El cierre de la temporada de balances en Wall Street envió un mensaje contundente al sistema financiero argentino: el escenario de ganancias extraordinarias enfrentó un cambio de ciclo. Hoy, los principales bancos operan en un ecosistema mucho más hostil, donde las tasas de interés elevadas y el persistente aumento de la mora comenzaron a erosionar los resultados.
Las cifras presentadas por BBVA, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro y Banco Supervielle confirmaron una tendencia que ya desvela a los inversores.
Los márgenes financieros cayeron respecto a los niveles del año pasado y la calidad del crédito se transformó en el principal foco de preocupación, en un contexto donde los salarios todavía pelean por no perder terreno frente al costo del financiamiento.
Para el economista Luis De Resa, especialista en el sector, este giro en el ciclo crediticio impactó de lleno en la rentabilidad: "El sistema financiero ingresó en una etapa donde el crédito se volvió más riesgoso. Las tasas altas no solo frenaron la demanda de nuevos préstamos, sino que deterioraron la capacidad de pago de empresas y familias que ya estaban endeudadas", puntualiza el experto.
Dentro del lote de entidades que cotizan en Nueva York, el Grupo Financiero Galicia fue el que acusó el golpe más duro en el último tramo de 2025. Aunque el mercado ya proyectaba un trimestre débil con pérdidas de unos $23.000 millones, el balance final dejó a los analistas sin palabras: la entidad reportó un rojo superior a los $83.000 millones.
Gran parte de este deterioro se explicó por un salto del 30% en los cargos por incobrabilidad. De Resa advierte sobre el efecto contagio: "Cuando el banco líder del sistema muestra este nivel de daño en su cartera, el mercado asume que el fenómeno es sistémico y no un problema puntual de una sola marca".
Bancos argentinos enfrentan un nuevo problema: sube la mora y caen los márgenes
El Banco Supervielle tampoco logró esquivar la tormenta. Si bien sus ingresos financieros mostraron una mejora, el avance fue neutralizado por el incremento de los créditos incobrables y una estructura de gastos administrativos que sigue pesando en el balance.
Además, los inversores le facturaron su incapacidad para capturar plenamente el rebote de los títulos públicos, una jugada que sus competidores supieron aprovechar mejor. Según el analista Jesús Delgado, "los bancos que no logren administrar quirúrgicamente sus carteras de ahora en más enfrentarán una presión constante sobre sus cotizaciones".
Aunque el clima general fue sombrío, Banco Macro y BBVA mostraron una cara algo más sólida, pero no exenta de advertencias:
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Banco Macro: Logró sacudirse las pérdidas del trimestre anterior y reportó una ganancia de $100.080 millones al cierre de 2025. Sin embargo, quedó un 40% por debajo de las expectativas de los inversores, afectado principalmente por costos de indemnizaciones y retiros voluntarios.
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BBVA: Fue el que mejor impresión dejó en el mercado. Presentó una recuperación secuencial de su rentabilidad, apalancada en mejores márgenes y un ligero repunte de la actividad, aunque sus niveles de beneficio todavía corren por detrás de los registros de 2024.
La cautela manda en Nueva York
La reacción bursátil no dejó lugar a dudas. En lo que va de este 2026, los ADR argentinos en Wall Street sufrieron un castigo severo:
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Supervielle: Encabeza las caídas con un retroceso cercano al 30%
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BBVA: Cede un 24%
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Macro y Galicia: Registran bajas que rondan el 23%
Para Delgado, este comportamiento refleja una transición necesaria: "El mercado está ajustando sus expectativas frente a un sistema que intenta salir de años de distorsiones. La rentabilidad bancaria hoy busca un nuevo equilibrio".
Pese a este trimestre para el olvido, el consenso de los analistas mantiene una mirada cauta pero optimista. Se espera que la normalización macroeconómica abra nuevas oportunidades, aunque el corto plazo seguirá atado a un dato clave: la capacidad de los argentinos para volver a pagar sus deudas en un entorno de tasas que no dan respiro.