El mapa de medios de pago en Argentina está evolucionando. Mientras las tarjetas de débito y crédito caen a mínimos históricos, los pagos con QR interoperable están en niveles récord: ya rozan las 100 millones de operaciones mensuales. El último Informe de Pagos Minoristas del Banco Central (BCRA) confirma una tendencia que se viene acelerando.
Por un lado, las tarjetas están en retroceso:
- En febrero, las de débito superaron a las de crédito con 160,4 millones de transacciones ($4,8 billones), contra 153 millones ($8,9 billones)
- Ambas sufrieron caídas interanuales pronunciadas en operaciones: 9,5% en débito y 7,7% en crédito
- Los números son aún bajos si se analiza desde noviembre de 2023. En otras palabras, nunca se usaron tan poco en 30 meses
Por otro, los Pagos con Transferencia (PCT) realizados a través de códigos QR están en su mejor momento:
- Pasaron de 28,8 millones de pagos por $225,6 millones a 99,6 millones ($2,3 billones)
- Esto representa un incremento del 246% en transacciones y 920% en el volumen
- Según el BCRA, marzo de 2026 fue el mes de mayor uso histórico mensual
- El 53,5% de los pagos con QR se realizaron a través de CBU y el 46,5% restante, vía CVU
Por qué caen las tarjetas de débito y crédito en Argentina
Para Diego Kupferberg, analista de Banca & Fintech de Taquion, esta caída simultánea sostenida en el uso de tarjetas "tiene causas distintas en cada instrumento":
- Débito: es "una tendencia que no afloja, vinculada a un fenómeno estructural de sustitución tecnológica". El QR reemplaza la función que antes cumplía el plástico
- Crédito: "Es una combinación de ciclo económico", que incluye los altos niveles de morosidad "con señales que ya apuntan a un cambio de hábito"
Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, vincula esto último a un "control de los gastos" que, en su análisis, muchos argentinos aplicaron ante el crecimiento de las deudas. "En una sociedad en la que se gasta más de lo que se gana, creo es una cuestión de autorregulación", asegura.
"En el crédito, ocurre por la cautela a raíz de la mora y encarecimiento del crédito. En el débito es más por la canibalización dentro del ecosistema de pagos", dice a iProUP.
QR vs Tarjetas: las claves del mercado de pagos
Christian Balatti, country manager de Stefanini Argentina y emprendedor EdTech, coincide con este punto y añade un "componente cíclico" vinculado a los niveles de impagos actuales, que son récord en los últimos 16 años.
"La morosidad en tarjetas trepando a niveles no vistos desde 2010, más el ciclo expansivo que arrancó a mediados de 2024 encontrando su límite hacia fines de 2025. Ese freno es clásico de un ciclo de crédito que se agota por bancos recortando límites de crédito para los morosos junto con un consumo decreciente", describe.
Para el débito, en cambio, también apunta a un "componente estructural" que "pesa mucho más", en el que "el QR está canibalizando las transacciones de bajo ticket que antes iban por débito, que empezó a usarse para pagos de mayor ticket, dejando las microtransacciones para el QR o el crédito".
"Esa migración pareciera no tener retorno, porque la fricción del QR es menor, el costo para el comerciante es más bajo y la experiencia de usuario en billetera es superior. El celular pasa así a ser, literalmente, la billetera digital", remarca.
Ignacio E. Carballo, director del Centro de Finanzas Alternativas de la UCA, suma su visión y considera a iProUP: "No corresponde a un fenómeno de única causa. Se combinan temas de cambio de hábito, nuevos métodos de pago, innovación tecnológica y, obviamente, el ciclo económico, al que se le suma el tema de las tasas", analiza.
Respecto al porqué detrás del retroceso del crédito, también pone la lupa en "factores estructurales vinculados a cómo la gente está pagando actualmente", motivos similares que asocia a la caída sostenida del uso de la tarjeta de débito, como "el desplazamiento por QR por CBU y cuentas remuneradas".
Según el experto, el fenómeno tiene al menos dos capas, a saber:
- "Coyuntural: la gente tiene menos poder de compra, hay más mora, más cautela y menos espacio para financiar sus consumos"
- "Innovación: que le pega más que proporcionalmente al uso del débito"
Sobre esto último, resalta que "la gente viene migrando a otros métodos, principalmente pagos cuenta a cuenta, sin pasar por los rieles de las tarjetas, con el QR como iniciador. Antes, el débito era la forma digital de usar el efectivo y, ahora, sin dudas, es el QR y la billetera".
El QR ya desplazó al débito: qué pasa con las de crédito
La tendencia es clara, pese a el QR aún está por debajo de los plásticos en total de transacciones y dinero operado: $23.000, contra $57.800 de las tarjetas de crédito y $29.800 de las de débito. Pero la tendencia es clara.
Para Balatti, "el QR ya desplazó al débito en transacciones cotidianas y es irreversible". Añade que los números demuestran que "no es una moda, sino una adopción masiva consolidada, especialmente entre los segmentos socioeconómicos más bajos, lo que significa que la base se está ampliando, no concentrando".
En este sentido, cree que la convivencia con las tarjetas de crédito va a persistir por una razón estructural: las cuotas.
"El QR con transferencia no permite financiar. Solo algunas entidades, como Personal Pay, ofrecen financiación estilo BNLP (cuotificación) en pagos con QR. Mientras, el argentino quiera pagar en cuotas, que es un hábito cultural profundo, la tarjeta de crédito no desaparecerá", defiende.
Sin embargo, asegura que "lo que sí está muriendo es el uso de débito como primer 'instinto' de pago en el punto de venta, lugar que tomó el QR por pura conveniencia" y detalla que el escenario que emerge es "uno de tres capas":
- QR/transferencia para lo cotidiano. Incluye, simplifica y, por ahora, le gana al NFC
- La tarjeta de crédito para durables o grandes montos en cuotas
- La tarjeta prepaga/billetera para el segmento no bancarizado o subbancarizado, como complemento del QR
Kupferberg concuerda y agrega que "el QR no reemplaza al crédito, sino que lo incorpora como medio de iniciación. En el débito, en cambio, la sustitución es más directa porque el instrumento subyacente (el saldo) es el mismo", aclara.
Chaves del Valle, por su parte, descarta que el fenómeno "represente una 'retirada' del consumo digital" de las tarjetas, aunque reconoce que "hay una migración del plástico como lo conocemos hacia un esquema centrado en QR, cuentas remuneradas y billeteras".
Para cerrar, Carballo coincide en que esto no implica una desaparición absoluta del débito y del crédito, pero sí considera que el consumidor hoy en Argentina "es muy maduro" y que "al final del día, opera en base a lo que le es más cómodo y económico".