La inteligencia artificial (IA) ya está instalada en los procesos de selección de recursos humanos. Las empresas utilizan sistemas automáticos (ATS) para filtrar candidatos y, al mismo tiempo, los postulantes están usando la IA para superar esos filtros y quedar seleccionados.
El resultado del abuso de esta herramienta es una cantidad de currículums prácticamente iguales y adaptados como un guante a los requisitos de la búsqueda. Los reclutadores reciben cientos de perfiles que pasan los filtros, pero que al mirarlos de cerca parecen clones.
Según Hays, en 2024 el 40% de los profesionales ya usaba IA para redactar su CV y se espera que en cinco años lo haga el 80%.
Por su parte, The Washington Post señaló que los reclutadores ya saben reconocer estos currículums, donde predomina un tono demasiado pulido y repetitivo. En la misma línea, Resume.io reveló que el 49% de los gerentes descarta directamente los perfiles que sospechan haber sido generados con IA.
En ese sentido, lo recomendable es usar la tecnología como apoyo, no como sustituto. "Si así es como te postulás y así es como trabajas, no quiero contratarte", explicó Joseph Eitner, de Eaton Capital Management.
En la misma línea, Ron Sharon, de PTMA Financial Solutions, añadió: "Quienes buscan empleo deberían usarla para enriquecer su trabajo. No deberían usar la IA para todo el proceso". Incluso compañías de IA como Anthropic piden a sus candidatos que no usen estas herramientas para completar formularios, con el objetivo de conocer mejor a la persona detrás del currículum.
Recursos Humanos en la era 5.0: la paradoja de la IA en la contratación
El problema es que no solo los postulantes usan IA en sus CV, sino que las empresas también se sirven de la herramienta para agilizar la selección. Forbes señala que el 82% de las compañías ya escanea solicitudes con IA, lo que convierte la búsqueda de empleo en una carrera entre algoritmos.
Esta es una señal de que el sistema está desgastado: Huntr reportó en 2025 que el 85% de quienes buscan empleo tarda más de nueve meses en conseguirlo. Además, el 63% se postula a más de 300 vacantes, pero solo el 2% llega a entrevistarse con un humano. En LinkedIn, apenas el 3,3% de las candidaturas recibe respuesta.
La paradoja es evidente: los empleadores valoran la iniciativa y la flexibilidad, pero los sistemas automáticos dejan fuera a quienes no hicieron su CV con ayuda de la IA.