Spotify, una de las principales plataformas de streaming musical, vislumbró un fuerte desplome de sus acciones en la Bolsa.
Concretamente, los títulos de la empresa se desplomaron más de un 12% en Wall Street tras presentar previsiones para el segundo trimestre de 2026 que quedaron por debajo de las expectativas del mercado, pese a haber reportado ingresos y beneficios superiores a lo esperado en el primer trimestre. Su capitalización bursátil perdió millones de dólares en pocas horas.
Spotify se derrumba un 12% en Wall Street: las principales causas
Spotify informó ingresos por u$s4.815 millones, un crecimiento interanual del 8%, y ganancias por acción que superaron las proyecciones del Nasdaq.
La plataforma alcanzó 761 millones de usuarios activos mensuales, un 12% más que el año anterior, y 293 millones de suscriptores premium, con un incremento del 9%. Estos números confirmaron la solidez del modelo de negocio y el atractivo de su base de usuarios.
El problema surgió con las previsiones para el segundo trimestre. La compañía anticipó 299 millones de suscriptores pagos, por debajo de los más de 300 millones que esperaba el consenso de analistas.
Además, proyectó un beneficio operativo de u$s674 millones, inferior a los u$s720 millones estimados por el mercado. Este tono conservador encendió las alarmas entre los inversores, que castigaron duramente la acción.
La compañía sueca explicó que incrementará su gasto en marketing e innovación, especialmente en herramientas basadas en inteligencia artificial y nuevas funcionalidades.
Al mismo tiempo, reconoció una ralentización del crecimiento en Europa y Norteamérica, mercados clave para su expansión. También influyen las recientes subas de precios en los planes premium, que podrían estar afectando la captación de nuevos usuarios.
Spotify también enfrenta una presión creciente de rivales como YouTube, Amazon y Meta, que diversifican su oferta de entretenimiento con música, podcasts y libros.
Además, la industria musical atraviesa movimientos corporativos de gran escala, como la opa de Pershing Square sobre Universal Music Group, lo que añade incertidumbre al sector.
Tras la caída, las acciones de Spotify cotizan en torno a u$s434,20, con una pérdida del 12,43% en la jornada del 28 de abril de 2026. La capitalización bursátil se redujo a u$s89.394 millones, marcando su mayor desplome desde 2022.
Cómo invertir en Spotify desde Argentina: las opciones disponibles
Los argentinos pueden invertir en Spotify a través de los CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos) que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires bajo el ticker SPOT, lo que permite operar en pesos con cobertura cambiaria implícita.
También existen alternativas mediante brokers locales con acceso internacional y plataformas extranjeras, aunque con mayores requisitos regulatorios.
Sus acciones cotizan en el NYSE bajo el símbolo SPOT y actualmente rondan una capitalización bursátil cercana a los u$s92.000 millones.
La forma más práctica de invertir desde Argentina es mediante los CEDEARs de Spotify, que permiten comprar fracciones de acciones extranjeras en pesos. El ratio de conversión es de 28 CEDEARs por cada acción original, y su precio ronda los $20.195,46 en BYMA, reflejando el valor internacional ajustado por el contado con liquidación. Esta modalidad ofrece ventajas clave:
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Operación en pesos sin necesidad de cuenta en el exterior
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Cobertura cambiaria implícita frente a la devaluación
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Liquidez garantizada en el mercado local
Otra alternativa es abrir cuentas en ALyCs reguladas por la CNV como IOL, Balanz, PPI o Bull Market, que permiten operar tanto CEDEARs como acciones directamente en mercados externos. En este caso, el inversor puede acceder a la acción original en dólares, aunque debe cumplir con regulaciones locales y asumir costos de transferencias internacionales.
Quienes buscan exposición directa pueden recurrir a brokers internacionales como Interactive Brokers o eToro, que ofrecen acceso completo al mercado estadounidense.
Esta opción implica abrir cuentas en el exterior, transferir fondos en dólares y cumplir con las obligaciones fiscales ante ARCA, lo que la convierte en una alternativa más compleja pero con mayor flexibilidad.