Las últimas bajas de tasas obligaron a recalcular dónde conviene dejar los pesos. Los plazos fijos ajustaron sus rendimientos y, en paralelo, las billeteras remuneradas también comenzaron a reflejar un escenario más moderado.

En este contexto, la competencia por captar saldos se volvió más dinámica. Ya no alcanza con ofrecer una tasa alta: la disponibilidad inmediata de la plata empezó a pesar tanto como el rendimiento.

"Estamos viendo una migración cada vez más marcada hacia alternativas que permitan mantener liquidez", explica a iProUP Noelia van Haaster, especialista en finanzas personales e inversiones.

Y suma: "Con tasas de plazo fijo tradicionales que hoy se ubican por debajo de los niveles observados meses atrás, muchos ahorristas están priorizando cuentas remuneradas, fondos Money Market y billeteras virtuales para administrar el efectivo de corto plazo".

Según la especialista, también comienza a consolidarse una estrategia más diversificada: los ahorristas mantienen parte de los excedentes en pesos para gastos e inversiones de corto plazo y destinan el resto a la compra gradual de dólares o instrumentos dolarizados como forma de cobertura patrimonial.

En este escenario, el plazo fijo sigue siendo la herramienta clásica del sistema bancario para quienes buscan previsibilidad.

Qué tener en cuenta antes de elegir un plazo fijo

En general, resulta más atractivo cuando la TNA supera la inflación esperada, no se necesita usar la plata antes del vencimiento y se prioriza conocer de antemano cuál será el rendimiento final.

También puede ser una opción si el dólar no aparece como una alternativa más atractiva en ese período.

Sin embargo, antes de decidir, conviene hacer un breve análisis. Como primer paso, no quedarse solo con la TNA, sino contemplar también la TEM (Tasa Efectiva Mensual).

A partir de ahí, definir en qué plazo se van a necesitar los fondos, comparar con otras alternativas de inversión y, en lo posible, no concentrar todo el capital en un solo instrumento.

El mercado de plazos fijos refleja hoy una dispersión de tasas, con rendimientos que van desde el 14,5% hasta el 23%, lo que obliga a comparar banco por banco antes de decidir.

Tabla comparativa de tasas del BCRA:

Billeteras remuneradas: el nuevo jugador del ahorro

Del otro lado aparecen las billeteras digitales que generan rendimientos, que vienen creciendo como alternativa para hacer rendir la plata sin resignar disponibilidad.

Funcionan de manera similar a una cuenta bancaria tradicional, pero con una diferencia clave: la plata genera intereses mientras está depositada.

"En muchos casos la diferencia de tasa entre una billetera remunerada y un plazo fijo tradicional es relativamente pequeña, mientras que la posibilidad de disponer del dinero de forma inmediata resulta un beneficio muy valorado por los usuarios", destaca van Haaster.

Aunque no todas operan bajo el mismo esquema. Algunas ofrecen cuentas remuneradas, como Ualá o Naranja X, donde la entidad paga una tasa sobre los saldos depositados.

Otras, como Mercado Pago, Personal Pay, Prex o Cocos, invierten ese capital en Fondos Comunes de Inversión (FCI), generalmente money market o de corto plazo, cuyo rendimiento varía según el desempeño de esos instrumentos.

Además, mientras algunas billeteras generan rendimientos sobre la totalidad del saldo disponible, otras establecen topes.

En todos los casos, el atractivo pasa por la combinación de tres elementos:

En términos de rendimiento, no siempre compiten mano a mano con las inversiones más agresivas, pero ganan en un punto clave: la flexibilidad. La plata sigue disponible y, al mismo tiempo, no queda improductiva.

Entre las billeteras más usadas, Ualá ofrece una TNA de entre 19% y 25%, dependiendo de la actividad de cada usuario. Naranja X paga 18%, mientras que Mercado Pago se ubica en torno al 17,6%.

Lo que hay que mirar antes de decidir

Más allá de la tasa publicada por cada entidad, van Haaster recomienda mirar otras variables antes de tomar una decisión.

"Hoy conviene analizar la liquidez, si la tasa tiene topes de saldo remunerado, si el rendimiento es fijo o variable, qué instrumento respalda la inversión y cuál es el horizonte para el que se piensa usar esa plata", enumera.

Además, agrega, muchos ahorristas están construyendo estrategias combinadas: una parte en instrumentos líquidos para el día a día, otra dolarizada para cobertura patrimonial y una tercera en instrumentos ajustados por CER para intentar preservar el poder adquisitivo frente a la inflación.

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