Puntos importantes
El mercado laboral argentino atraviesa una transformación silenciosa pero profunda: la redefinición del primer empleo.
Durante décadas, los jóvenes que ingresaban al mercado comenzaban realizando funciones básicas de soporte, documentación o asistencia administrativa, para luego adquirir experiencia y crecer profesionalmente.
Ese modelo, sin embargo, fue alterado por la automatización. Herramientas de inteligencia artificial (IA) ya pueden resolver gran parte de esas tareas, lo que obliga a las empresas a replantear qué esperan de los nuevos talentos.
¿Por qué es cada vez más difícil conseguir un primer trabajo para los jóvenes?
Según Adecco Argentina, la inteligencia artificial cambió definitivamente las reglas de juego para los perfiles junior, desplazando tareas operativas y administrativas que históricamente eran la puerta de entrada al mundo laboral.
Un dato internacional dimensiona el fenómeno: según Revelio Labs, las vacantes de nivel inicial en Estados Unidos cayeron un 35% en los últimos 18 meses, en gran parte por la automatización de roles como:
- Analistas
- Programadores de entrada
- Asistentes administrativos
En Argentina, la tendencia comienza a reflejarse en los procesos de selección, donde las compañías muestran mayor exigencia para posiciones de entrada, solicitan experiencia previa con más frecuencia y valoran especialmente conocimientos vinculados a automatización e IA.
"Estamos viendo un cambio muy fuerte en las expectativas sobre los perfiles junior. Las organizaciones ya no buscan únicamente personas que ejecuten tareas, sino profesionales capaces de interpretar información, utilizar herramientas de IA y resolver problemas", explica Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo en Adecco Argentina.
Por su parte, Cristina Rubio, directora de Recursos Humanos en Aditi Consulting, describe a este medio que el debate no debería centrarse únicamente en los juniors, ya que ningún rol queda completamente al margen de esta transformación.
"La diferencia está en quién logra apoyarse en estas herramientas para entregar más de lo que su puesto exige. En este contexto, acuñamos el concepto de 'JR pro'; un perfil de entrada que, gracias a la IA, aporta un valor que antes se asociaba a profesionales más avanzados", precisa Rubio.
La ejecutiva resalta que las primeras tareas absorbidas por la automatización no son profesiones completas, sino funciones rutinarias y administrativas de bajo valor agregado, históricamente asociadas a los juniors: "Coordinación, carga de datos, revisión de documentos y análisis financiero descriptivo son algunos de los ejemplos más claros".
Este escenario plantea una paradoja que preocupa a las empresas: si cada vez hay menos espacios para que los jóvenes adquieran experiencia, ¿de dónde saldrán los especialistas, gerentes y líderes del futuro?
El Foro Económico Mundial ya advirtió que reducir la base de la pirámide de talento puede generar problemas de sucesión, transferencia de conocimiento e innovación en el mediano plazo.
Por eso, mientras algunas compañías reducen posiciones iniciales, otras fortalecen sus programas de pasantías, trainees y jóvenes profesionales, convencidas de que el desarrollo de talento sigue siendo una inversión estratégica.
Redefinición del mapa laboral: los requisitos clave en la nueva era del trabajo
El nuevo requisito para conseguir el primer trabajo es claro: los candidatos deben demostrar capacidad para trabajar junto a la IA, interpretar datos, comunicarse con distintos equipos, gestionar problemas complejos y aportar criterio humano donde la tecnología todavía no puede reemplazarlo.
"La gran transformación no es tecnológica, sino de habilidades. La inteligencia artificial está eliminando muchas tareas, pero no la necesidad de talento. Los jóvenes que logren combinar capacidades digitales con pensamiento crítico, adaptabilidad y habilidades interpersonales serán quienes encuentren más oportunidades en los próximos años", agrega Blausztein.
Lejos de desaparecer, el primer empleo está atravesando una reinvención. Desde la consultora sostienen que el desafío para empresas, instituciones educativas y profesionales será adaptarse a un escenario donde la experiencia es aún necesaria, pero las formas de adquirirla cambian más rápido que nunca.
En base a esto último, para Rubio, la IA no solo elimina tareas, sino que también crea nuevas: "Diseñar prompts efectivos, validar respuestas de modelos, integrar herramientas en procesos de negocio y asegurar calidad, seguridad y privacidad son funciones que hace pocos años no existían y hoy son parte de lo cotidiano".