Los bancos ganaron 'la guerra' por el control de las cuentas sueldo: el Gobierno eliminó el punto de la reforma laboral que habilitaba el cobro de salarios en billeteras virtuales y hay mucho malestar en el ecosistema fintech.
En la antesala de la maratónica jornada de este miércoles en el Congreso, y con el objetivo de, según alegaron desde el oficialismo, conseguir los votos en el Senado para alcanzar la media sanción (se necesitan al menos 37 votos para la mayoría simple) y que llegue a Diputados para su aprobación definitiva, se eliminaron distintos artículos del proyecto de ley.
Uno de los principales fue el 35, que habilitaba el pago de salarios en cuentas virtuales (CVU), lo que ponía fin a la exclusividad histórica de las cuentas bancarias (CBU) para la acreditación de haberes.
Sin embargo, finalmente esto no ocurrirá: ese punto quedó afuera del proyecto y seguirán siendo las entidades tradicionales las únicas que podrán captar los salarios de los trabajadores.
Fue Patricia Bullrich, jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, quien, en conferencia de prensa, se encargó de aclararlo. "Los salarios se van a cobrar solo en entidades bancarias o de ahorro oficial", marcó.
Para argumetar el por qué de esta decisión, afirmó: "Si aquellos que no son bancos son, digamos, pagadores de salario y no tienen las mismas exigencias que un banco, pueden generar enormes problemas".
El fragmento que habilitaba sueldos en billeteras, tachado en la reforma que llegó al Senado
Cabe aclarar que, en las horas previas a la sesión en la Cámara Alta, las principales asociaciones bancarias enviaron una carta a figuras clave del oficialismo, entre ellas la propia Bullrich, exigiendo la eliminación de este punto del proyecto, bajo el argumento de que permitir el cobro de salarios a través de billeteras exponía a los trabajadores a una menor protección legal y a un mayor riesgo patrimonial.
Los bancos se imponen y explota la bronca fintech
El universo fintech creía que esta era una oportunidad histórica. Por eso hubo una fuerte campaña desde la Cámara Argentina Fintech y muchas empresas del sector, que se pronunciaron públicamente a favor de esta reforma, al considerar que se trataba de una actualización necesaria para modernizar el sistema financiero y ampliar la libertad de los usuarios para elegir dónde cobrar.
Sin embargo, el cambio finalmente no prosperó y por eso, tras la medida del oficialismo, hay mucho enojo dentro del ecosistema. Consideran que el Gobierno, en pos de conseguir los votos necesarios para avanzar con la reforma, terminó priorizando al sistema bancario, o bien cediendo ante la presión de la industria.
Sostienen, además, que en un proyecto impulsado por una gestión que tiene 'como bandera' la apertura y la desregulación, así como el fin de esquemas arcaicos, esta decisión implica la defensa de un modelo histórico de salarios cautivos, que frena el desarrollo de nuevos players y permite a los bancos quedarse con los depósitos de sueldos como fondeo de bajo costo, sin necesidad de competir por ellos, bajo el argumento de la seguridad.
Esto se puede ver reflejado, por ejemplo, en el fuerte mensaje que publicaron en redes sociales desde la billetera cripto Lemon.
"Los mismos que en 2001 se quedaron con los ahorros de millones hoy impiden que puedas cobrar tu sueldo donde quieras", apuntó la plataforma en un posteo desde su cuenta de Instagram, con 'la mira' directamente a los bancos. "Los argentinos quieren libertad para usar y mover su plata", resaltó, a su vez.
Mariano Francisco Biocca, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, hizo énfasis respecto a este último punto y aseguró a iProUP que "lo que estaba en juego no era la seguridad del sistema ni la estabilidad financiera, era algo mucho más simple y poderoso, la libertad del trabajador" y "terminar con un esquema de sueldos cautivos que garantiza a los bancos millones de cuentas sin competencia real".
"Las billeteras están reguladas por el Banco Central y el 100% de los fondos permanece dentro del sistema bancario. No existe vacío regulatorio. La diferencia no es técnica ni prudencial, es de poder. Y mantener la obligatoriedad bancaria no es proteger al trabajador, es sostener un privilegio", expresó.
En línea, subrayó que "permitir que cada persona elija dónde cobrar su sueldo no debilita al sistema financiero" sino que "lo empuja a modernizarse y a competir" y "cuando hay competencia, mejoran los servicios, bajan los costos y gana el usuario".
"Nuestra propuesta nunca es quitar opciones, sino sumar y que la gente elija. Más libertad no desordena el sistema: lo hace más inclusivo, más competitivo y más justo. El salario es del trabajador. La decisión sobre dónde cobrarlo también debería serlo", sentenció Biocca a iProUP.
Diego Kupferberg, analista de Banca & Fintech de Taquión, reforzó esta idea al indicar que "la eliminación de este artículo" de la reforma "no cambia la realidad de fondo".
"Aunque se intente frenar normativamente la posibilidad de elegir dónde cobrar el salario, los hechos ya demostraron que las personas no son pasivas: cuando encuentran mejores condiciones, más eficiencia o mejor experiencia, mueven su dinero. Lo vimos en los últimos años con el crecimiento de las billeteras digitales y los nuevos actores del sistema financiero", dijo a iProUP.
A su vez, remarcó que el Congreso estaba entre "reconocer una transformación que ya ocurrió o sostener estructuras que dependen, en gran medida, de la inercia y del costo casi nulo que implican los depósitos salariales cautivos" y que "rara vez se pone en el centro a las personas".
De cara al futuro, planteó que "la verdadera pregunta es si vamos hacia un sistema financiero que compita por ofrecer mejores condiciones y respete la libertad de elección, o si se opta por preservar beneficios concentrados en pocos actores". "La decisión es política y cultural: acompañar esa libertad o limitarla", concluyó.