La mora de las familias escaló al 12% y marcó otro máximo histórico. Es el 16° mes consecutivo de subas. En los últimos 12, el índice acumuló un salto de 8,4 puntos porcentuales según datos del Banco Central (BCRA).
El dato confirma la fragilidad de los hogares argentinos: en enero del año pasado, el indicador se ubicaba en el 2,6%, lo que implica un avance de casi 10 puntos porcentuales en menos de un año y medio.
Pero detrás de este registro récord, aparece una señal que cambia la lectura. Es que el BCRA detectó una desaceleración clave que alimenta las expectativas de un "techo" en los niveles de irregularidad y abre paso a la esperanza de una caída hacia la segunda mitad del año. En su último informe, el Banco Central asegura que:
Mora récord: el indicador que mira el Banco Central
En paralelo, la autoridad monetaria destacó que:
- La Probabilidad de Default (PDE) se ubica en el 4,4% dentro del segmento familias
- En el universo de los hogares, se trata de 0,4 puntos porcentuales por debajo del pico de enero y el tercer mes consecutivo a la baja
- Refleja el porcentaje del saldo de crédito que, habiendo estado en situación regular (1 y 2) tres meses atrás, pasa a una situación irregular (3, 4 y 5)
- Mientras el ratio de morosidad mira "hacia atrás" y funciona como una foto del stock que ya ingresó en mora, la PDE proyecta "hacia adelante" y detecta con qué velocidad caen en incumplimiento los deudores que estaban al día
- Una estabilización o desaceleración de la PDE muestra que, si bien hay personas que continúan ingresando en deuda (lo que se ve reflejado en los datos de la mora), el ritmo con el que aparecen nuevos morosos resulta más lento y acotado en comparación con otros meses
Diego Kupferberg, consultor en desarrollo de negocios digitales, señala que aunque "todavía no estamos frente a una normalización de la mora", la baja de este indicador representa "una señal relevante", ya que evidencia que "el deterioro empieza a desacelerarse".
La foto, advierte, "refleja el impacto acumulado de la pérdida de ingresos reales, el encarecimiento del crédito y el uso del financiamiento para sostener consumo corriente".
Los números clave de la morosidad récord
"La mora muestra el stock del problema, cuántos deudores ya están en situación irregular. En cambio, la PDE mira el flujo: cuántos deudores que estaban al día empiezan a caer en mora. Que ese indicador baje por tercer mes consecutivo sugiere que el ingreso de nuevos casos problemáticos se está moderando", argumenta.
¿Recuperación o alivio transitorio?
¿Se tocó techo? "Puede ser, pero aún no alcanza para afirmarlo", responde el experto. "Para hablar de cambio de tendencia habría que ver algunos meses más de caída de la PDE y, sobre todo, que la irregularidad deje de subir. Hoy lo prudente es hablar de desaceleración del deterioro, no de recuperación", enfatiza.
La economista Natalia Motyl coincide y pone el foco en el bolsillo. "Para que la capacidad de pago comience a revertirse de manera genuina y la morosidad caiga, las personas tienen que percibir que el shock negativo sobre sus ingresos fue transitorio y no permanente", explica. Y alerta que "hoy por hoy ese escenario de estabilidad no está garantizado".
Que la mora siga rompiendo récords mientras la probabilidad de default baja, empieza a ceder parece una contradicción. Francisco Chaves del Valle lo explica con una distinción simple: el ratio de irregularidad arrastra a todos los hogares que ya cayeron en incumplimiento, mientras la PDE sólo cuenta a los que recién empiezan a atrasarse. Por eso la foto general puede seguir empeorando aunque el ingreso de nuevos casos se modere.
"El ritmo de deterioro parece estar perdiendo velocidad, pero estos son dos indicadores que miran momentos distintos del ciclo crediticio. Por eso pueden ocurrir ambas cosas al mismo tiempo: que la mora siga subiendo mientras la PDE baja", detalla el consultor y docente del ITBA.
En este sentido, remarca que "para hablar de una definitiva recuperación debería seguir frenándose el ingreso de nuevos morosos, que aumenten las regularizaciones y cancelaciones, todo esto acompañado por el aumento del ingreso real de los salarios y el poder adquisitivo".
Refinanciación de deudas: la "ventana" que se le abre a bancos y billeteras
Kupferberg asevera que este panorama abre una ventana de oportunidad para que bancos, billeteras y empresas fintech de crédito puedan "actuar" y "ordenar cartera" antes "de que el problema escale".
"Ahí aparecen los planes de refinanciación, consolidación de deuda o extensión de plazos, como el anunciado por Banco Nación en los últimos días", añade.
Sostiene que el desafío para las entidades será no mezclar perfiles y separa según cada caso. "No es lo mismo un deudor transitoriamente ilíquido, que puede volver a pagar si se le reordena la cuota, que un hogar estructuralmente sobreendeudado", señala.
Para Motyl, las medidas de alivio anunciadas hasta el momento por entidades financieras "hay sido muy magras y de alcance limitado", por lo que "la gran mayoría de las familias vulnerables o sobreendeudadas no logra calificar o acceder a estos beneficios".
Chaves del Valle alerta que "si los bancos interpretan prematuramente que el problema terminó y vuelven a expandir agresivamente el crédito de consumo, pueden recrear el mismo problema dentro de 6 a 12 meses".
El segundo semestre, cierra Kupferberg, puede mostrar una mejora "si acompañan tres variables: recomposición del ingreso real, tasas más administrables y políticas activas de refinanciación". Sin eso, y sin reactivación del mercado laboral, "la mora puede dejar de acelerar, pero permanecer en niveles altos durante varios meses".