El segmento de las Obligaciones Negociables (ON) sigue a toda velocidad, con grandes compañías emitiendo deuda en el mercado y con papeles que pagan cifras que dejan boquiabierto a más de un ahorrista: 0% de interés. Sí, leíste bien: cero ganancia de intereses por prestarle dinero a reconocidas empresas, como fue el caso de la nueva emisión de la Clase 3 de Mercado Pago anunciada días atrás.

En un contexto donde la compresión de tasas en la plaza financiera local genera que lo que en su momento fue demanda acelerada por instrumentos para dolarizar posiciones hoy genere dudas entre analistas, quienes se preguntan si los rendimientos actuales realmente compensan el riesgo de la renta variable corporativa argentina.

No se puede pasar por alto que hasta hace pocos meses, el ahorrista local estaba acostumbrado a que las principales firmas energéticas e industriales convalidaran cupones de dos dígitos, o muy cercanos a ellos.

Hoy, ante una masiva liquidez que busca cobertura y la vigencia de la ley de inocencia fiscal, las nuevas colocaciones primarias muestran números que obligan a recalcular las planillas.

De esta manera, emitir deuda corporativa se volvió sumamente barato para las firmas líderes, abriendo una brecha notable frente a las ON que ya están listadas en el mercado secundario y que arrastran tasas de cupones de entre el 7% y el 9% anual.

Características de las Obligaciones Negociables

La mirada de la City: ¿Son tasas lógicas para el riesgo local?

En diálogo con iProUP el experto en finanzas personales José Bano explica que "estamos mal acostumbrados acá; acostumbrados a que cualquier cosa rendía dos dígitos o casi".

El especialista remarca a este medio la velocidad del cambio en el escenario financiero: "Estas mismas compañías, si comprabas una ON en octubre pasado, seis meses atrás, capaz que armabas un portafolio que rendía cerca del 9% anual en dólares y ahora te tenés que resignar a que te rinde el 6% y pico".

A pesar de este recorte en las ganancias nominales, Bano sugiere que la lectura debe realizarse bajo una perspectiva global antes de descartar el instrumento.

"Ese es el mundo, esas son las tasas actuales. Si lo comparás con los rendimientos globales, en los que los bonos soberanos rinden un 4% y las compañías internacionales con calificación investment grade rinden en torno al 5%, poder armarte una cartera local con muy buena calidad crediticia a una tasa de 6% y pico anual no me parece una mala opción", subraya.

Por su parte, el economista y socio de PX CAPITAL Eric Paniagua coincide en la vigencia del instrumento como refugio, aunque introduce matices sobre la relación riesgo-rentabilidad.

En declaraciones a iProUP, el experto señala que "las ON en dólares siguen siendo una de las opciones más usadas para generar renta en moneda dura sin salir del mercado local".

"Hoy, una tasa del 6% al 8% anual en dólares ya se considera buena para empresas sólidas. Cuando una ON paga mucho más, normalmente también aumenta el riesgo o baja la liquidez del papel", advierte a este medio.

Paniagua detalla que, ante este escenario de tasas comprimidas, la selección de los activos debe ser sumamente rigurosa, priorizando firmas con ingresos genuinamente dolarizados y alto volumen operativo.

"Por eso las emisiones más buscadas suelen ser las de YPF, Pampa Energía, Vista Energy y Pan American Energy, que tienen ingresos atados a la exportación o contratos energéticos firmes y mayor volumen de negociación diaria", agrega el economista.

El mapa de las últimas licitaciones: Mercado Pago, BBVA y Pampa

La evidencia de este fenómeno de tasas bajas quedó plasmada en las últimas colocaciones primarias operadas en el mercado local. La dinámica de las últimas jornadas muestra cómo las corporaciones capturan pesos y dólares a costos mínimos:

La última ON de Mercado Pago

A esta ola de emisiones se sumarán nuevos capítulos en las próximas horas. Balanz detalló la licitación para las nuevas obligaciones negociables de ICBC Argentina, la filial local del Industrial and Commercial Bank of China, uno de los bancos más grandes del planeta.

La City seguirá de cerca este corte para verificar si la banca privada continúa convalidando tasas en torno al 4% o si la demanda obliga a perforar aún más esos rendimientos.

