Un informe de Grayscale Investments anticipó que, pese a volatilidad, el mercado cripto comienza a mostrar señales que podrían favorecer a quienes apuesten por una estrategia de largo plazo.
En febrero, la capitalización total del sector se redujo un 10,8% y Bitcoin retrocedió hasta los u$s60.000, en paralelo con la baja de acciones tecnológicas de alto crecimiento que arrastró también a otros activos digitales.
En ese mismo período, el FTSE/Grayscale Crypto Sectors Index llegó a retroceder 26% entre el 30 de enero y el 5 de febrero.
Sin embargo, dentro de ese escenario, la inteligencia artificial fue el segmento más sólido, impulsada por agentes autónomos como OpenClaw que despertaron entusiasmo y lograron un desempeño más firme que el resto del mercado.
Kite AI, enfocado en pagos con stablecoin para agentes y Pippin AI, que desarrolla agentes de IA on-chain, también tuvieron una buena performance.
Hacia el cierre del mes, el panorama del sector comenzó a mejorar: el índice FTSE/Grayscale Crypto Sectors recuperó un 4% y las métricas de volatilidad y volumen se estabilizaron, lo que para la compañía representa un signo de recuperación incipiente.
Tres claves para apostar al largo plazo
Grayscale identifica tres factores que podrían impulsar la inversión a largo plazo:
-
Blockchain e inteligencia artificial: las cadenas de bloques podrían convertirse en la infraestructura financiera de los sistemas basados en IA, funcionando de manera complementaria y no competitiva.
-
Stablecoins y tokenización: el avance regulatorio y el interés de grandes compañías como Meta, Stripe y BlackRock están fortaleciendo este segmento y estimulando una mayor inversión institucional.
-
Entorno macroeconómico en Estados Unidos: pese a la incertidumbre sobre la futura conducción de la Reserva Federal, los indicadores muestran una economía sólida que favorece a los activos de riesgo
Sin embargo, Grayscale advirtió que la sobreinversión en inteligencia artificial podría generar tensiones en el mediano plazo, aunque consideró que la capacidad de los centros de datos todavía es insuficiente para cubrir la demanda.
En este contexto, los activos digitales siguen siendo atractivos para quienes buscan diversificar con visión de largo plazo.