Puntos importantes
La inteligencia artificial ya está transformando el mercado laboral en todo el mundo y Argentina no es la excepción.
Sin embargo, la incorporación de herramientas como ChatGPT o Copilot no genera por sí sola una nueva causal de despido.
El marco jurídico vigente establece que, si una empresa decide prescindir de un trabajador por reorganización tecnológica, debe cumplir con las obligaciones previstas en la legislación laboral, incluyendo el pago de indemnizaciones cuando corresponda.
El fenómeno es global: el World Economic Forum estima que hacia 2030 el 22% de los empleos actuales sufrirá transformaciones estructurales, con la creación de 170 millones de nuevos puestos y el desplazamiento de otros 92 millones. En este contexto, la IA aparece en áreas como:
- Atención al cliente
- Tareas administrativas
- Marketing
- Diseño gráfico
- Programación
- Procesamiento de información
No obstante, que una herramienta pueda realizar una tarea no significa necesariamente que reemplace un puesto completo, sino que puede aumentar la productividad de quienes ya lo ocupan.
En Argentina, el despido sin justa causa sigue sujeto al régimen indemnizatorio. La automatización puede modificar funciones y estructuras, pero no elimina los derechos de los trabajadores. Por eso, aunque una empresa reorganice su actividad, debe respetar la normativa laboral vigente.
El debate dejó de ser exclusivamente tecnológico y ahora involucra a empresas, empleados, áreas de recursos humanos y abogados. Las consultas legales sobre el impacto de la IA en el trabajo se multiplicaron en los últimos años, reflejando la preocupación de ambos lados de la relación laboral.
El desafío recién comienza: el World Economic Forum también calcula que cerca del 40% de las habilidades requeridas en los trabajos cambiarán hacia 2030, mientras que el 63% de los empleadores identifica las brechas de habilidades como una de las principales barreras para transformar sus negocios.
La IA puede cambiar la forma de trabajar, pero la pregunta es hasta dónde puede modificar también la relación laboral.
Entre las recomendaciones más relevantes para enfrentar este escenario se destacan la necesidad de capacitarse en IA, no firmar desvinculaciones sin asesoramiento, conocer los derechos laborales, documentar los procesos de transformación empresarial y priorizar la reconversión antes que el reemplazo.
El verdadero desafío no es elegir entre personas o tecnología, sino lograr que la IA aumente las capacidades humanas en lugar de sustituirlas.
*Por Juan Manuel Curubeto, abogado laboralista y titular de Juan Manuel Curubeto & Asociados.