Los bancos tradicionales podrían perder hasta un 35% del mercado antes del 2030, lo que equivaldría a una caída de entre u$s5 y u$s6 billones en ingresos a nivel global. Así lo advierte un reciente informe de la consultora Bain & Company.

El reporte, llamado Six Provocations to Future-Proof Your Bank, señala que la inteligencia artificial, los pagos en tiempo real, el crédito privado y las stablecoins están cambiando las reglas del sistema financiero a una velocidad nunca vista.

El dato más contundente: a comienzos de los 2000, los bancos se quedaban con el 95% de los ingresos del sistema. Hoy, ese valor cayó al 80% y, según Bain, podría retroceder hasta el 65% en apenas cinco años.

"La capacidad de tomar decisiones estratégicas, enfocarse en espacios de valor diferencial y adaptarse a un entorno competitivo más amplio será clave para sostener su relevancia en los próximos años", sostiene el informe.

El gran motor del cambio son las fintech, que ganan terreno gracias a su acceso a datos y al vínculo directo con los usuarios. Estas compañías ya disputan negocios clave como pagos, créditos, inversiones y mercados de capitales.

Según Bain, los bancos enfrentan hoy una competencia simultánea en toda la cadena de valor, lo que reduce su capacidad de generar ingresos de manera sostenida.

En América Latina, el panorama se complica todavía más para las entidades tradicionales. La transformación digital convive con problemas estructurales propios de la región, lo que las obliga a modernizarse sin perder estabilidad.

La consultora es clara: sobrevivir dependerá de concentrarse donde realmente se puede ganar, innovar antes que la competencia y eliminar la burocracia interna que traba la ejecución.

Para enfrentar este escenario, Bain propone seis claves estratégicas para los CEO bancarios:

  • Concentrarse donde se puede ser indispensable, eligiendo bien los segmentos y mercados a liderar.
  • Tratar la confianza del cliente como capital, con métricas concretas y compromiso de la alta dirección.
  • Innovar antes que el resto, lanzando productos en semanas y no en meses.
  • Liderar el ecosistema, definiendo dónde colaborar, dónde competir y dónde dominar.
  • Modernizar el modelo de negocio, no solo la tecnología, aprovechando el valor de los datos propios.
  • Simplificar la organización, eliminando capas internas que frenan la velocidad.
  • El mensaje final de Bain es directo: el verdadero desafío de la banca es anticiparse a los cambios estructurales y actuar a tiempo, antes de que las nuevas plataformas digitales terminen de redefinir el negocio financiero.

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