Un gerente de logística se encarga de coordinar y optimizar todo el movimiento de productos, materiales e información dentro de una empresa. Su objetivo principal suele ser que los bienes lleguen "en tiempo y forma", al menor costo posible y con eficiencia operativa.
Ante el crecimiento del comercio en el último tiempo, este rol ganó alta preponderancia entre empresas argentinas que venden a usuarios y clientes de todo el país
Un gerente de logística en Argentina puede ganar entre $7 millones y $9 millones, de forma mensual, en empresas pequeñas y medianas, mientras que en grandes compañías el rango asciende a entre $9 millones y $12 millones, también mensualmente, con bonos anuales que oscilan entre 2 y 3,5 sueldos.
Estos datos surgen de la Guía Salarial 2026 de Michael Page, que refleja la creciente valorización de este rol en el área de Supply Chain.
El puesto en cuestión dejó de ser un área meramente operativa para convertirse en un factor crítico de competitividad a nivel organizacional.
En un contexto de inflación desacelerada y mayor previsibilidad, las empresas buscan profesionales capaces de integrar planificación estratégica, digitalización y reducción de costos.
Qué salario gana un gerente de LOGÍSTICA en junio de 2026
La incorporación de inteligencia artificial y automatización en inventarios y distribución ya impacta en la eficiencia, aunque su adopción es aún desigual entre sectores.
Los rubros de consumo masivo, retail y eCommerce lideran la transformación, con estructuras que avanzan hacia modelos end-to-end y visibilidad completa de la cadena de suministro.
En estos segmentos, el gerente de logística es clave para garantizar continuidad operativa y responder a la volatilidad del mercado.
En industrias como energía y minería, donde la dolarización parcial de paquetes salariales se vuelve más común, la presión por atraer talento senior eleva aún más los rangos de compensación.
La Guía Salarial 2026 destaca que los perfiles más buscados son aquellos con mentalidad analítica data-driven, visión estratégica y capacidad de liderazgo en entornos complejos.
La combinación de competencias técnicas con habilidades blandas es lo que marca la diferencia en un mercado donde la oferta de talento especializado es aún limitada.