La narrativa que domina en Wall Street ya no pasa solamente por Bitcoin. Mientras los fondos cotizados (ETF) spot de criptomonedas, que revolucionaron el mercado, siguen captando atención institucional, el dinero más agresivo del mercado empezó a migrar hacia otro rincón vinculado indirectamente al boom de la inteligencia artificial: los chips de memoria DRAM.
El nuevo protagonista es el Roundhill Memory ETF, un fondo lanzado para apostar específicamente al negocio global de memorias DRAM, uno de los componentes críticos detrás de la infraestructura de IA que utilizan gigantes como Nvidia, AMD y los grandes hyperscalers.
Según reveló el analista senior de ETF de Bloomberg, Eric Balchunas, el fondo alcanzó los u$s6.500 millones en activos bajo gestión en apenas 36 días desde su lanzamiento. El dato rompió un récord histórico: superó incluso la velocidad con la que el ETF spot de Bitcoin IBIT de BlackRock había alcanzado esa marca, algo que había logrado en 43 días.
¿De Bitcoin a la infraestructura de la IA?
El fenómeno refleja un cambio de lógica dentro del mercado. Durante 2024 y buena parte de 2025, los ETF de Bitcoin funcionaron como el principal vehículo institucional para capturar exposición al nuevo ciclo tecnológico y monetario asociado al ecosistema cripto.
Ahora, parte de ese flujo parece haber encontrado una narrativa todavía más explosiva: vender "los picos y las palas" de la fiebre de la inteligencia artificial.
La memoria DRAM se volvió un cuello de botella central para el entrenamiento de modelos de IA generativa. Cada nuevo sistema requiere cantidades crecientes de memoria de alta velocidad para procesar datos y ejecutar cargas masivas de inferencia.
Eso disparó una dinámica que Wall Street ya empezó a pricear: escasez estructural, suba de márgenes y un potencial nuevo súper ciclo para fabricantes de memorias.
El dinero ahora apunta al "cuello de botella" tecnológico
Al respecto, Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading, explica que el fenómeno alrededor del ETF DRAM refleja un cambio profundo en la forma en que Wall Street está construyendo sus apuestas tecnológicas.
Según la experta, "el fenómeno que estamos viendo con el ETF DRAM muestra algo muy interesante sobre cómo está pensando Wall Street en esta etapa del mercado. Durante los últimos años, gran parte del capital se concentró en Bitcoin y en las grandes compañías ligadas a inteligencia artificial".
"Pero ahora el mercado comenzó a profundizar más en la cadena de valor e identificar dónde realmente está el punto crítico de crecimiento", añade, a la vez que remarca que la discusión ya no pasa solamente por quién desarrolla los modelos de IA más avanzados, "sino por quién tiene la capacidad de sostener físicamente esa expansión tecnológica".
La estratega asegura que "ahí entra el negocio de memoria avanzada. Sin capacidad suficiente de almacenamiento y transferencia de datos, la escalabilidad de la inteligencia artificial empieza a encontrar límites operativos. El mercado entendió eso muy rápido y comenzó a posicionarse de manera agresiva en ese segmento".
Para la analista, el fuerte flujo de capital hacia infraestructura de IA responde a que Wall Street busca industrias capaces de combinar crecimiento acelerado con visibilidad relativamente clara de ingresos futuros.
"En memoria y almacenamiento hay una percepción de demanda estructural de largo plazo, respaldada por el aumento del gasto tecnológico global y la expansión de centros de datos", sostiene.
En paralelo, Chaves remarca que la divisa digital líder empezó a atravesar un proceso de maduración dentro del mercado institucional.
"Con la llegada de los ETF spot y la entrada institucional, Bitcoin dejó de ser visto únicamente como un activo de crecimiento explosivo. El mercado empieza a tratarlo más como un activo macro o una reserva digital de valor. Eso hace que parte del dinero más agresivo busque otras áreas tecnológicas con mayor sensibilidad al crecimiento económico y a la expansión de la IA", indicó.
Sin embargo, aclara que eso no implica necesariamente una pérdida de relevancia para el ecosistema cripto. "Todo el desarrollo relacionado con inteligencia artificial necesita enormes capacidades de procesamiento, almacenamiento y distribución de datos. Ahí ciertos proyectos vinculados a infraestructura descentralizada podrían empezar a captar más atención", afirmó.
Chaves destaca que el comportamiento institucional suele moverse por etapas: "Primero el capital entra en la narrativa principal, después busca sectores complementarios y finalmente intenta posicionarse en los cuellos de botella de la industria".
"Hoy, Wall Street considera que uno de esos cuellos de botella está precisamente en la memoria avanzada y en la infraestructura física necesaria para sostener la próxima ola de inteligencia artificial", refuerza.
Además, aporta una definición que resume el momento actual del mercado: "Esto no representa una pérdida de relevancia para Bitcoin. Refleja que el capital institucional se está sofisticando y diversificando su exposición dentro del ecosistema tecnológico".
Wall Street y la tensión Bitcoin-IA
Por su parte, el analista financiero Leandro Monnittola comenta que "lo que muestra el Roundhill Memory ETF no es solo una historia de timing perfecto. Es la confirmación de algo que el mercado venía procesando en silencio: la infraestructura de IA tiene más urgencia que el activo en sí mismo".
"El capital institucional no abandonó Bitcoin, pero encontró una narrativa con menor fricción regulatoria y con un driver fundamental más tangible: la escasez de memoria", resalta.
El experto agrega que el mercado está operando con una lógica de picks and shovels que ya conocemos de otros ciclos. Lo novedoso es la velocidad de la rotación y el tamaño de los flujos. Esto no reemplaza a Bitcoin como reserva de valor, pero sí compite por el mismo pool de capital especulativo de corto plazo.
Para el inversor con horizonte largo, la convergencia entre cripto, semiconductores y energía computacional empieza a dibujar una tesis que va más allá de los tokens: se está armando la columna vertebral de la próxima economía digital, y el mercado lo está priceando en tiempo real.