El nuevo régimen propuesto establece aportes obligatorios sobre salarios mensuales y modifica la forma en que se financiarán las indemnizaciones
13.08.2026 • 15:56hs • Reforma laboral
Reforma laboral
Fondos de Asistencia Laboral: el aporte será del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes
Los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) son vehículos financieros donde las empresas depositarán contribuciones específicas destinadas a cubrir el costo de eventuales indemnizaciones por despido. Forman parte de la reforma laboral y su reglamentación quedó a cargo de la Comisión Nacional de Valores.
El aporte será del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes. Los fondos serán inembargables y solo podrán usarse para pagar indemnizaciones. La CNV proyecta que el sistema arranque el 1° de noviembre de 2026, con seis meses de acumulación antes de que se puedan usar los recursos.
El organismo puso en consulta pública el proyecto mediante la Resolución General N°1161, con el objetivo de que el mercado aporte observaciones sobre la letra chica antes de la puesta en marcha.
La regla central es que el dinero acumulado en estos fondos solo puede usarse para cubrir obligaciones en caso de despido y será inembargable. No es una caja de libre disponibilidad para la empresa.
El instrumento a través del cuál se hacen los aportes
La contribución patronal derivada a este régimen es del 1% para las grandes empresas y del 2,5% en el caso de las pymes, según establece la reglamentación en consulta.
Todas las compañías del país deberán canalizar esos aportes a través de Fondos Comunes de Inversión (FCI) o fideicomisos financieros (FF), bajo supervisión de la CNV. La elección del vehículo queda en manos del empleador, que también podrá optar entre un banco o una sociedad de bolsa como administrador.
La CNV habilita dos modalidades:
- La primera son los fondos de una sola empresa, pensados para compañías cuya tesorería puede mantener relación directa con la gestora
- La segunda es el esquema "multiempresas", que concentra aportes de distintas compañías y aparece como la vía principal para que las firmas más chicas accedan al régimen
Hay un punto de alerta en la modalidad multiempresas. Se requiere que la tasa de despidos sea similar entre las participantes. Si una empresa despide con mucha más frecuencia que las demás, puede consumir gran parte del fondo y dejar a las otras con recursos colocados en activos ilíquidos o directamente insuficientes.
Qué pasa si una empresa no elige su fondo
La norma contempla el caso del empleador que no realiza la elección, algo previsible en compañías con un solo empleado o estructuras administrativas mínimas.
En esa situación se aplica una asignación de oficio mediante un esquema rotativo entre administradores que hayan manifestado su voluntad de recibir empleadores indecisos. La compañía conserva el derecho de cambiar de fondo si no está conforme con la asignación.
Para operar en el sistema, los FCI y fideicomisos deberán acreditar una trayectoria de al menos diez emisiones y administrar un patrimonio mínimo de $50 millones de UVA.
El costo de administración tiene un tope del 1% anual sobre el patrimonio administrado, devengado diariamente. Por debajo de ese techo, cada administrador puede fijar su comisión libremente; la lógica del diseño es que bancos, sociedades gerentes y agentes del mercado compitan por precio.
También se incorporó un mecanismo de portabilidad que permite trasladar las inversiones entre administradores, con un plazo mínimo de permanencia de seis meses y ventanas de traspaso que se prevén para junio y diciembre.
Cuándo empiezan a funcionar y desde cuándo se pueden usar
La CNV proyecta que los FAL comiencen a operar el 1° de noviembre de 2026, aunque todavía restan las normativas complementarias de ARCA y de la Secretaría de Trabajo. A partir de la puesta en marcha habrá un período de seis meses de acumulación de recursos. Recién desde mayo de 2027 los fondos podrán utilizarse efectivamente para pagar indemnizaciones.
Un detalle operativo relevante para las áreas de administración: el esquema requerirá una operatoria específica y separada de las cuentas comitentes que las compañías ya tengan para otras inversiones. Para eso se crea el ID FAL, un identificador único que individualiza la cuenta de cada empleador y asegura la trazabilidad de los recursos.