Los créditos hipotecarios volvieron a escena y ahora también se perfilan como una alternativa de inversión. Lendar y Allaria lanzaron una nueva emisión de su Fondo Común de Inversión (FCI), un vehículo que canaliza fondos de inversores hacia préstamos para la compra de viviendas.
Luego de una primera colocación por u$s3,1 millones (con la que se financiaron cerca de 120 operaciones de compra de vivienda) la nueva etapa apunta a captar otros u$s7 millones para ampliar el fondeo y superar los 3000 créditos.
La propuesta ofrece una alternativa distinta a las inversiones tradicionales. En lugar de comprar bonos soberanos, obligaciones negociables o acciones, quienes participen del fondo destinarán su capital al financiamiento de préstamos hipotecarios.
En la práctica, el fondo conecta a quienes quieren invertir con quienes buscan acceder a una vivienda: los inversores aportan dólares y su dinero queda vinculado a una cartera de créditos hipotecarios originados por Lendar, respaldados por garantía sobre los inmuebles financiados.
A medida que esos préstamos se cobran, generan los rendimientos que reciben quienes participan del fondo.
De esta manera, la inversión queda ligada al desempeño de una cartera de créditos hipotecarios respaldados por inmuebles.
Plazos, rendimientos y riesgos
Uno de los puntos que destacan desde Lendar es la baja barrera de entrada. Para participar del fondo alcanza con invertir desde u$s500, una cifra que busca acercar este tipo de instrumentos a ahorristas que normalmente quedan fuera de negocios vinculados al mercado hipotecario.
La inversión está denominada en dólares y el dinero se destina a financiar créditos hipotecarios en esa moneda.
Gonzalo Estivariz, cofundador y chairman de Lendar, explica a iProUP que el fondo apunta a una rentabilidad neta del 9,5% anual en dólares.
"Son créditos otorgados por sistema francés. En la primera emisión se colocaron todos los créditos en tiempo récord. Dado el éxito de esa primera colocación, estamos lanzando esta segunda", agrega Estivariz.
A diferencia de un bono o una acción, los rendimientos surgen de las cuotas que pagan quienes tomaron los créditos.
"Por eso, la generación de rendimientos está asociada al cronograma de cobro de esos créditos y a la política de distribución establecida para el fondo, más que a un único pago al vencimiento", aclara.
La inversión está pensada para un plazo de entre 3 y 6 años, pero si el inversor necesita retirarse antes de tiempo, habrá un mercado secundario con posibilidad de rescate a partir del tercer año.
"Allaria, como market maker, asegura mercado secundario de reventa", añade el ejecutivo.
En cuanto al riesgo, los préstamos cuentan con garantía hipotecaria sobre las propiedades financiadas, lo que brinda un respaldo real sobre los inmuebles y, en caso de incumplimiento, existen mecanismos de gestión y recupero del crédito, incluyendo la eventual ejecución de la garantía hipotecaria conforme a la normativa aplicable.
Y agrega: "de todas maneras, a la fecha, Lendar ya tiene colocados 2000 créditos con mora cero".
El Fondo Allaria-Lendar puede suscribirse a través de la plataforma de Allaria y también vía Cocos, que participa como colocador de la emisión.
Cómo se estructura el fondo
El fondo, que busca conectar ahorro, financiamiento y acceso a la vivienda, cuenta además con la participación de REMAX dentro del ecosistema inmobiliario.
En la primera emisión, los créditos financiados tuvieron un plazo de cinco años, cubrieron hasta el 35% del valor de la propiedad y exigieron una relación cuota-ingreso máxima del 40%, con un proceso de aprobación que pudo completarse en apenas 48 horas, un plazo considerablemente menor al de los créditos hipotecarios tradicionales.
En cuanto al armado del fondo, Allaria Fondos actúa como gerente y administrador, mientras que Allaria Alyc participa como organizador y colocador.
Por su parte, Banco Comafi se desempeña como agente de depósito y custodia.
Además, el fondo tendrá negociación en BYMA, lo que permitirá a los inversores vender su posición antes del plazo previsto si encuentran una contraparte interesada.