En los últimos años, los argentinos se volcaron al mercado de capitales para tratar de sacarle más jugo a sus pesos ante la creciente inflación, en gran parte, gracias a las nuevas plataformas online que permitieron operar con estos instrumentos de una forma más fácil.

Bonos y acciones: cuáles son sus diferencias

El analista económico Damián Di Pace asegura que los inversores novatos suelen preguntar por bonos y acciones, como si fueran herramientas similares.

"Cuando compramos un bono, entregamos una cantidad de dinero al capital de la operación a la entidad emisora que se va a comprometer a devolvérnoslo al final de un periodo establecido junto a una tasa de  interés, es decir el beneficio que vamos a obtener por esta operación", señala.

Además, remarca que tanto las "empresas como los Estados emiten deuda a través de bonos para que puedan comprarlo el público en general. Por ejemplo, el bono global GD35 es un título soberano que caduca en julio de 2035 con un rendimiento efectivo en dólares del 22 por ciento".

En cambio, asegura, "una acción representa una parte del capital social de una empresa. Al adquirirlas,  estamos obteniendo la categoría de socio de una pequeña porción de esa empresa: si obtiene beneficios podremos participar de ellos mediante dividendos".

"Por ejemplo, en 2024 pican en punta las tecnológicas vinculadas a la Inteligencia artificial generativa, software y procesadores de datos", completa.

Además, resalta que "el rendimiento de un bono es independiente de como haya ido a esa empresa o Estado, por lo que es un instrumento de renta fija. En el caso argentino, como las cuentas del Estado no cierran, en muchos casos se pospuso el pago, emitiendo nuevos bonos para canajearlos.

"En cambio, las acciones son instrumentos de renta variable: no hay establecido por contrato una retribución económica al accionista sino que dependerá de cómo sea la situación de la empresa", asegura.

Inversiones en 2024: en qué invertir

Di Pace recomienda escuchar "las sugerencias del oráculo de Omaha. ¿Quién es el oráculo de Omaha Ni más ni menos que Warren Buffet", señala, en alusión a uno de los inversores más prestigiosos de la historia.

"Logró crecer su patrimonio  a través de la inversión a largo plazo, en la búsqueda de valor intrínseco y la comprensión de los negocios", indica Di Pace, quien agrega que dos de sus máximas son: "Mantener las acciones al menos 10 años y resistir las fluctuaciones del mercado dos asegurarse que el precio de las acciones se ubique por debajo de su valor intrínseco".

Esto último significa que "el inversor prefiera activos subvaluados por el mercado". Y cita que en 2023, las acciones que más subieron fueron las tecnológicas:

Según Di Pace, el portafolio de Buffet este año está compuesto por:

Las dos primeras acciones se pueden operar a través de CEDEAR en la Argentina desde Ualá, Invertir Online y otros brokers, en tanto que para el resto habrá que registrarse en una sociedad de Bolsa online y abrir una subcuenta en EEUU.

Por último, Di Pace menciona otro consejo de Buffet "muy aplicable al contexto argentino: considera oportuno tener de tres a 6 meses de ahorro para cubrir las necesidades de emergencia antes de invertir", algo muy importante a considerar ya que 2024 será un año de recesión.

 

Te puede interesar