El plazo fijo es una de las inversiones más elegidas por los argentinos. Sin embargo, la tasa de interés viene en caída y eso golpea de lleno en el bolsillo de los ahorristas.
El rendimiento que pagan los bancos quedó hoy por debajo de la inflación. La tasa Badlar, para depósitos a plazo fijo mayores a $1 millón, cayó de 25,4% a 21,3%, un retroceso de cuatro puntos porcentuales.
Entre los plazos fijos minoristas que informa el BCRA en su web, las tasas del Top 10 de entidades según volumen de depósitos arrancan en 16,5% y llegan hasta el 21,5%.
Plazo fijo: qué tasas ofrecen los principales bancos
El ranking de rendimientos que ofrecen los bancos por los depósitos a 30 días está conformado de la siguiente manera:
- Banco Macro: 21,5%
- Banco Provincia: 21,5%
- Banco BBVA: 20,5%
- ICBC: 19,75%
- Banco Nación: 19%
- Banco Ciudad: 19%
- Banco Credicoop: 18,5%
- Banco Galicia: 18,25%
- Banco Santander: 16,5%
Esto significa que, en el mejor de los casos, el rendimiento mensual en estos bancos es del 1,7%, muy lejos de lo que viene marcando el Índice de Precios al Consumidor del INDEC.
Para dimensionar el impacto, la última vez que el IPC se ubicó en ese rango fue en junio pasado, cuando marcó 1,6%. Desde entonces, siempre estuvo por arriba, y en lo que va de 2026 el dato mensual no bajó del 2,9%, con un pico de 3,4% en marzo, el doble que, en el mejor escenario, ofrecen los bancos por los depósitos.
Plazo fijo: los bancos ajustan tasas y el bolsillo pierde poder
Según explica la economista Natalia Motyl a iProUP, la reducción de encajes bancarios es una de las principales razones detrás de este recorte de tasas.
"Al tener que inmovilizar menos fondos, los bancos disponen de mayor liquidez para ofrecer créditos. Ese aumento en la oferta de fondos prestables reduce naturalmente el costo del préstamo", argumenta.
Hay que tener en cuenta que el Gobierno, en una de sus últimas medidas en materia de política monetaria, bajó los encajes a los bancos en 10 puntos porcentuales para reactivar el crédito y el consumo.
La decisión llegó, sobre todo, con la mira puesta en los altos niveles de morosidad que hoy atraviesa el sistema financiero por el fuerte endeudamiento de las familias.
La experta también señala como "factor determinante" la estabilidad del tipo de cambio, que "desincentiva la dolarización de carteras" e inyecta pesos en el sistema.
Un proceso impulsado, entre otros motivos, por la fuerte compra de dólares por parte del Banco Central (BCRA) en las últimas semanas, sumada a la liquidación estacional del agro.
"En este contexto, las entidades financieras no se ven obligadas a convalidar tasas altas para retener inversores en instrumentos en pesos ni para contener la presión cambiaria", asegura.
Sin embargo, alerta que con rendimientos mensuales que rondan el 1,7% y una inflación proyectada para abril de entre 2% y 3%, la tasa real queda en terreno negativo y el plazo fijo pierde frente al avance de los precios.
Esto provoca que quienes dejan sus ahorros inmovilizados sufran una caída real del poder adquisitivo, ya que el retorno nominal de la inversión termina corriendo detrás de la inflación.
"Dado que no se vislumbra una inflación mensual por debajo del 2% hasta el segundo semestre, el plazo fijo tradicional no resulta una alternativa recomendable para preservar el capital", advierte.
Este deterioro pega especialmente fuerte en quienes usan el plazo fijo como complemento de ingresos, como los jubilados y pequeños ahorristas, que no guardan los billetes 'abajo del colchón' sino que buscan, con esta herramienta, obtener algún rendimiento mes a mes.