Nueva ON de ICBC (Fuente: Balanz)

El caso de la ON de Mercado Pago al 0%

La aparición de una Obligación Negociable que rinde exactamente 0% generó confusión entre los pequeños ahorristas, quienes no encontraban incentivos lógicos para desprenderse de sus dólares a cambio de recibir exactamente la misma cantidad al vencimiento del título.

Sin embargo, el mercado institucional opera bajo necesidades ajenas al público minorista. El experto en inversiones Christian Ranallo aporta a iProUP la explicación técnica detrás del fenómeno de Mercado Pago: "Salió a cero de tasa porque, por lo general, la usan los importadores para dolarizar flujos corporativos".

Ranallo detalla que en la operatoria de tesorería de las grandes empresas existen restricciones y necesidades de cobertura cambiaria urgentes.

"De hecho, hay bonos bien cortos en el mercado donde la plata rinde negativo hoy en día debido a la falta de alternativas seguras de colocación. El caso de la tasa cero es similar: sirve como vehículo de cobertura de capital. Después, el resto de las series cortaron a tasa de referencia más un margen muy bajo de 2,5 o 4 puntos", detalla.

Cómo armar una cartera de flujo regular y los riesgos a mirar

Para el inversor minorista que busca escapar de la inercia de tener los dólares guardados en el colchón -una práctica que el consenso de los analistas califica como un error debido a la inflación global en moneda dura-, las ON siguen ofreciendo un vehículo útil si se estructuran correctamente.

El analista Damián Di Pace detalla a este medio que las obligaciones negociables permiten estructurar estrategias para maximizar los flujos de cobro combinando diferentes fechas de amortización y cupones, lo que representa una opción atractiva para ganar hasta 8% anual con bajo riesgo.

Paniagua aporta un modelo de estructuración práctica: "Una cartera simple puede combinar ON de YPF, Pampa Energía y Genneia para cobrar cupones en distintos momentos del año y lograr de este modo ingresos más regulares en la cuenta del broker".

Al desfasar los meses de cobro de cada empresa, el inversor puede diseñar estrategias eficientes como las que se utilizan al armar una cartera de inversión de flujo mensual. Así, se genera un flujo de fondos casi continuo.

Con un diseño enfocado en la máxima calidad crediticia local (seleccionando firmas como YPF, Pampa, Vista, Transportadora de Gas del Sur o Central Puerto), José Bano estima que hoy es perfectamente viable consolidar un portafolio de rendimiento anual.

"Concentrándote en esas empresas podés armar un portafolio de entre 6% y 6,5% de tasa anual. Podrías estirarte a un rendimiento un poco mayor, pero para eso tenés que comprar ON que vencen dentro de 10 años. Sin mirar algo tan largo, un 6% me parece bien para esa calidad crediticia", pondera.

No obstante, la operatoria exige mirar de cerca los aspectos impositivos y regulatorios. Desde el punto de vista tributario, la interacción de estos activos con las normativas ARCA obliga a revisar cómo impacta el marco fiscal al invertir sin perder por impuestos. Asimismo, Paniagua advierte sobre las normativas de cambios: "Operar ON en dólares puede generar restricciones cruzadas con el dólar MEP, el CCL o el acceso al mercado oficial de cambios, dependiendo de la normativa vigente de la CNV y el BCRA".

El último factor de cuidado es el riesgo de liquidez en el mercado secundario. "Si el inversor quiere salir antes del vencimiento, puede vender la ON en la Bolsa. El problema aparece cuando el bono elegido tiene poca liquidez o el mercado empieza a exigir tasas más altas, porque ahí el precio del papel cae y te obliga a vender con pérdida", concluye Paniagua.

Esta realidad técnica choca con posturas más extremas, como las recurrentes advertencias de analistas como Carlos Maslatón, quien ha lanzado duras advertencias contra las obligaciones negociables por el potencial riesgo de default si se restringe el acceso de las corporaciones a las divisas del Banco Central al momento de los vencimientos.

La compresión de tasas es una realidad corporativa. El mercado local se ha globalizado en sus rendimientos, y la época de las tasas de dos dígitos para las grandes marcas parece haber entrado en una pausa prolongada. Queda en manos del inversor determinar si la seguridad operativa de los líderes energéticos compensa el rendimiento actual de las planillas.

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