La historia comenzó como una disputa por el control de una entidad financiera de bajo perfil, pero puede terminar en una de las noticias más importantes del año en la industria fintech.
En efecto, una reciente decisión del Gobierno puede terminar acelerando uno de los movimientos más importantes del ecosistema: la transformación de Cocos en un jugador con licencia bancaria propia.
Tras dos años de negociaciones, finalmente se destrabaría el proceso para que la plataforma creada por Ariel Sbdar y Nicolás Mindlin se quede con el VOII, una operación que insumió cerca de u$s20 millones según cálculos del mercado, para competir más fuertemente contra Ualá y Naranja X, que ya tienen licencia; o Mercado Pago, que espera la propia.
El Gobierno frenó una operación y abrió otra puerta
El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó el último recurso presentado por la contadora Valeria Fernández y el financista Juan Ignacio Agra, quienes buscaban quedarse con el control del Voii luego de que el Banco Central objetara la operación según indicó La Nación.
El origen del bloqueo se remonta a agosto de 2024, cuando el directorio del BCRA rechazó la transferencia accionaria del Banco Voii –propiedad de Walter Grenón– hacia Fernández y Agra. El argumento formal fue que los oferentes no cumplían con las condiciones exigidas por la normativa vigente.
Fernández y Agra son figuras centrales en la causa que lleva adelante el fiscal Franco Picardi en Comodoro Py. La contadora aparece vinculada a dos de las casas de cambio que encabezan el ranking de venta de divisas durante el período bajo cepo: Stema Cambios y Mega Latina. Esta última vendió nada menos que u$s466 millones entre enero de 2022 y agosto de 2023. Fernández firmaba los estados contables de esas sociedades.
La investigación la describe como alguien con acceso directo a funcionarios del BCRA. Formaba parte del Registro de Auditores Externos del organismo, hasta que su nombre comenzó a resonar en expedientes judiciales y fue retirada del listado. En marzo, su domicilio en Barracas y su oficina en el Microcentro fueron allanados por la Policía Federal. No la encontraron, pero se llevaron pendrives, tablets, una libreta con anotaciones y varios relojes.
Agra, por su parte, era el otro engranaje de esa sociedad informal. Según fuentes que lo frecuentaron, su rol era el de nexo político: decía tener llegada al entonces ministro Sergio Massa y relaciones fluidas con funcionarios del BCRA, en particular con los del área de Entidades No Financieras.
Mientras Caputo firmaba el rechazo del recurso, el expediente judicial seguía acumulando complejidad. El juez Daniel Rafecas –quien reemplazó temporalmente a la jueza María Servini– rechazó la unificación de las causas vinculadas al rulo financiero. La decisión quedará en manos de la Cámara Federal.
En paralelo, el fiscal Picardi prepara nuevas medidas de prueba. La causa avanza en múltiples frentes, con teléfonos de funcionarios del BCRA en análisis y un extenso informe de la Dajudeco (Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado) ya incorporado al expediente de Servini.
Cómo impacta la medida en Cocos
La importancia del fallo excede la cuestión societaria. Para Cocos, acceder al control de una entidad bancaria implica mucho más que sumar una nueva unidad de negocios: significa obtener una licencia que podría cambiar por completo su posicionamiento.
En los últimos años, las fintech argentinas avanzaron sobre áreas históricamente dominadas por los bancos. Pagos, inversiones, transferencias, tarjetas y créditos comenzaron a convivir dentro de aplicaciones que millones de usuarios utilizan todos los días.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre una fintech y un banco: la licencia bancaria, que le permite ofrecer productos que hoy requieren acuerdos con terceros, captar sueldo, administrar cuentas bancarias tradicionales y ampliar significativamente el abanico de servicios financieros.
Por eso, comprar un banco suele ser más eficiente que iniciar desde cero un proceso regulatorio que puede demandar años. Se estima que demora entre seis y doce meses, contra los dos años que llevaría crear una nueva entidad.
En ese contexto, Voii aparece como una plataforma ya operativa sobre la cual la fintech puede construir su próxima etapa de expansión. Y llega en un momento particularmente favorable para la compañía.
De acuerdo con los últimos balances, Cocos administra más de u$s2.000 millones en activos, superó los dos millones de usuarios y alcanzó ingresos récord durante 2025, consolidándose como uno de los actores más relevantes del mercado financiero digital.
La empresa nació enfocada en inversiones y mercado de capitales, pero durante los últimos años fue ampliando progresivamente su oferta de servicios. Ese crecimiento la posicionó en un terreno intermedio entre los brokers tradicionales y las billeteras digitales, compitiendo por usuarios que buscan administrar sus ahorros desde una única aplicación.
La adquisición de un banco aparece entonces como el paso lógico dentro de una estrategia de integración vertical que busca reducir dependencias externas y controlar cada vez más eslabones de la cadena financiera.
El movimiento de Cocos también refleja una tendencia más amplia. En América Latina, las fronteras entre bancos, fintech y billeteras virtuales son cada vez más difusas. Los grandes jugadores ya no compiten únicamente por pagos o inversiones: buscan convertirse en plataformas financieras integrales.
La ventaja es evidente. Cuantos más productos utiliza un cliente dentro de una misma aplicación, mayores son las posibilidades de fidelización y generación de ingresos. En ese escenario, disponer de licencia bancaria deja de ser un atributo secundario para transformarse en una ventaja competitiva decisiva.
¿Qué podría ofrecer Cocos con una licencia bancaria?
La integración entre la infraestructura de Banco Voii y la plataforma tecnológica de Cocos permitiría desarrollar una propuesta mucho más amplia. Entre los servicios que pueden incorporarse aparecen:
- Cuentas bancarias en pesos y dólares
- Cajas de ahorro tradicionales
- Compraventa de dólar oficial
- Captación de cuentas sueldo
- Tarjetas de crédito y débito propias
- Plazos fijos
- Préstamos a mejores tasas por intermediación financiera
- Financiamiento para empresas
La idea detrás de este modelo es convertir a la aplicación en una "full app financiera", capaz de concentrar todas las necesidades de una persona o empresa en un único entorno digital.
Dentro del mercado financiero local existe consenso sobre un punto: el negocio de las inversiones ya no alcanza para sostener las valuaciones y el crecimiento que buscan las fintech más ambiciosas.
Por eso, la mayoría de los grandes jugadores están avanzando hacia modelos integrales que combinan pagos, ahorro, crédito, consumo e inversiones.
Con más de u$s2.000 millones bajo administración, una base creciente de usuarios y resultados financieros en máximos históricos, la compañía considera que la licencia bancaria puede convertirse en el catalizador de su próxima etapa de crecimiento.
La estrategia no se limita al mercado argentino. La firma ya manifestó su intención de expandirse regionalmente y menciona a México como uno de los destinos prioritarios para su desembarco internacional.
Si la integración con Voii termina completándose, Cocos puede convertirse en un competidor directo de bancos digitales y tradicionales.Todavía quedan pasos regulatorios y operativos por recorrer. Sin embargo, dentro del mercado ya interpretan que el escenario cambió. Solo resta esperar cuándo Cocos será banco.