El 2026 encuentra a los bancos frente a un desafío histórico, y la amenaza no llega solo en forma de billetera virtual: las fintech evolucionan y algunos de los principales players de la industria avanzan hacia la licencia bancaria.
Tal es el caso de Mercado Pago, que ya la solicitó, en tanto que el gigante británico Revolut se quedó con Cetelem y Cocos con el VOII.
Otros pueden sumarse al grupo: el unicornio brasileño Nubank amaga con volver a la Argentina adquiriendo un banco mientras que YPF anunció que analiza pedir una licencia al BCRA.
Lo hacen ya consolidados, con millones de usuarios activos y ecosistemas digitales completos. Todo esto genera un escenario que obliga a las entidades tradicionales a seguir transformándose y evolucionar.
Mercado Pago, YPF y otras billeteras buscan ser banco: claves
Christian Balatti, experto en productos fintech y country manager de Argentina en Stefanini Group, asegura a iProUP que "el país inicia el 2026 con un ecosistema maduro, con más de mil empresas y casos de uso fintech masivos que ya operan a escala similar a bancos medianos".
Balatti sostiene que "con los nuevos jugadores llegando o mutando, la competencia ya no será solo entre bancos y billeteras, sino entre bancos regulados y gigantes digitales que llegarán con licencia, millones de usuarios activos y una cultura 100% data-driven".
El plan de YPF y Mercado Pago para competir con la banca
Ese aspecto es vital, ya que el uso de datos para crear experiencias e impulsar la hiperpersonalización es clave en esta disputa por la relación principal con el usuario.
Jorge Larravide, especialista en ecosistema financiero, afirma a iProUP que "para implementarlo correctamente se requiere de mucha tecnología y saber cómo diseñar esos segmentos para crear propuestas de valor para cada target".
En este punto es donde las entidades más jóvenes y con mentalidad tech parten con ventaja por la estructura con la que, desde el inicio, fueron concebidas. En escalones distintos quizás la diferencia no es tanta, pero si suben todos al mismo ring, ahí puede notarse aún más.
Balatti considera que "el diferencial de los bancos seguirá siendo capital, regulación y confianza institucional", mientras que el principal distintivo de los nuevos players "serán los datos, el diseño de producto y la velocidad de adaptación".
Es evidente que el ecosistema bancario avanzó mucho en los últimos años, no solo en la digitalización de sus servicios, buscando replicar el impacto que tuvieron las apps fintech en el bolsillo (y el celular) de los argentinos.
En especial, para ganarle espacio a Mercado Pago, que popularizó el pago con QR y que derivó en que la batalla por la interoperabilidad de los pagos con tarjeta fuera tan cruda (llegó incluso hasta la Justicia) entre 2023 y 2024. Pero también con la incorporación de herramientas digitales y buscando la innovación tecnológica.
Prueba de esto es, por ejemplo, el lanzamiento de pagos PIX a través de MODO este verano: pese a la tendencia tras el éxito que en 2025 registraron las billeteras cripto, los números indican que serán grandes protagonistas esta temporada. Algo similar ocurre con el uso de QR y contactless en el transporte, que le comen cada vez más terreno a la SUBE.
Sin embargo, no es lo mismo una entidad bancaria con décadas de trayectoria, con una estructura menos permeable a transformaciones de gran escala, que aquellas compañías que desde su concepción nacieron con una mentalidad tecnológica y están más acostumbradas a adaptarse a los cambios y a las tendencias. Al punto tal que algunas ya alcanzaron un techo y necesitan una licencia bancaria para ofrecer más servicios, hoy reservados únicamente a los bancos.
El poder de Mercado Pago, YPF y otras billeteras
Balatti enfatiza que "las billeteras que buscan convertirse en banco no empiezan desde cero, sino que traen ecosistemas completos, hábitos construidos" y, principalmente, "una ventaja brutal en velocidad de creación e iteración de productos".
"Mientras que el sistema bancario viene de un 2025 con apretón monetario, suba de mora y presión regulatoria, las fintech siguieron ganando terreno en pagos y experiencia de usuario, reabriendo batallas como el cobro de salarios y jubilaciones", expresa.
Considera que "la entrada de big players con licencia no solo suma competencia, sino que también eleva el estándar mínimo aceptable de servicio, tiempo de respuesta y calidad de experiencia de usuario".
"La presión competitiva puede ser el mejor catalizador para que los bancos abandonen arquitecturas fragmentadas, cores rígidos y procesos arcaicos e ineficientes que hoy encarecen cada transacción. Sin embargo, la tecnología per se no alcanza: si mantienen estructuras de decisión lentas, silos de negocio y una cultura defensiva, la nueva competencia solo va a acelerar su pérdida de relevancia, no su transformación.", asevera.
Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, resalta a iProUP que "la experiencia personalizada serà un gran diferencial. Una experiencia que no será la misma para todos los usuarios".
Larravide pone el foco en el cliente y asegura que escucharlo será clave para lo que viene, ya que las entidades que desarrollen productos centrados en los consumidores serán las que logren captar su atención en medio de esta "batalla" para que su app sea la primera opción en el teléfono del usuario,
"Muchas compañías poseen millones de datos, pero no cuentan con un servicio que respondan a lo que esos clientes quieren. ¿Querés saber lo que opina un cliente? Preguntale. ¿Querés saber qué es lo que haría distinto en tu servicio? Preguntale. Para brindar mejores experiencias hay que desarrollar productos centrados en ellos", sostiene.
Coincide en que, "sin dudas, la competencia obliga a mejorar el producto para poder brindar servicios financieros de mejor calidad". Por eso, se muestra muy optimista de cara a este año que traerá sinergia entre las fintech y el ecosistema bancario, con algunos que buscan convertirse y otros, parecerse.
"Quienes mejor entiendan y desarrollen soluciones para resolver problemas de la vida de las personas, y no solo de su dinero, tendrán mayores chances de ganar", refuerza,
Balatti opina que "si en el período 2015-2025 las fintech empujaron a los bancos a digitalizarse, 2026 será el puntapié para que los gigantes digitales con licencia los obliguen a volverse verdaderas empresas de tecnología financiera o quedarán relegados a un rol de back-office regulado".
En este inicio del año queda planteada la incógnita sobre si, en medio de esta transformación "tectónica" del sistema financiero argentino, los bancos están realmente preparados para competir de igual a igual.
Porque ya no lo harán solo con billeteras, sino con gigantes digitales que jugarán bajo las mismas reglas y ofrecerán a usuarios los productos que hoy están limitados a estas entidades.