariados registrados privados, de los cuales corresponden a:
- 83.000 industria
- 61.000 construcción
- 9.300 al comercio
Según la Fundación Pensar el país se divide en una nueva clasificación socioeconómica (Fuente: Elaborado con IA)
Los cuatro grupos que deja la nueva economía
El informe sostiene que la tradicional clasificación entre clase alta, media y baja ya no alcanza para explicar la realidad actual. En su lugar, identifica cuatro grandes perfiles sociales que atraviesan el modelo económico de manera muy diferente.
Ganadores tempranos
Son quienes cuentan con activos financieros, propiedades, dólares, ingresos elevados o trabajan en sectores que crecieron con el nuevo escenario económico.
Aunque no experimentan un fuerte aumento de ingresos, poseen herramientas para aprovechar la estabilidad macroeconómica. El informe destaca que el 42% compró dólares durante el último mes, mientras que los depósitos en moneda estadounidense ya superan los u$s40.000 millones.
Los "esperadores"
Es el grupo que todavía no percibe una mejora significativa, pero mantiene expectativas positivas respecto del futuro.
En este sector se ubican buena parte de los trabajadores registrados del sector privado, jóvenes que respaldan el rumbo económico y sectores vinculados al interior productivo que esperan beneficiarse de una mayor recuperación de la actividad. Para este segmento, el crecimiento todavía aparece más como una expectativa que como una realidad consolidada.
La clase media baja representa el principal exponente de este grupo. Se trata de hogares que no cayeron en la pobreza, pero perdieron capacidad de consumo debido al aumento de tarifas, transporte y otros gastos fijos.
Como consecuencia, el pluriempleo se volvió cada vez más frecuente y el endeudamiento aumentó siete puntos respecto de 2023, según el estudio. El último grupo reúne a los más afectados por el nuevo contexto económico:
- Jubilados que cobran la mínima
- Trabajadores informales
- Empleados públicos
- Familias de bajos ingresos con niños
- Personas que dependen del mercado interno
En estos hogares, la principal preocupación aún es el empleo y el precio de los alimentos. Según datos de Ecolatina incluidos, este segmento destina el 30% de su gasto a alimentos, siete puntos porcentuales más que el promedio del resto de los estratos sociales.
La nueva grieta que pasa por el bolsillo argentino
Para la Fundación Pensar, el cambio más profundo no es únicamente económico, sino social.
"La sociedad ahora se divide entre quienes tienen espalda y quienes viven al día, entre quienes pueden esperar y quienes no, entre quienes acumulan activos y quienes dependen exclusivamente de sus salarios, entre quienes están integrados a los sectores más dinámicos y quienes siguen atados al consumo interno", resume el informe.
En ese contexto, el estudio concluye que el desafío para el Gobierno ingresó en una nueva etapa. Si bien reconoce avances en variables macroeconómicas, advierte que la estabilidad solo terminará de consolidarse cuando cada uno de estos grupos pueda percibir mejoras concretas en su economía cotidiana y no únicamente en los indicadores.