Puntos importantes
Carlos Maslatón opinó que Bitcoin (BTC) ya habría completado su última corrección y que podría iniciar una nueva etapa alcista.
Durante una conferencia correspondiente a LABITCONF 2026, explicó su lectura del gráfico, analizó el impacto de los recientes episodios de seguridad en el mercado cripto y compartió su visión sobre la economía global, la inflación y Wall Street.
Su planteo central es que las noticias negativas no necesariamente cambian la tendencia de un activo: su impacto depende del momento del ciclo en el que se producen.
Desde esa perspectiva, consideró que el mercado ya había absorbido buena parte de las malas noticias recientes y que el escenario técnico vuelve a favorecer una suba.
Por qué Maslatón cree que Bitcoin retomará la tendencia alcista
Maslatón tomó como referencia el recorrido de Bitcoin desde los u$s15.400 hasta su máximo histórico de u$s126.000.
Según su interpretación de las ondas de Elliott, ese movimiento todavía no habría completado su estructura alcista, por lo que descartó que el ciclo haya terminado o que el activo se encamine necesariamente hacia una caída prolongada.
El analista consideró que el retroceso desde los u$s126.000 hasta los u$s57.735 fue una corrección contratendencial, destinada a ajustar la suba anterior. A su entender, esa etapa ya quedó atrás.
Como argumento adicional, destacó el movimiento posterior entre julio y comienzos de octubre, cuando Bitcoin pasó de aproximadamente u$s57.735 a u$s87.400 mediante una estructura de cinco ondas alcistas. Luego llegó una nueva corrección hasta la zona de los u$s76.000, que interpretó como un ajuste necesario antes de otro impulso.
A partir de ese análisis, proyectó un avance adicional de al menos u$s30.000 desde esos niveles. Si se produjera una extensión del movimiento alcista, estimó que la suba podría alcanzar los u$s50.000.
También planteó que Bitcoin podría multiplicar hasta ocho veces su valor en un horizonte de entre dos y cuatro años, tomando como referencia el crecimiento registrado desde 2022.
El impacto del hackeo a Binance y por qué no cambiarían la tendencia sobre Bitcoin
Otro de los ejes de la exposición fue el efecto del robo millonario tras el ataque informático a Binance, la mayor exchange de criptomonedas.
Maslatón reconoció la gravedad de estos episodios desde el punto de vista de la seguridad, pero sostuvo que no necesariamente modifican los fundamentos de largo plazo de Bitcoin.
Para explicar su postura, señaló que un robo representa, desde una perspectiva macroeconómica, una transferencia de patrimonio entre dos partes: no modifica por sí mismo la oferta ni la demanda global de dinero.
Sin embargo, aclaró que sus consecuencias financieras y sociales son graves y que el miedo que generan puede provocar fuertes caídas de precios.
Según su lectura histórica, los hackeos importantes suelen coincidir con pisos de mercado o etapas finales de corrección. Por eso, consideró que el episodio de seguridad mencionado durante la conferencia no alteraba la tendencia alcista que identifica desde julio ni el ciclo de largo plazo de Bitcoin.
La diferencia entre Bitcoin y el sistema bancario tradicional
Maslatón también hizo hincapié en una diferencia jurídica y financiera entre el sistema monetario tradicional y Bitcoin.
Explicó que, cuando una persona deposita dinero en un banco, transfiere la propiedad de esos fondos a la entidad y pasa a tener un crédito contra ella. Esa estructura permite que los bancos presten el dinero recibido y multipliquen los depósitos dentro del sistema.
En cambio, sostuvo que las plataformas de criptomonedas actúan como depositarias de los activos de sus clientes y no pueden utilizarlos libremente. La excepción se produce cuando el usuario acepta expresamente colocarlos en productos de inversión o utilizarlos como garantía para obtener un crédito.
A su juicio, esta diferencia evita la creación de dinero secundario característica del sistema bancario tradicional y constituye uno de los fundamentos del diseño monetario de Bitcoin.
