La industria fintech vive un momento crucial. Se siente ninguneada por el Banco Central, que recibe sus propuestas pero no avanza.
Algunos, hasta temen que esa indiferencia sea una especie de "plan achique" para reducir el número de empresas que llega –sumando todos los verticales– a 939 según el último mapeo de la Cámara Argentina de Fintech (CAF) junto a Taquion.
Pero algo cambió en la institución.
Mercado Libre al poder
Como adelantó iProUP, Paula Arregui, COO de Mercado Pago, asumió como presidenta de la CAF. En el sector creen que dotará de mayor poder de fuego a la institución: no solo porque el comando recae en la empresa más valiosa de la región, sino porque Marcos Galperin, cofundador y ex CEO de la firma, tiene afinidad con el modelo mileísta.
En simultáneo, la entidad renovó su estatuto para crear la figura de "consejeros": cada vertical eligió dos responsables de llevar a cabo reuniones y aportar al board las exigencias que serán parte de la agenda institucional.
"Se hace una priorización de los temas para generar acciones y contenidos para reguladores y legisladores", resume un ejecutivo del sector. Según confirmó iProUP, los primeros cónclaves se desarrollaron con total hermetismo durante este mes en las sedes de empresas de cada vertical.
Qué piden las billeteras
El mercado de pagos está dividido en emisión (pagadoras) y adquirencia (cobradoras). El primero es el de mayor impacto en los usuarios y más populoso con 371 firmas.
En este caso, hay tres pedidos clave: dos reclamos históricos y otro "novedoso": cómo aprovechar los rieles de transferencia para hacerlos rentables.
"Cada vez más comercios usan el alias para cobrar con transferencias por la presión impositiva. Estamos analizando propuestas para que se abone con QR al menos, porque la infraestructura tiene costo y con transferencias no gana plata nadie", ilustra una fuente.
En efecto, los cobros con esos códigos permiten repartir un fee de 0,8% al usar saldo en cuenta. Las billeteras ya fueron desfinanciadas por el BCRA al asimilar las tarjetas prepagas con las de débito en lugar de las de crédito, lo que redujo comisiones (de 1,2 a 0,8%) y tiempo de acreditación (de 18 días a uno), lastimando el modelo "todo gratis".
El otro reclamo histórico es el CVU en dólares. Las billeteras deben hacer acuerdos con las ALYC para ofrecer el servicio, obligándolas a contratar más socios además del banco sponsor que les brinda las cuentas virtuales.
"No podemos ofrecer pagos en el exterior, como servicios o compras en Shein, debitando en dólares MEP, sino al tarjeta, lo que reduce competitividad con los bancos", reclama un directivo del rubro.
El tercer punto es la segmentación de las fintech. Como viene reportando iProUP, se trata de un viejo proyecto para dividirlas en categorías según capacidad patrimonial, robustez tecnológica y cantidad de usuarios.
Según la clasificación, se destraban nuevos servicios hoy reservados para los bancos y se reducen riesgos sistémicos. "Está cajoneado", lamenta un alto ejecutivo de la industria.
"Esto golpea a las empresas más chicas y mata la innovación: tuvieron que venir las fintech para que se modernicen los pagos", dispara. Según el directivo, durante la era Milei "la estrategia fue: no te doy nuevos modelos de negocio, pero te asfixio con más responsabilidades".
Con esto último, se refiere a que el BCRA les impuso recientemente los mismos regímenes informativos y sancionatorios que a los bancos.
Qué piden las exchanges cripto
El vertical cripto es el sexto en importancia, con 135 compañías. Sus tres exigencias top combinan cuestiones regulatorias e impositivas. En el plano tributario, el impuesto a los Créditos y Débitos, que en abril cumplió 25 años desde su lanzamiento como "provisorio" para paliar la crisis de 2001.
Grava con el 1,2% el total de una operación cripto cuando la comisión de las exchanges es de 1,5% en promedio. Tenían una alícuota reducida como los bancos, pero ARCA se las quitó en 2024. "Desde el Gobierno dicen: 'Si les gusta el Bitcoin, bánquense el impuesto al cheque'. Su argumento es que tienen el monopolio cripto", lamenta un directivo.
