La llegada del resumen de la tarjeta suele venir acompañada de cierta tensión. Es la instancia en la que muchos descubren si lograron mantener los gastos bajo control o si el presupuesto se les fue de las manos.
Pero hay algo peor que encontrarse con un saldo más alto de lo esperado: detectar un cargo que no reconocés, una suscripción que jurabas haber dado de baja o un débito que podría ser consecuencia de una estafa.
En esos casos surge una pregunta inevitable: ¿se puede recuperar la plata?
La respuesta es sí, aunque actuar rápido resulta fundamental. Cuanto antes se detecte el movimiento y se inicie el reclamo, más fácil será frenar nuevos cobros y gestionar la devolución del dinero.
"Lo primero es revisar el detalle del consumo para confirmar que no corresponda a una compra realizada previamente, una suscripción o un débito recurrente autorizado", explican a iProUP desde el área de Atención al Cliente de Santander Argentina.
Si después de esa verificación el cargo sigue siendo desconocido, el siguiente paso es informar la situación al banco o al emisor de la tarjeta a través de alguno de sus canales oficiales: home banking, aplicación móvil, teléfono o sucursal.
Débito no autorizado: qué hacer para recuperar la plata
Una vez que se detecta un débito que no realizamos, ya sea en la tarjeta de crédito o débito, es recomendable seguir una serie de pasos para hacer el reclamo:
- Verificar el consumo: revisar el detalle para confirmar que no se trate de una compra olvidada, una suscripción activa o un débito previamente autorizado
- Contactar al banco o emisor de la tarjeta: hacer el reclamo por home banking, app, teléfono o sucursal
- Pedir un número de gestión: es la constancia que permitirá hacer seguimiento del caso
- Solicitar la suspensión del débito automático: de esta manera se evita que el cobro vuelva a repetirse mientras se analiza el reclamo
- Pedir la reversión del cargo: básicamente, solicitar la devolución del dinero por la transacción no autorizada
- Guardar toda la documentación: capturas, correos, chats, resúmenes, comprobantes y números de reclamo pueden resultar claves si el conflicto escala
Plazos a tener en cuenta
Una vez hecho el reclamo, hay algunos tiempos clave que conviene conocer:
- 30 días corridos: para solicitar la reversión del débito desde que se efectuó el cargo
- 72 horas hábiles: para que se concrete la devolución del dinero una vez solicitado el reintegro
- 10 días hábiles: plazo tras el cual el usuario puede escalar el reclamo al Banco Central si no obtuvo una respuesta satisfactoria de la entidad financiera
Sin embargo, desde Santander advierten que el tiempo de resolución definitivo puede variar.
"Una vez realizado el desconocimiento, el banco inicia un proceso de análisis de la operación. El tiempo de resolución puede variar según las características de cada caso y el medio de pago involucrado", señalan desde la entidad.
Por eso recomiendan hacer el reclamo cuanto antes y realizar un seguimiento permanente del caso.
Cuándo corresponde el reintegro y cuándo puede ser rechazado
La devolución del débito no es automática en todos los casos. El resultado depende de la investigación que realiza el banco sobre la operación.
Si del análisis surge que el consumo no fue realizado ni autorizado por el cliente, corresponde avanzar con la reversión del cargo. En cambio, si la operación es válida o aparece como autorizada, el reclamo puede ser rechazado.
"Uno de los errores más frecuentes es demorar el reclamo o asumir que el cargo se va a corregir solo. También es habitual no reconocer consumos que corresponden a servicios o suscripciones activas, pero que figuran bajo nombres comerciales poco claros en el resumen", explica el banco.
Por eso, desde Santander recomiendan tres prácticas básicas:
- Revisar de forma periódica los movimientos de cuentas y tarjetas
- Proteger las credenciales de acceso
- Prestar atención a los consumos informados en la app o en los resúmenes
"La detección temprana permite actuar rápidamente ante cualquier movimiento inusual", concluyen desde la entidad.