La pandemia de coronavirus y el aislamiento obligatorio para evitar la expansión de contagios obligó al grueso de las empresas a implementar el teletrabajo desde el hogar. Muchas compañías ya eran avezadas en el tema antes de esto, pero muchas otras debieron migrar al home office con equipos sin práctica ni costumbre.

Con todo esto, los responsables de conducir grupos de trabajo se preguntan cómo hacer para liderar a las personas a distancia, sin haber tenido un período de prueba. Aquí van algunas ideas centrales acerca de cómo sostener la motivación y el funcionamiento de equipo para hacer más productivo ese ambiente virtual.

Dirección por objetivos

Hay que establecer cuáles son las pautas de lo que se pretende de cada uno y cuáles son los resultados que se deben obtener. Esto implica defenderse de un enemigo común en esta época: la sobresaturación de comunicaciones.

Estamos todos muy cansados de que permanentemente nos estén llamando, enviando correos y mensajes. Hay que tener una comunicación muy clara y puntual de lo que se espera al inicio del día, una al cierre del mismo para revisar los avances y logros, y luego lo restringido a las temas  realmente urgentes.

Saquémonos de encima la obsesión por el control y la idea de que las personas van a estar mejor si les estamos encima.

Ser respetuoso con los horarios

Algo tan elemental, no siempre se respeta. Que estemos en una situación de emergencia no habilita a llamar a los empleados o subordinados a las seis de la mañana, o enviarle un mensaje a las diez de la noche, para luego enojarse si no lo responde. Hay que evitar que esto ocurra.

Estar disponible siempre

Uno, como líder, sí tiene que estar disponible de forma permanente. Porque para eso se es responsable y se tiene que hacer cargo de la situación. Hay que tratar de no hacer esperar a la gente por una respuesta que se puede dar en unos segundos.

No hay que dejarse llevar por los propios agobios y hay que pensar que el resultado tiene que ver con lo que todo el equipo puede generar.

La gente necesita escuchar su voz

Están muy buenos los sitios de reuniones virtuales o los correos electrónicos, pero nada reemplaza a que, en algún momento del día, pueda levantar el teléfono y hablar dos minutos con cada individuo.

O también podría ser un sencillo video por WhatsApp donde se le diga a la persona cuánto se confía en ella, o para repasar alguna pauta de trabajo. En definitiva se trata de mostrarse disponible en todas las formas posibles.

Contención

Esta situación única hace que todos estén especialmente nerviosos, ansiosos y con mucha angustia acumulada. Es legítimo que lo estén, ya que sus problemas cotidianos se multiplicaron por esta situación.

Lo último que necesitan es recibir mayores presiones, y mucho menos mensajes negativos y pesimistas. Como líder hay que absorber la presión, dar mensajes alentadores y hacer un culto de la tolerancia. Ese nerviosismo debe contenerse y tratar de generar un clima positivo de trabajo.

Incorporar el humor

No está de más el chiste, el "meme" o la broma a la cual uno mismo se preste. El humor es un gran factor de distensión cuando se acumulan las tensiones. Ante todo, lo que hay que sostener, aún a pesar de esta virtualidad, es un buen estado de ánimo y que las personas se sientan gratificadas de formar parte de un verdadero equipo.

* Fernando Grosso es Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Abierta Interamericana (UAI).

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