Lo nuevo es el impacto de la Clarity Act en EEUU y recientes normativas en Brasil sobre dólares digitales, que acaparan dos tercios de operaciones cripto en Argentina.
"Uno de los temas que más preocupa es la regulación de las stablecoins en Argentina. Se armó un grupo para generar contenido y formas de apoyo a legisladores y reguladores. Definir una propuesta y llevársela al BCRA, que incluya el due diligence para emitir monedas", advierte la fuente.
Otra prioridad es avanzar en digitalización de activos financieros, como bonos, CEDEAR y acciones. Buscan proponer a CNV una "tokenización nativa", sin obligación de coexistir con el trámite tradicional.
Así, las exchanges podrían emitir instrumentos sin intermediarios, como las AlyC o la Caja de Valores que gestiona la custodia. "Buscamos que el activo directamente sea emitido y registrado en la blockchain", revelan.
Pedidos de las fintech prestamistas
El vertical préstamos está cuarto en cantidad de empresas (224) y vive las horas más tensas ante la morosidad récord (cerca del 27%), que duplica a la bancaria (11%).
La preocupación, como ya reportó iProUP, es el nuevo sistema de cobros con transferencia que reemplaza al Debin y se basa en:
- Logueo en el banco o fintech en el que se depositará el préstamo y debitarán las cuotas
- Hasta tres avisos mensuales al usuario, con 48 horas de diferencia
- Si la cuota no se abona un mes, debe acordarse otro medio para saldar. No hay cobros retroactivos
"El sector había propuesto un 'cobro inteligente', pero no nos escucharon. Lanzaron esto que genera más fricción y solo tres alertas de pago, que quizás caen fuera de la fecha de cobro de sueldo", reclama un directivo.
Otro tema que alarma es la creciente judicialización de los préstamos, ante la explosión de la morosidad. "Nos están cayendo muchas acciones colectivas y lo único que quieren es forzarnos a arreglar. Las decisiones judiciales son inconsistentes y un riesgo para las compañías", añade la fuente.
La sensación de las fintech
Esta nueva reorganización de la Cámara busca, según un referente, "ser conscientes de que debemos tocar una puerta distinta, porque esto no funcionó en los primeros dos años de gobierno". Muchos creen que el BCRA no tiene personal ni recursos suficientes para supervisar tantas billeteras y sería una razón para dejar todo en stand by. "Varios directores 'amigos de lo fintech' que entraron al Central dejaron las reuniones (del organismo) porque cuando querían escalar algo no salía", afirma.
El cambio de expectativas fue total en la era libertaria. El primer año de la gestión, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había anticipado que se venían buenos tiempos para las fintech durante el evento anual de la Cámara y con los CEO de varios bancos top en primera fila.
Despertó entusiasmo. Durante su presidencia en el BCRA, arengó la desinversión de Visa y bancos de Prisma y acompañó con normativas que hicieron explotar la industria. Hasta se le adjudicó una respuesta, al estilo Cristina Kirchner, ante la queja de la banca: "Si tanto les preocupan las fintech, creen una y compitan".
Ahora, la lectura que sobrevuela la industria es que el Gobierno, pese a haber reciclado funcionarios económicos de la era Macri, está rebobinando la historia. El propio Milei celebró en la Rosada con ejecutivos de Visa la recompra de casi todo Prisma. El mensaje del BCRA ahora parece ser: "Si temen competir con los bancos, compren uno".
Algo que ya hizo Ualá, mientras Mercado Pago, Cocos y Revolut están en lista de espera. Pero surge la variante opuesta, con Macro participando en Personal Pay; o YPF sumando fuerzas con Santander.
No se descartan nuevas alianzas de este tipo. Para las fintech, este año será clave para recuperar rentabilidad y que el "plan achique" sea más una sensación que una realidad en la que solo sobrevivan los más grandes.