Puntos importantes
Los estadounidenses votan este martes y el resultado definirá si la Clarity Act tiene futuro en el Congreso. Los mercados de predicción ven ventaja demócrata, Wall Street teme más escrutinio y Bitcoin, en torno a u$s77.000, espera con unos u$s2.200 millones en posiciones cortas.
Este martes 3 de noviembre se renueva toda la Cámara de Representantes y parte del Senado en Estados Unidos. Para la industria cripto, la elección tiene un nombre propio: la Clarity Act, la ley que reparte la supervisión de los activos digitales entre la Comisión de Valores (SEC) y la Comisión de Futuros (CFTC). Así, distingue entre:
- Commodities: son las que poseen alto nivel de descentalización, como Bitcoin. Quedan bajo la órbita de la CFTC
- Valores negociables: poseen emisores identificables y alto control. Supervisados por la SEC
Su futuro depende de quién controle el próximo Congreso, que asume a principios de enero.
¿Qué se vota en las elecciones de EE.UU. y por qué importan para las cripto?
Reuters da por hecho que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes, mientras que el Senado es más difícil de conquistar. Los mercados de predicción reflejan ese escenario: las elecciones en EE.UU. ponen en alerta a la industria cripto con probabilidades de Kalshi cercanas al 90% para la Cámara y al 64% para el Senado.
A fines de octubre, el promedio de Kalshi y Polymarket ya ubicaba la chance demócrata en el Senado cerca del 69%. Justamente, la norma debe aprobarse en el pleno del Senado.
Durante los últimos dos años, la mayoría republicana impulsó una agenda amigable con el sector y aprobó la GENIUS Act, que fijó el marco federal para las stablecoins.
La Clarity Act, en cambio, no corrió la misma suerte. Pasó la Cámara en 2025, pero se frenó en el Senado de EE.UU. el 15 de septiembre con 49 votos a favor y 50 en contra, lejos de los 60 necesarios.
El escollo no fue técnico sino político: las cláusulas éticas sobre los negocios cripto de funcionarios, en un contexto marcado por los negocios vinculados a Donald Trump.
¿Qué puede pasar con la Clarity Act después de las elecciones?
El texto no está muerto, pero probablemente tenga que empezar de nuevo. El Congreso actual cierra su sesión a fin de año y el nuevo arranca en enero. Hay tres escenarios.
Escenario 1: mayoría demócrata
Es el más temido por la industria. Maxine Waters volvería a presidir el Comité de Servicios Financieros de la Cámara y, si los demócratas ganan el Senado, Elizabeth Warren quedaría al frente del Comité Bancario.
Así, un triunfo demócrata retrasaría la ley y sería el resultado más adverso para Bitcoin. El sector teme además que las investigaciones y citaciones ganen terreno frente a las nuevas leyes.
Entre los temas bajo la lupa estarían las solicitudes de licencias bancarias de Ripple, Coinbase y World Liberty Financial, la firma vinculada a la familia Trump. En la lectura de la especialista Mariana Vasconcelos, si el próximo Congreso cambia de composición, "la ventana no se reabre hasta 2029 en el mejor de los casos".
Escenario 2: Congreso dividido
Demócratas con la Cámara y republicanos con el Senado obligarían a negociar. El exgobernador Andrew Cuomo, integrante del directorio de OKX, sostuvo que difícilmente haya avances en el período de transición, pero que un cambio de composición podría abrir nuevas negociaciones para tener reglas previsibles.
Como el sector ya no puede apostar a un texto integral, las diferencias entre bancos y empresas cripto sobre las recompensas de las stablecoins vuelven a ser el eje de una eventual versión más acotada.
Escenario 3: Republicanos con mayoría en ambas cámaras
Es el escenario menos probable, pero el mejor camino para la política cripto, aunque el tamaño de las mayorías importaría. Ni siquiera así hay garantías: el bloque republicano tampoco votó unido en septiembre.
El calendario juega en contra. Ya en julio, la senadora Cynthia Lummis advertía que, si se cerraba la ventana previa a las elecciones, la regulación cripto de EE.UU. podría quedar congelada hasta 2030. El analista Héctor Lucero lo resumía así: "Madie quiere legislar temas complejos en plena campaña".
¿Cómo impactan las elecciones en el precio de Bitcoin?
