Puntos importantes
El cimbronazo financiero provocado por la intervención por insolvencia del banco digital paraguayo Ueno Bank no tardó en trasladarse al mercado laboral argentino con un costo humano y operativo masivo.
Lejos de tratarse de un impacto abstracto, la crisis dejó en la calle a más de 1.000 profesionales de software, según señalaron fuentes damnificadas.
Sin embargo, ese abrupto vacío corporativo activó un fenómeno inmediato en los pasillos de la City porteña: una acelerada campaña de caza de talentos para absorber a los equipos técnicos desvinculados.
La señal de largada la dio el ex CEO y fundador de Buenbit y actual directivo de Balanz, Federico Ogue, quien consultó de forma pública en la red social X por listados de exempleados de Ueno Bank en Argentina para coordinar entrevistas de contratación.
Por qué las firmas locales salieron a disputarse a los extrabajadores
La desesperación de las entidades financieras y brokers locales por sumar a estos perfiles no obedece a un mero gesto de solidaridad corporativa, sino a una oportunidad técnica de alto valor de negocio.
Los más de 1.000 colaboradores que sostenían la operatoria desde Buenos Aires conformaban el núcleo duro de la ingeniería de Ueno Bank.
Eran los encargados de programar la pasarela de pagos en tiempo real, diseñar la aplicación móvil en tecnologías demandadas como Flutter, integrar sistemas bancarios centrales y monitorear la prevención de fraudes transaccionales.
Ese rodaje en entornos de misión crítica reduce a cero los meses de capacitación que habitualmente exige la industria financiera tradicional.
Para billeteras virtuales, entidades de pago y sociedades de bolsa que buscan escalar su oferta digital en la plaza doméstica, la disponibilidad repentina de desarrolladores con experiencia probada en banca transaccional representa una ventaja estratégica.
La respuesta en redes sociales confirmó la avidez del mercado: decenas de programadores compartieron sus perfiles técnicos en los hilos de búsqueda para avanzar en procesos de incorporación directa ante la desaparición de sus empleadores originales.
Ahora, mientras los damnificados preparan acciones legales por retención indebida de haberes y despidos incausados, el propio ecosistema fintech argentino se encarga de disputarse a los cuadros técnicos que el banco paraguayo dejó a la deriva.
¿Qué iniciativas solidarias surgieron para conectar a los despedidos con nuevas empresas?
La magnitud del impacto laboral motivó la creación de plataformas abiertas y gratuitas para canalizar los perfiles técnicos hacia compañías con búsquedas activas.
El abogado especialista en derecho informático y ciberseguridad Daniel Monastersky anunció la apertura de un registro de apoyo específico.
El espacio busca dar visibilidad sin fines comerciales a profesionales de datos, privacidad, ciberseguridad, gobierno de datos e inteligencia artificial que quedaron sin empleo tras el colapso de Ueno Bank y su grupo controlante (Grupo Vázquez).
La herramienta funciona mediante un formulario donde los propios afectados cargan su experiencia técnica y validan su identidad por correo electrónico para conformar una base pública verificada. De esta manera, reclutadores de firmas locales y regionales pueden acceder de manera directa al listado para iniciar procesos de contratación sin intermediarios, acelerando la reinserción laboral de los equipos desvinculados.