En un escenario económico donde cada peso cuenta, el mercado laboral argentino está mostrando un fenómeno poco habitual: los trabajadores han comenzado a moderar sus expectativas salariales.
Según reveló el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, y al que accedió iProUP, por primera vez en meses, el sueldo pretendido por los argentinos entró en una zona de estancamiento, reflejando una retracción acumulada que se inició en octubre de 2025.
La investigación expone que el salario promedio solicitado alcanzó en abril los $1.784.840 mensuales. El dato marca un descenso del -0,09% respecto al mes anterior, consolidando una tendencia de correcciones a la baja que tuvo su pico máximo en diciembre pasado con una caída del -3,71%.
La jerarquía del salario: qué se pide según el puesto
La brecha entre lo que aspira a ganar un jefe y un empleado que recién comienza se mantiene marcada.
El informe detalla que, según el seniority del puesto, las pretensiones se dividen de la siguiente manera:
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Jefes y Supervisores: El promedio solicitado es de $2.520.145 por mes.
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Seniors y Semi-Seniors: Las expectativas rondan los $1.850.320.
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Juniors: Quienes ingresan al mercado buscan un sueldo promedio de $1.215.450.
Los sectores "estrella": ¿Dónde están los sueldos más altos?
No todos los rubros sienten la retracción de la misma manera. Hay sectores estratégicos donde el know-how técnico permite que las pretensiones sigan en niveles elevados. Los roles vinculados a la energía y las finanzas lideran el podio de los salarios pretendidos más altos:
Ingeniería en Petróleo y Petroquímica: Sigue siendo el sector más aspiracional con pedidos que superan la media.
Auditoría de Administración y Finanzas: Un rol clave para las empresas en tiempos de volatilidad.
Ingeniería de Procesos: Traccionado por la necesidad de eficiencia operativa.
Brecha de género y retracción
Un dato que no pasa desapercibido es la persistencia de la desigualdad en las expectativas.
La brecha salarial de género alcanzó el 9,37% a favor de los varones, quienes sistemáticamente solicitan remuneraciones más altas que las mujeres ante posiciones similares.
Sobre la tendencia general de los sueldos pretendidos, los expertos de la plataforma líder de empleo señalan que esta oscilación entre alzas y bajas responde a una adaptación del postulante frente a la realidad del mercado.
Al igual que ocurre en la gestión de carteras de inversión, los argentinos están "ajustando" sus pretensiones para no quedar fuera de los procesos de selección en un contexto de retracción.
¿Es buen momento para negociar un cambio?
El informe sugiere que el mercado está en un punto de equilibrio frágil.
Si bien los sueldos pretendidos bajaron levemente en términos nominales, la capacidad de negociación depende hoy más que nunca del sector.
Para quienes buscan mejorar su perfil profesional y saltar a un nuevo empleo, la clave reside en entender que la tendencia de los últimos siete meses ha sido de corrección y prudencia.