Bitcoin cotiza en torno a u$s77.000 y llega a la votación golpeado por el hackeo de u$s6.300 millones a Binance. Según Reuters, los clientes retiraron casi u$s5.000 millones desde que el exchange reabrió.
Ese movimiento es parte de la lectura de CoinDesk. Chris Sullivan, fundador de Hyperion Decimus, marcó unas 29.220 posiciones cortas en bitcoin en CME, equivalentes a unos u$s2.200 millones, un nivel que podría alimentar un short squeeze si el precio sube.
Además, mucho bitcoin salió de los exchanges hacia autocustodia. "Es muy alcista, pero no de inmediato", dijo Sullivan, que espera un efecto de soporte en los próximos meses. Para confirmar el rebote, pide que la media móvil de 200 días aguante cualquier debilidad adicional.
Otros analistas le restan peso a la elección. Mark Connors, de Risk Dimensions, considera que mirar Polymarket y Kalshi es perder el tiempo. Sostiene que la adopción institucional, con las inversiones de ICE y Robinhood en trading las 24 horas y los bancos que construyen sistemas de pagos con stablecoins, seguiría avanzando aun con un Congreso demócrata. Mantiene un objetivo de u$s180.000 para 2027.
La historia reciente también relativiza el factor político. Según The Motley Fool, en 2023 la SEC inició 46 acciones contra actores cripto, la cifra más alta en un año, y aun así Bitcoin subió 155%. En 2025, con Trump bautizado "presidente cripto", Bitcoin igual entró en un mercado bajista en octubre.
El contexto macro suma volatilidad. El dólar cedió con el índice DXY en 101,59, el petróleo cayó cerca de 6% y el Nasdaq cerró octubre con su mayor baja mensual desde marzo de 2025, por las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial. La semana trae además el informe de empleo de octubre y decisiones de bancos centrales, como el de Inglaterra.
Elecciones en EE.UU.: qué significan los resultados para el mercado cripto en Argentina
La Clarity Act es una ley estadounidense y no se aplica en el país, pero el resultado de las elecciones puede mover el tablero en el que operan los inversores, los exchanges y los reguladores argentinos.
Nicolás Pola había descrito que el revés de Clarity Act "prolonga la incertidumbre regulatoria en el principal mercado financiero del mundo y puede ralentizar el ingreso de nuevos jugadores institucionales al sector. No cambia directamente las reglas argentinas, pero sí puede cambiar el ecosistema global dentro del cual operan los argentinos".
Francesca Petrazzini, socia de OwnIt Legal, explicó cómo se traduciría en el bolsillo local: "El impacto más visible es el de mercado: cada avance o cada freno del proyecto puede repercutir de manera inmediata en el precio de los criptoactivos, en un mercado global que opera 24/7".
Y precisó el alcance: "Ese efecto llega directamente a la Argentina: a las personas que tienen cripto en sus billeteras, a los fondos locales con exposición al sector y también a cualquier controversia judicial en la que deba valuarse uno de estos activos".
Petrazzini aclaró que la ley no alcanza a las plataformas locales, ya que "en la Argentina rige el régimen de PSAV bajo supervisión de la CNV, con sus propias obligaciones de custodia, ciberseguridad, prevención de lavado y divulgación de riesgos".
Pero advirtió un efecto competitivo: "Las plataformas grandes operan en varias jurisdicciones al mismo tiempo, así que las exigencias que establezca un marco legal en Estados Unidos sobre custodia, transparencia y gestión de riesgos terminan filtrándose a los estándares de mercado en todos lados".
Según la letrada, en términos jurídicos, "un activo que no representa nada depositado en ningún lado, es decir, un activo nativo, sigue sin definición. Y es exactamente ese tipo de activo el que la CLARITY Act intenta clasificar. No se trata de una tarea sencilla y así lo demuestra el propio trámite de la ley: tres años de discusión y todavía sin votar".
Gilberto Santamaría, del Estudio Santamaría, recordó el punto de partida local: "La regulación de criptomonedas en Argentina está dada por la Resolución General 1058/2025 para el registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), orientada principalmente a la prevención del lavado de dinero".
Si el próximo Congreso estadounidense posterga o reduce el alcance de la ley, el debate sobre cómo clasificar los activos digitales seguirá abierto en Washington y también en Buenos Aires. La señal a seguir esta semana no es solo quién gana, sino qué mayorías se arman, quiénes presidirán los comités clave y si la industria opta por una versión más acotada de la ley o por apoyarse en los reguladores.