Las acciones de los "Siete Magníficos" de Wall Street acumulan una caída superior al 13% desde su máximo de mediados de mayo, en lo que se perfila como uno de los peores rendimientos del grupo en los últimos años.
El dato contrasta con el S&P 500 y el Invesco QQQ Trust, que en el mismo período apenas retrocedieron cerca del 2%.
El estratega Jeff Jacobson, de 22V Research, fue quien puso en números el desplome: "Desde que alcanzaron su máximo a mediados de mayo, las acciones de las Siete Magníficas han caído más del 13%".
La comparación con los máximos de 52 semanas es todavía más preocupante para los inversores:
- Amazon: -11%
- Apple: -11,7%
- Alphabet: -12,3%
- Meta: -14,4%
- NVIDIA: -18,5%
- Tesla: -32,6%
- Microsoft: -32,9%
El principal factor detrás del castigo es la impaciencia de Wall Street frente a las enormes inversiones en inteligencia artificial que estas compañías están realizando.
Se estima que el gasto de capital del grupo crecerá un 70% este año hasta superar los u$s700.000 millones, destinados casi en su totalidad a centros de datos y procesadores de alta gama.
Ese nivel de inversión golpeó la generación de efectivo. Se espera que el flujo de caja libre conjunto a 12 meses caiga de manera significativa respecto del pico alcanzado en 2024.
A ese escenario se suma la posibilidad de que la Reserva Federal suba las tasas de interés hacia fin de año, lo que encarecería el financiamiento de los proyectos de IA y agregaría más presión sobre las cotizaciones.
"Nos espera otra prueba de fuego en las próximas semanas para el sector tecnológico, ya que los inversores esperan una importante temporada de resultados del segundo trimestre en julio para confirmar el desarrollo de la revolución de la IA", advirtió Dan Ives, analista de Wedbush.
Ives agregó que "la incertidumbre persistirá a medida que la preocupación por los costes de este desarrollo tecnológico sin precedentes alcance su siguiente fase de crecimiento".
La gran pregunta que sobrevuela el mercado es cuándo esas inversiones multimillonarias en infraestructura de IA comenzarán a traducirse en ganancias concretas.
Por ahora, los analistas coinciden en que la temporada de resultados del segundo trimestre difícilmente ofrezca esa respuesta.