En un fallo que marca un precedente clave para el sector fintech en Argentina, la Justicia Nacional en lo Comercial dictó una sentencia contra Alau Tecnología S.A.U. (Ualá).
Se trata de la sociedad controlante de una de las fintech más relevantes de la región, consolidada como un ecosistema financiero integral, que ahora está obligada a reintegrar sumas de dinero a miles de clientes y exclientes.
Fundada y liderada por Pierpaolo Barbieri, es uno de los unicornios argentinos con una valuación de mercado de u$s3.200 millones. Cuenta con el respaldo de gigantes como Allianz X (que lideró la última ronda de u$s195 millones), SoftBank, Tencent, Soros Fund Management, Goldman Sachs y Ribbit Capital.
Además, superó los 9 millones de clientes distribuidos en sus tres mercados operativos (Argentina, México y Colombia). A diferencia de otras fintech que operan solo como billeteras virtuales, Ualá fue pionera en adquirir licencias bancarias para ofrecer servicios más complejos.
Ualá en la Justicia
La causa, radicada en el Juzgado N°15, Secretaría N°29, pone bajo la lupa los costos ocultos en el otorgamiento de créditos digitales. El eje del conflicto gira en torno a comisiones bajo sospecha en el marco de una demanda impulsada originalmente por la Asociación Civil por los Consumidores y el Medio Ambiente (ACYMA).
La ONG cuestionó la legitimidad de cargos aplicados en los contratos de préstamos personales. El punto central de la condena recae sobre la "Comisión por Uso de Plataforma" (o conceptos similares), que la Justicia calificó como "improcedente" y que encarecía el costo financiero total de manera injustificada.
Según el fallo, este tipo de comisiones no responden a un servicio efectivamente prestado al cliente que sea independiente de la propia gestión del préstamo, lo que vulnera la Ley de Defensa del Consumidor (24.240).
La sentencia, a la que accedió iProUP, informa que en el expediente "Asociación Civil por los Consumidores y el Medio Ambiente c/ Alau Tecnología S.A.U. s/ Ordinario" (Expte. 10115/2022), se llegó a un acuerdo transaccional.
El convenio establece que Alau Tecnología S.A.U. reintegrará a clientes y exclientes que hayan contratado con Ualá préstamos personales entre el 8 de enero de 2019 y el 1 de junio de 2022, y cuotificaciones de consumos entre el 7 de noviembre de 2019 y el 1 de junio del 2022.
La medida obliga a devolver a estas personas el 70% de los montos pagados en concepto de "Comisión por Uso de Plataforma" y/o de la "Comisión de Mantenimiento" (más el IVA), además de los intereses según la tasa activa del Banco Nación para sus operaciones de descuento de documentos comerciales a 30 días.
El reintegro a quienes todavía sean clientes activos de Ualá se debe acreditar en sus cuentas abiertas en la plataforma. En tanto, quienes ya dejaron de operar con la sociedad recibirán el pago correspondiente mediante transferencia a alguna de sus cuentas activas (con CBU o CVU) de cualquier otra entidad.
"El Acuerdo completo y la resolución judicial que lo homologa pueden consultarse en www.uala.com.ar y en el Juzgado mencionado", detalla la sentencia.
La postura de la fintech
Ante la consulta de iProUP, en Ualá se limitan a admitir el fallo y sostener que "se trata de un acuerdo conciliatorio, que no implica reconocimiento de hechos ni derechos" por parte de Alau Tecnología. Además, aseguran que "se definió el reintegro de comisiones cobradas a clientes y exclientes que hayan contratado préstamos personales o cuotificaciones en ciertos períodos entre 2019 y 2022".
Sin embargo, el alcance del fallo es mucho más amplio y enciende alertas en todo el mundo fintech local: llega en un momento delicado para el sector si se tienen en cuenta informes recientes del mercado y datos del Banco Central que preocupan a todo el sector.
Los documentos indican que la morosidad en los préstamos personales escalaron significativamente en el último año, superando el 10% en términos generales y alcanzando picos más altos (cercanos al 30%) en entidades no financieras.
La decisión judicial no solo afecta las finanzas de Ualá, sino que genera preocupación en otras billeteras virtuales que utilizan estructuras de costos similares.
Para analistas, la Justicia comercial está enviando un mensaje claro: la "agilidad digital" no exime a empresas de cumplir con la transparencia informativa y la gratuidad de los procesos administrativos intrínsecos al crédito.
Sin datos sobre el dinero a reintegrar
En cuanto al monto a devolver y en base a la información judicial de la causa, se trata de una suma variable, ya que depende de cada caso particular. Pero se rige por los siguientes conceptos determinados en la sentencia:
- Reintegro del cargo cuestionado: la empresa debe devolver el 70% de las sumas percibidas en concepto de "Comisión por Uso de Plataforma" (o denominaciones similares) a todos los clientes y exclientes afectados
- Intereses acumulados: al monto original de cada comisión cobrada se le deben sumar los intereses correspondientes, calculados desde el momento en que se realizó cada cobro indebido hasta la fecha de su efectiva devolución.
Además de las devoluciones individuales, la sentencia impuso una sanción adicional bajo la figura de daño punitivo (conforme al art. 52 bis de la Ley 24.240), como multa civil por la conducta de la entidad.
Por el momento, los beneficiarios no necesitan realizar trámites individuales inmediatos. Al ser una acción de clase, la devolución debería acreditarse de forma automática en las cuentas de los usuarios o mediante los mecanismos que el juzgado disponga en la etapa de ejecución de sentencia.
Especialistas recomiendan conservar los resúmenes de cuenta y contratos de préstamos anteriores para verificar que el monto reintegrado sea el correcto. Ualá, por su parte, mantiene habilitada una sección de "Difusión" en su web en la que, por orden judicial, debe detallar los términos de los procesos colectivos en los que está involucrada.
Expansión regional
Tras la última inyección de capital, la empresa busca alcanzar el break-even (equilibrio operativo) en sus mercados mientras expande su cartera de crédito. Semejante ecosistema no le alcanzó para frenar el reciente fallo del Juzgado Comercial 15 que, para Ualá, representa un desafío reputacional y operativo para su vertical de préstamos, área central de su rentabilidad.
En Argentina adquirió Wilobank (el primer banco digital del país), lo que le permite captar depósitos, ofrecer plazos fijos y operar con dólar oficial.
En México, compró ABC Capital, obteniendo la licencia necesaria para competir en un mercado con baja bancarización, mientras que en Colombia inició operaciones en 2022 con una licencia de Compañía de Financiamiento.
El ecosistema de productos de Ualá es diverso, pero se destaca su oferta de préstamos y cuotificación de consumos. Utiliza UaláScore, un modelo propio de scoring basado en Inteligencia Artificial para evaluar perfiles crediticios de usuarios que suelen estar fuera del sistema bancario. También permite realizar inversiones, a través de Ualintec Capital (su ALyC), que permite operar Dólar MEP, CEDEAR, acciones, bonos y fondos de inversión.
En medios de pago se destaca su tarjeta prepaga Mastercard internacional y servicios de cobro para comercios (Ualá Bis) con terminales mPOS y links de pago. Además, implementó un sistema de tasas de interés escalonadas por el saldo en cuenta para incentivar el uso de la plataforma.