El endeudamiento de los hogares con billeteras virtuales roza el 30% y refleja un salto significativo en la morosidad en Argentina, según un informe sustentado en datos oficiales del Banco Central de la República Argentina.
El relevamiento advierte un deterioro sostenido en la capacidad de pago desde fines de 2024, con incrementos mensuales y generalizados que alcanzan a bancos, fintech y distintos segmentos del crédito en todo el sistema local.
Escalada de la morosidad en todos los frentes
El estudio indica que en febrero la irregularidad en billeteras virtuales alcanzó 29,9%, con una suba superior a dos puntos frente a enero y una aceleración clara en la dinámica reciente.
El nivel triplica los valores observados un año y medio atrás, reforzando la tendencia de crecimiento del incumplimiento en este canal de financiamiento de consumo que ganó peso en los últimos años.
La situación también impacta en bancos tradicionales, donde la morosidad de las familias subió de 10,6% a 11,2% en el mismo período, marcando el registro más elevado desde 2004 y encendiendo alertas.
En el segmento corporativo el aumento resulta más moderado, con la mora pasando de 2,8% a 2,9%, mientras el total del sector privado avanzó de 6,4% a 6,7% durante el período.
Aun con diferencias entre segmentos, el fenómeno alcanza a todos los actores del sistema y consolida una tendencia generalizada de deterioro crediticio, con mayor presión sobre los hogares y riesgos crecientes para la estabilidad.
Un fenómeno macro impulsado por tasas elevadas
El informe descarta que problemática responda a políticas específicas de crédito y la define como un "fenómeno macro", dado que en 28 de los 30 bancos analizados crecieron los préstamos con demoras.
Este comportamiento evidencia un escenario extendido y transversal dentro del sistema financiero, con deterioros simultáneos en distintas entidades y carteras, lo que sugiere una presión macroeconómica persistente sobre la capacidad de pago.
Dentro de ese contexto, Mercado Pago se ubicó en una posición intermedia, registrando una irregularidad de 14,7%, más cercana a bancos privados tradicionales que a financieras no bancarias, aunque reflejando la tendencia.
El análisis vincula el incremento de la morosidad con el nivel de tasas de interés, particularmente en préstamos personales, donde las condiciones para familias y entidades no financieras suelen ser más exigentes.
A comienzos de abril, la Tasa Nominal Anual de los préstamos personales bancarios se ubica alrededor de 70%, lo que implica una Tasa Efectiva Anual cercana a 100% para los deudores.
Este cálculo no contempla el costo financiero total, que incorpora comisiones, seguros e impuestos, elevando de manera significativa el costo efectivo del crédito y profundizando la carga sobre los ingresos disponibles.
En este contexto, la combinación de tasas elevadas y deterioro de ingresos explica la expansión de atrasos en pagos, consolidando un cuadro de mayor riesgo sistémico que atraviesa tanto fintech como bancos tradicionales.