El ecosistema financiero argentino se encuentra en plena transformación, y en este nuevo camino, el Banco Santander lidera el recorte de sucursales entre los cuatro bancos privados más grandes del país.
Este cambio se está llevando a cabo en un contexto donde la digitalización creciente y la necesidad de optimizar costos operativos, marcan el rumbo de la agencia financiera local.
El ajuste en la red física
Entre el tercer trimestre de 2022 y el mismo período de 2025, Santander redujo su red de sucursales de 395 a 297, una disminución de cerca del 25%, lo que la colocó como el banco que más achicó su presencia física en ese periodo.
De esta forma, la tendencia se aceleró en 2026, cuando la Asociación Bancaria denunció el cierre de más de 40 sucursales en todo el país, especialmente en localidades del interior, lo que generó preocupación por el impacto laboral y social de la medida.
Desde la entidad, sin embargo, se relativizó la magnitud de los cierres, ya que Santander aclaró que, hasta el momento, sólo se comunicaron oficialmente 9 cierres de sucursales en el interior argentino a reguladores, clientes y empleados con los plazos legales correspondientes.
Por otro lado, según trascendió desde Santander, esta estrategia responde a que el 90% de las transacciones ya se realizan por canales digitales, y que la concurrencia a sucursales físicas cae año a año.
En esta línea, el CEO del banco, Alejandro Butti, subrayó que; "la cercanía hoy se construye combinando tecnología con atención humana", y que el banco planea invertir u$s230 millones en infraestructura digital en 2026, incorporando inteligencia artificial y mejorando sus plataformas online.
¿Qué pasa con los otros bancos?
Por su parte, el Banco Macro redujo su red de 515 a 469 sucursales en el año hasta el tercer trimestre de 2025, aunque si se compara con el tercer trimestre de 2022, antes de la compra de Itaú Argentina, la caída fue mínima, de 466 a 469.
Además, la plantilla de Macro también disminuyó de 9.109 a 8.811 empleados, pero mantiene el ratio de eficiencia más bajo entre los cuatro bancos, con un 39,1%, lo que implica un uso relativamente eficiente de sus recursos.
Por otro lado, el Grupo Financiero Galicia, en plena transición tras la adquisición de HSBC Argentina, fue la excepción, ya que aumentó netamente el número de sucursales de 429 a 453 y su personal de 9.403 a 10.244.
Esta integración incluyó más de 100 sucursales del HSBC rebautizadas como Galicia Más, junto con cerca de 600.000 clientes y 1.000 empleados, mientras que el ratio de eficiencia del banco se encuentra en torno al 65,5%, el más alto entre los cuatro.
En el último lugar, BBVA Argentina mostró un ajuste más moderado, ya que redujo sus sucursales de 239 a 234, y fue el único entre los bancos que incrementó el número de empleados de 6.278 a 6.631 en el período, aunque uu ratio de eficiencia se ubica en 57,6%, intermedio dentro del grupo.