La gestión del liderazgo corporativo en la Argentina transita por una profunda revisión técnica de sus costos humanos desde el punto de vista laboral.

En este escenario, Vistage Argentina presentó de forma oficial los resultados de su Informe Calidad de Vida 2026, un exhaustivo relevamiento anual que se encarga de auditar y enumerar las diversas variables que impactan de manera directa en el bienestar integral de los altos ejecutivos mientras llevan adelante la conducción de sus respectivas organizaciones.

Trabajan 50 horas, no se desconectan y duermen poco: el retrato del líder argentino 2026

Los resultados, que contaron con la participación de Alfredo Vidal, médico especializado en bienestar, muestran una realidad compleja para quienes ocupan posiciones de liderazgo. Aunque una parte importante de los empresarios asegura sentirse satisfecha con su trabajo y mantiene un fuerte compromiso con sus organizaciones, también aparecen señales de desgaste vinculadas a:

Guadalupe San Martín, CEO de Vistage Argentina, destaca a iProUP que los hallazgos del informe plantean un desafío relevante para las empresas y sus líderes.

"Los resultados nos plantean un desafío fundamental: entender el bienestar como el sistema mismo que sostiene la performance a largo plazo. Si bien el compromiso de los líderes con sus organizaciones sigue siendo altísimo, observamos que ese rendimiento muchas veces se gestiona a expensas de pilares básicos como el descanso y la desconexión real", precisa la ejecutiva.

"Nuestra oportunidad hoy es integrar hábitos saludables de manera deliberada en la agenda, asegurando que el éxito profesional no tenga un costo personal elevado", añade.

Un 46% de los empresarios dedica entre 40 y 49 horas semanales a sus actividades profesionales

En el ámbito laboral, el informe revela que el 46% de los empresarios dedica entre 40 y 49 horas semanales a sus actividades profesionalesPor su parte, un 21% trabaja entre 30 y 39 horas por semana, mientras que un 20% destina entre 50 y 59 horas, mientras que un 7% indicó trabajar menos de 30 horas semanales y un 6% confesó superar las 60 horas de trabajo cada semana.

A pesar de esta carga laboral, la percepción general sobre el trabajo continúa siendo positiva. El 50% de los encuestados manifestó sentirse conforme con la cantidad de horas que dedica a sus tareas, mientras que el 51% aseguró disfrutar de su actividad profesional.

Sin embargo, los datos también muestran que la vida laboral aún ocupa un espacio predominante en la rutina diaria de los líderes empresariales: el 59% asiste a la oficina más de cuatro días por semana y el 61% aún atiende cuestiones laborales una vez finalizada la jornada.

Federico Carrera, cofundador y COO de High Flow, explica a iProUP que la cultura organizacional tiene un impacto mucho más profundo en el equilibrio entre vida laboral y personal que cualquier beneficio aislado. 

"Las organizaciones que logran mejores resultados son aquellas que incorporan el bienestar como parte de su modelo de liderazgo. Esto implica establecer expectativas claras sobre horarios, promover una gestión basada en objetivos (y no en presencialidad), respetar tiempos de descanso y formar y fomentar la gestión de equipos sin recurrir al control constante", añade.

Bienestar emocional y tiempo en familia: el alarmante dato que muestra el estudio

El estudio también analizó la dimensión familiar. En este aspecto, el 48% de los participantes indicó compartir entre dos y cuatro horas diarias con familiares y seres cercanos.

En relación con el tiempo destinado al desarrollo personal, los resultados muestran una situación más desafiante. Apenas el 16% de los empresarios dedica más de ocho horas semanales a actividades personales no relacionadas ni con el trabajo ni con la familia

Uno de los aspectos que más llamó la atención del informe fue el relacionado con el descanso y el bienestar físico y emocional: El 60% de los empresarios consultados señaló sentirse medianamente estresado, mientras que el 47% calificó la calidad de su descanso como regular. A esto se suma que solamente el 16% logra dormir un promedio de ocho horas por día.

"Se ve un cambio generacional y cultural relevante: cada vez más profesionales, incluyendo perfiles ejecutivos, evalúan la calidad del entorno laboral con el mismo peso que la compensación económica. Flexibilidad y autonomía dejaron de ser beneficios diferenciales para convertirse en factores de atracción y permanencia del talento", remarca.

"Los programas más efectivos son aquellos que dejaron de abordar el bienestar únicamente desde la salud física y comenzaron a trabajar sobre las capacidades que permiten sostener el rendimiento en entornos de alta exigencia", agrega.

Desde High Flow observan una fuerte adopción en el mercado argentino de iniciativas vinculadas a:

"También están ganando relevancia las capacitaciones enfocadas en salud mental, conversaciones difíciles, resiliencia y bienestar financiero, especialmente en contextos de incertidumbre económica", detalla.

Cada vez gana más preponderancia como un catalizador de retención de talento la flexibilidad laboral

La hiperconectividad aparece como otro de los factores que condicionan el descanso. Según el relevamiento de Vistage, el 83% de los empresarios duerme con el teléfono celular encendido o en modo silencioso, una práctica que dificulta la desconexión total de las responsabilidades laborales y personales.

"Los programas con mayor impacto son aquellos que están integrados a la estrategia de negocio y a la cultura organizacional. Cuando el bienestar forma parte del modelo de liderazgo y de la propuesta de valor al empleado, se convierte en una verdadera ventaja competitiva para atraer, desarrollar y retener talento", concluye.

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