Patricia Bullrich salió este lunes a explicar por qué las billeteras virtuales quedaron excluidas del pago de sueldos en la reforma laboral.

La senadora de La Libertad Avanza apuntó directamente a dos problemas: la falta de solvencia y la insuficiencia regulatoria del Banco Central.

"Las billeteras virtuales van a tener que tener la misma solvencia que tienen los bancos" para poder participar en el negocio de acreditación salarial, aseguró la legisladora.

Bullrich identificó un diferencial operativo que vuelve incomparable a ambos sistemas. "La diferencia es que los bancos pueden adelantar fondos porque tienen un descubierto con las empresas y así se pagan los sueldos en tiempo y forma", argumentó.

En el país operan 213 billeteras virtuales, pero la mayoría no cuenta con el respaldo necesario para llevar adelante operaciones de esta magnitud.

Bullrich afirmó que "fueron muy pocas las que preguntaron por este tema", lo que, en su visión, sugiere que la mayoría no tiene interés en incursionar en el segmento de pagos salariales, indicó Noticias Argentinas.

La exclusión también se justifica en un mecanismo de protección crucial: en caso de que un banco enfrente problemas, el Banco Central respalda el pago de los salarios. Con las billeteras virtuales, debido a las regulaciones vigentes, ese respaldo no existiría.

Bullrich insistió en que esta no es una prohibición permanente sino un requisito a cumplir. Las billeteras virtuales deberían reconvertirse en entidades con estándares de solvencia similares a los de la banca para poder participar en el sistema de acreditación de remuneraciones.

La respuesta del sector fintech no se hizo esperar. La Cámara Argentina Fintech cuestionó que el Congreso está desalineado con los hábitos reales de los argentinos: millones utilizan billeteras virtuales a diario para transferencias e incluso participan en el 75% de las operaciones inmediatas del país.

El sector denunció que el argumento de seguridad esgrimido por Bullrich y las cámaras bancarias es en realidad una excusa para perpetuar el privilegio histórico que las entidades tradicionales han mantenido sobre el cobro de haberes.

Con la votación en el Senado prevista para este viernes, la brecha entre fintech y banca tradicional está lejos de cerrarse.

Este capítulo inicial abre la puerta a una batalla regulatoria que promete sumar más episodios en los próximos meses.

Te puede interesar