La facilidad con la que hoy se puede acceder a un crédito a través de un par de clics en el celular generó una falsa sensación de liviandad respecto a las responsabilidades financieras.
En plataformas como Mercado Pago, Ualá o Prex, el proceso es tan inmediato que algunos usuarios llegan a creer, erróneamente, que la deuda está ligada únicamente a la existencia de la aplicación en su dispositivo.
¿Qué pasa si pido un préstamo en una billetera virtual y borro la app?
Sin embargo, cada vez más especialistas advierten que eliminar la aplicación del teléfono no tiene absolutamente ningún impacto sobre la obligación legal de devolver el dinero, ya que la deuda queda registrada bajo el número de DNI y el CUIL del titular en los sistemas bancarios y de crédito nacionales.
Cuando una persona solicita un préstamo en una billetera virtual, está firmando un contrato digital con una entidad financiera o una fintech regulada por el Banco Central.
Al momento de borrar la app, lo único que se elimina es la interfaz visual y el acceso rápido al servicio, pero los servidores de la empresa mantienen intacto el historial crediticio del cliente.
El sistema continuará calculando los intereses compensatorios y, en caso de falta de pago, se sumarán intereses moratorios que pueden hacer que el monto original se multiplique en cuestión de pocos meses, independientemente de si el usuario ve o no las notificaciones en su pantalla.
Las consecuencias de intentar evadir el pago mediante la desinstalación de la app son severas y afectan la vida financiera a largo plazo.
En primer lugar, la entidad informará la situación de morosidad a las centrales de riesgo como Veraz o Nosis, lo que automáticamente bloquea al usuario para obtener tarjetas de crédito, alquilar una propiedad, comprar un vehículo en cuotas o incluso contratar servicios de telefonía e internet.
Una vez que el perfil crediticio cae en "situación 3" o superior en los registros del Banco Central, la mancha en el historial puede tardar entre dos y cinco años en desaparecer, incluso después de haber cancelado la deuda pendiente.
Además, las billeteras virtuales cuentan con departamentos de cobranzas muy activos que no dependen de la aplicación para contactar al deudor. Las empresas utilizarán el correo electrónico, el número de teléfono y hasta la dirección postal declarada para intimar al pago.
Si la deuda escala, estas compañías suelen vender sus carteras de morosos a estudios jurídicos especializados en cobranzas extrajudiciales, quienes pueden iniciar procesos de embargo sobre cuentas bancarias o salarios en blanco que el titular tenga en cualquier otra institución financiera del país.
Deuda con mi billetera o banco: ¿qué puedo hacer para saldarla?
Para evitar caer en un espiral de deudas, es aconsejable que, si un usuario se encuentra ante la imposibilidad de pagar, lo último que haga sea ocultarse o borrar la herramienta.
La mayoría de las fintech prefieren renegociar las cuotas o refinanciar el saldo antes que dar por perdida la cobranza.
Asimismo, abrir un canal de diálogo con el soporte técnico o el área de créditos de la billetera o banco permite llegar a un acuerdo de pago que frene el daño al historial crediticio, garantizando que el acceso al sistema financiero no quede clausurado por una decisión impulsiva y desinformada.