Los incrementos aplicados por el Gobierno a las tasas convocan a que los inversores más grandes se queden en pesos. Y que los más pequeños dejen de pensar en dólares para mantener sus plazos fijos en los bancos. Pero el efecto no deseado es el incremento en los costos para endeudarse. O para refinanciar el saldo de la tarjeta de crédito.

Al momento de pagar la tarjeta de crédito, una estrategia aplicada por quienes llegan con lo justo es el pago del monto mínimo y financiar de esta manera el saldo restante.

Y si bien esta estrategia puede convertirse en una respuesta válida cuando surgen gastos inesperados, su uso habitual puede generar una alta dependencia financiera con las entidades bancarias.

Es que por lo general el monto mínimo equivale al 5% de la deuda y está compuesto por intereses, comisiones e impuestos.

Por ello, abonando el pago mínimo cada 30 días, el monto de la deuda original nunca se reducirá.

Claves para usar la tarjeta de crédito de manera correcta

No perder de vista las comisiones (como la emisión original o la reimpresión de la tarjeta, renovación, mantenimiento, administración y proceso de cuenta) ni los cargos que el banco emisor de la tarjeta nos traslada de manera indirecta.

La Visa Classic es la tarjeta más común y, por ende, más sencilla de conseguir

Además, se debe estudiar si abonar en cuotas es más conveniente (o no) que pedir un préstamo personal.

Escoger la menor cantidad de cuotas (cuando es un cargo con interés) es clave para no acumular por muchos meses gastos elevados que luego se hagan difíciles cancelar.

Por último, los especialistas recomiendan hacer compras en la fecha de cierre del ciclo mensual a abonar para "patear" para el próximo mes el pago de la cuota.

Además, se puede poner a "trabajar" ese dinero en una opción de bajo riesgo y rendimiento constante (como un fondo común Money Market, con rescate inmediato) para obtener una pequeña renta extra.

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