Cathie Wood volvió a apostar por activos de alto riesgo después del explosivo debut bursátil de Cerebras Systems, cuyos papeles treparon casi 70% durante la jornada y despertaron interés de los fondos de inteligencia artificial.
El fondo ARK Innovation ETF adquirió 71.655 acciones de la fabricante de chips el jueves pasado, otorgándole un peso de 0,45% dentro de su cartera, mientras ARK Next Generation Internet incorporó 33.961 títulos tecnológicos.
La compra de acciones ocurrió tras una salida bursátil que llevó a Cerebras Systems hasta una valoración superior a u$s100.000 millones, consolidando la estrategia de Wood para detectar apuestas ligadas a inteligencia artificial.
Chips gigantes: el nuevo fenómeno tecnológico de Wall Street
Cerebras Systems captó rápidamente la atención de Wall Street gracias a sus procesadores del tamaño de un plato, desarrollados específicamente para entrenar modelos de inteligencia artificial dentro de centros especializados.
La euforia inversora impulsó el precio de la oferta pública inicial hasta u$s185, muy por encima del rango estimado originalmente entre u$s115 y u$s125 por bancos colocadores participantes.
La compañía superó una valoración de u$s100.000 millones después de abrir en u$s350 el jueves, aunque posteriormente cerró la sesión bursátil en u$s311,07 tras fuertes oscilaciones.
Aunque mantiene un contrato por u$s20.000 millones con OpenAI, Cerebras Systems todavía carece de ganancias operativas sostenidas y depende fuertemente de dos clientes radicados en Emiratos Árabes Unidos.
La apuesta por la IA de Cathie Wood divide opiniones
Cathie Wood mantiene su estrategia enfocada en compañías disruptivas, aunque el desempeño reciente de ARK Innovation ETF expone crecientes dificultades para justificar ante el mercado apuestas extremadamente agresivas sobre nuevas tecnologías.
Durante los últimos cinco años, el fondo ARKK acumuló una pérdida anualizada superior al 8%, quedando lejos del rendimiento registrado por el mercado estadounidense, que avanzó más de 13% durante ese período.
La decisión de ingresar en Cerebras Systems después de un repunte inicial cercano al 70% alimentó cuestionamientos sobre si la gestora realmente detecta valor genuino o simplemente sigue el impulso del Nasdaq.
Para varios analistas estadounidenses, comprar acciones tras semejante escalada parece una maniobra guiada por inercia bursátil más que una selección táctica cuidadosamente planificada dentro de una cartera enfocada en innovación tecnológica.
Especialistas del mercado advierten que, si Cerebras Systems no consigue diversificar clientes fuera de Oriente Medio, la reciente adquisición podría transformarse en otro problema para una firma golpeada por rendimientos decepcionantes.
El sentimiento inversor en Estados Unidos continuó mostrando cautela este viernes, especialmente después del retroceso registrado por los futuros tecnológicos, un segmento particularmente sensible.
La volatilidad asociada históricamente con la estrategia de Wood permanece bajo observación constante, mientras analistas discuten si el entusiasmo sostenido hacia sectores como robótica bastará para revertir la tendencia negativa actual.