También advirtió que los fondos provenientes de robos podrían quedar identificados en las redes blockchain y generar dificultades para quienes intenten adquirirlos posteriormente.
Su crítica al rendimiento de Ethereum y otras criptomoneda
Maslatón atribuyó parte de la frustración que existe entre los inversores cripto al desempeño de las altcoins durante el período 2021-2026. Señaló que muchos participantes que no aprovecharon el ciclo alcista de Bitcoin de 2020 y 2021 trasladaron sus expectativas a Ethereum y otros proyectos.
En el caso de Ether, recordó el recorrido desde los máximos cercanos a u$s4.900 hasta la zona de u$s1.300, antes de su recuperación posterior.
Aclaró que su crítica no apunta a la tecnología ni a sus desarrolladores, sino a las expectativas de quienes esperaban que otros criptoactivos replicaran el rendimiento de Bitcoin.
Su postura fue que el mercado atraviesa una etapa de selección, en la que no todos los proyectos tendrán el mismo comportamiento. Por eso, mantiene una preferencia por Bitcoin frente a buena parte del resto del universo cripto.
Su visión sobre la inflación y la próxima crisis económica mundial
En el plano macroeconómico, Maslatón planteó que la inflación no debe analizarse únicamente a partir de la emisión de dinero físico; también deben considerarse los depósitos bancarios, los instrumentos de deuda de corto plazo del Estado y del Banco Central, y el patrimonio financiero que se genera mediante la valorización de los activos.
En particular, sostuvo que las letras del Tesoro y otros instrumentos de deuda pública pueden funcionar como dinero desde el punto de vista económico, ya que sus tenedores los utilizan como parte de su patrimonio y de sus decisiones de consumo e inversión.
A partir de ese razonamiento, consideró que el mundo atraviesa un proceso inflacionario más amplio que el reflejado por los índices tradicionales.
Mencionó especialmente el endeudamiento público estadounidense, que ubicó en torno a los u$s40 billones, como uno de los factores centrales del escenario económico.
Sobre la posibilidad de una nueva crisis global, distinguió entre un colapso bursátil similar al de 1929 y una crisis de deuda como la de 2008.
Aunque reconoció ambos antecedentes, descartó que ese sea el escenario inmediato. En cambio, anticipó que la inflación podría contribuir a licuar el peso real de las deudas acumuladas por gobiernos, empresas y particulares.
Por qué mantiene una visión positiva sobre Wall Street y Argentina
El analista vinculó su perspectiva sobre Bitcoin con el ciclo alcista de los activos tradicionales que, según su interpretación, comenzó en marzo de 2009, cuando terminó la caída de los mercados estadounidenses iniciada en 2000.
Recordó que en aquel momento proyectó que el Dow Jones podía multiplicar veinte veces su valor desde los mínimos de la crisis financiera.
Aunque reconoció que no anticipó qué innovaciones impulsarían ese crecimiento —como la inteligencia artificial—, sostuvo que los fundamentos económicos y tecnológicos terminaron acompañando la tendencia.
También se refirió a la Bolsa argentina, que lleva alrededor de 22 meses de retroceso pese a lo que considera fundamentos positivos.
Para Maslatón, este comportamiento implica que las tendencias de mercado pueden persistir incluso cuando las noticias y las condiciones económicas parecen favorables.
La recomendación de Maslatón para inversores de cara a lo que viene
El mensaje final del analista fue que los inversores deberían evaluar las noticias según el contexto técnico y económico, en lugar de reaccionar de manera aislada ante cada episodio negativo.
Para Maslatón, Bitcoin conserva una tendencia alcista de largo plazo y la corrección reciente habría generado una oportunidad para un nuevo movimiento ascendente.
Su visión también es favorable para los activos financieros en general, aunque anticipa un escenario global atravesado por inflación, endeudamiento y volatilidad.
En ese contexto, aconsejó interpretar los movimientos del mercado dentro de sus ciclos históricos y evitar confundir una corrección de precios con el final de una tendencia.